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lunes, 16 de marzo de 2026

JÚLIA - "Oscil.lobatent" (Hidden Track Records, 2026)


JÚLIA, además de ser la primera novela de la escritora alcoyana Isabel-Clara Simó publicada en 1983, también da nombre a la banda encabezada por su paisana Estela Tormo. La misma que con Oscil.lobatent (Hidden Track Records, 2026) lleva cuatro discos de estudio más otro mano a mano con la cantautora valenciana Clara Andrés. Ese aire al que hace referencia el título de su presente trabajo ha ventilado la propuesta inicial del proyecto, reduciendo la formación al mínimo de componentes e inyectando nuevas atmósferas sonoras, sin perder el pellizco dream-pop con fuerte carga electrónica marca de la casa.

Una cosa seguro que no ha cambiado, Javier Vicente aka Carasueño sigue siendo parte fundamental del sonido de JÚLIA como co-productor de cabecera. Esto en un disco vitalista que reacciona ante situaciones de ruptura mirando hacia delante, más con expectación por lo que vendrá que con miedo a lo desconocido.

Abre las ventadas al trabajo "Animal", armada de una solemne línea de bajo inyectando, junto a la caja de ritmos, un flow inusitado en la espléndida carrera de la banda alicantina. Luego llega la guitarra reverberada completando un corte con plena discordancia entre lo inquietante de su lírica y su radiante cadencia.

Foto de Jordi Arques

"Rara avis" rompe con las bases fundacionales de JÚLIA. Tan trepidante como efímera, su poco más de minuto y medio de sucio kraut-rock te dejará ojiplática del gusto.

Sigue el idilio de Estela con el latín en "Ante meridiem", un idioma que va asomando la cabeza en algunos lances de la escucha. También su simpatía por la compositora británica Cate Le Bon a la que nombra y posteriormente versionará. Los sintes acaparan fuerte protagonismo en un corte elegante, calidoscópico, que desvela la exquisita producción del trabajo.

El juguetón medio tiempo "Baix" nos lleva de la mano hacia su antítesis semántica "Dalt", aunque para eso tengamos que cambiar la cara del vinilo. Jangle-pop de quilates, bien luminoso, con un sugestivo puente en el ecuador, reincidente en su ocaso, como guinda para un corte destinado a hacerte feliz.

lunes, 8 de diciembre de 2025

SALVANA - "Reversia" (Intromúsica, 2025)


Laura S. Núñez (bajo y voz), Vera Sillero (batería), Carlitos Nieves (guitarra y voz) y Pablo Porcar (guitarra y voz) son SALVANA y vienen desde 2022 dando muestras solventes de su poderío guitarrero shoegaze bien avenido con el post-rock y el dream-pop. Reversia (Intromúsica, 2025) es el debut en formato larga duración de la banda barcelonesa y la confirmación de los mejores augurios sobre su potencial.
 
Coproducido por Raúl Pérez (Biznaga, Viva Belgrado) y Dani Molina (Neuman) el disco se abre con la distorsión arrebatadora de "Letargo" y sus cinco minutos de pura hermandad shoegaze/dream-pop, será reincidente durante la escucha, abrazándote con su manto de melancolía.

"Espiral" fue el primer single avance del trabajo y por algo sería. Alicaído, con tendencia hacia la oscuridad a medida que va evolucionando, armando con guitarreo delay la sospecha de una traición.


El rock alternativo de "Desierta", con saborcillo a Slowdive incluido, se erige majestuoso debatiéndose entre la nostalgia y la inquietud, culminando en unos descarnados treinta segundos que quitan el hipo.
 
Ecos a The Smashing Pumpkins se cuelan en "Kaonashi" con sus sugestivos recovecos, fuzz a mansalva y latente energía ensoñadora. Nos va de perlas la llegada del primer interludio "Amanece en el pantano..." para coger aire tras un inicio de disco tan embriagador y presentarnos el
 etéreo medio tiempo "Último vals", cerrando la cara A del vinilo con esa épica contenida negándose a desplegar sus alas por completo. 

Hablando de "alas" la segunda mitad de Reversia nos da la bienvenida con otras, unas "Alas rotas" que van directo al grano. Los SALVANA más afilados, desbordando pedales guitarreros en un tema donde el arco de Cupido falla más que una escopeta de feria. 
 
Volvemos a merodear el lado más vaporoso de SALVANA con "Aguazul", un corte que agranda relevancia con cada escucha. Su tramo final es de traca.

lunes, 27 de octubre de 2025

ESCUELAS PÍAS - "Ven a morir a casa" (El Genio Equivocado, 2025)


Cristian Bohórquez (sintetizadores, guitarra, bajo y programaciones) y Davis Rodríguez (voz, sintes y programaciones) ya habían coincidido en las espléndidas bandas Sundae y Martes Niebla antes de fusionar sus universos en ESCUELAS PÍAS. Los sevillanos vienen desde 2016 regalándonos singles, EP's y discos, a cual más gustoso, provistos de un enigmático syhnthgaze con fuerte deje pop asomándose al rescate de las sombras.
   
El arrebatador mostruario compositivo expuesto hasta la fecha por el dúo merecía una continuación a la altura. Entonces van y se sacan de la chistera Ven a morir a casa (El Genio Equivocado, 2025), opositando por su estructura, extensión y embrujo, a convertirse en su obra magna, batallando para tal honor con el anterior proyecto conceptual Manual para cuidar plantas articiales (2022).
 
Estamos ante la banda sonora de una película de terror imaginaria fantaseada por Davis y Cristian pero que a la vez se abre a la participación colectiva para que el oyente cree su propia historia con la escucha. El argumento que nos propone la banda se expone con una breve sinopsis insertada en esa especie de bodegón siniestro pintada como portada del disco: <<A lo largo de tres décadas (1982, 1992, 2002), tres personajes se verán asediados, seducidos y aterrorizados por un ente cósmico que se presenta ante ellos para concederles sus más ansiados deseos. ¿Quién es este Dios imperfecto con promesas de la vida que siempre soñaste?>>.


Por delante unos números de impacto: 1 hora y 9 minutos de duración, 21 cortes divididos en 2 partes, con 9 canciones y 12 instrumentales. Que no te abrumen estos datos, el disco pasa en un santiamén, eso sí, requiere de una ligera pausa en medio de la vorágine mundana y de la que tanto mereces aliviarte con placenteras experiencias como esta. Resulta paradógico que para evadirte del esperpéntico panorama actual, mucho más aterrador que cualquier novela de Stephen King, tengas que sumergirte en una BSO de película de miedo, pero así están las cosas.  

"Autobuses circulares" te da la bienvenida al álbum con unos lángidos teclados a modo de frágil calma dispuesta a ser alterada cuando menos te lo esperes, quizás por ese <<algo extraordinario>> que se reitera cerrando su lírica.

El primer tema instrumental lo encontramos en la espacial "Principio y fin", con desmelenadas guitarras colándose por ese synthwave ochentero y un cortante final inyectando desasosiego al ambiente. 

Hay cuatro canciones en concreto que representan a cada uno de los personajes del largometraje. "Niña de videoclub" sería la primera referenciando a La Niña. Un dilatado medio tiempo synthpop con sus 5 minutos y medio que son auténtico caramelo, sobre todo cuando llega el desdoblado estribillo. Todo y con eso ESCUELAS PÍAS no abandonan el halo sombrío que los caracteriza, además estamos en una peli de género, que no se te olvide.

El poderío de "La puerta" te puede pasar por encima con ese engrasado binomio sintes/guitarras reivindicándose como armas de sugestión masiva. Tanto como para abrirte las puertas del "Inferno", uno en el que se entra de la mano de unos brumosos sintes que derivan en pura inquietud a partir del segundo minuto. La aparición de la guitarra parece hacernos recuperar el aliento, será un espejismo.

Llega "Popular", la canción dedicada a otro protagonista, El Adolescente. Momento para volvernos a genuflexionar ante la banda. Instantánea, con una aureola melancólica bien marcada, otra señal de identidad de ESCUELAS PÍAS. Si hay que estar <<condenado a ser popular por una maldición>> nada mejor que bajo el influjo de las notas de esta maravilla pop.

"Feria de los horrores" te traslada en medio de las paraditas de comida, juegos y atracciones sabiendo que, por su evolución decadente y errática, algo malo va a pasar. La puntilla la pone la fantasmal "La, la, la" subiendo un peldaño la incertidumbre ambiental, mitigado en parte por la evolución hacia una electrónica más cadenciosa en su segunda mitad. 

La monumental "Señora", con un bajo muy jefe, es la canción asignada a La Mujer, el tercer personaje. Su esponjoso ritmo invita incluso a un baile sosegado, aunque sea con el susto en el cuerpo.La turbadora lírica va poniendo en situación desde la estrofa inicial: <<Ahogada en la piscina, dulce gravedad. Inerte en esta cárcel de felicidad. Mis hijos me arrancaron las entrañas, dejando solo hueco hacia la oscuridad>>.

El empuje vaporoso de "Noche artificial" funciona como refugio dónde resguardarse del monstruo, mientras que el kraut asfixiante de "Atrapados" delata que no lo hemos conseguido.

La progresiva y ensoñadora "Los lamentos" arranca la segunda parte de Ven a morir a casa alcanzando cotas inusitadas de épica sobrecogedora. La letra engrandece esa sensación desde el primer compás: <<Ven a olvidar, como esta cicatriz no deja de latir. Siempre es un día gris, un episodio en loop de un despertar febril. Susurrarás, qué tienes preparado para mi>>.

A la contundente "This man", con cierta dosis de psicodelia incorporada, hay que darle de comer aparte. Desde luego que iremos a <<vivir a tu habitación>>,  escucharla para entenderlo. Como guinda esa parada rondando su segundo minuto, tan perturbadora como grandiosa.      

"Leyenda negra" es bipolar, primero da canguelo mientras que en su segunda mitad muta hacia las curas paliativas.  

"Cosa-casa" es la canción reservada al Ente que atormenta a los tres restantes integrantes del casting. Dream-pop armonioso con una letra que sigue retozándose entre el pavor: <<Ritos satánicos, huéspedes mesiánicos. Vuelve a casa a descansar, nada te perturbará, nada te perturbará>>. Rematan la atmósfera angustiosa los densos teclados de "Tres décadas".

El melódico pop electrónico de "Ven a morir a casa" actúa como canto de sirena ya que sus amables notas parecen hechas para engatusar al respetable. Buena muestra es la entrada lírica: <<Sígueme, puedes visitarme. Te arrastraré hacia la perdición. Quédate, cerraré con llave. Olvídate de lo que fuiste hoy>>. Una estrofa evolucionando en ligero in crescendo desembocando en estribillo embriagador, todo aderezado por animosa caja de ritmos, sintes centelleantes, electrónica embrujadora, guitarras certeras... ESCUELAS PÍAS marcando músculo de terciopelo.

lunes, 12 de mayo de 2025

LA PLATA - "Interzona" (Sonido Muchacho, 2025)

 

Diego Escriche (voz y guitarra), Patricia Ferragud (bajo), Salvador Frasquet (guitarra), María Gea (teclados) y Miguel J. Carmona (batería) son "El club de los cinco" particular que forman LA PLATA. Una banda que desde su formación en 2016 viene sobrada de talentosa sugestión post-punk y new-wave con sabor añejo. Ahora además se muestra permeable a sabores post-grunge con derivas electrónicas en su tercer larga duración Interzona (Sonido Muchacho, 2025).

El trabajo más heterógeneo de los valencianos hasta la fecha es también el más reflexivo y metódico en su trama. Una sinuosa travesía de exploración interior que visita diversos estados de ánimo, fortaleciendo emocionalmente. 

Interzona se divide en tres etapas delimitadas por un mismo número de breves piezas instrumentales. Se abre con el himno grunge "Cerca de ti". Diego y María entrelazan sus voces, será recurrente en otros momentos del álbum, inyectando embrujo a un corte todo él cautivador. El break en su ecuador es la gota que colma el vaso de la excelencia.


La melancólica "Mirar atrás" nos acaba de romper los esquemas con su base jungle jugueteando con esas guitarras marca de la casa, mientras un vaporoso teclado ejerce de loctite que fija tal fascinante amalgama sonora. Seguimos bajo el paraguas electrónico en "Ruido blanco" fundiéndose en perversa armonía con la ansiedad reinante: <<Miro al suelo al caminar, si no veo el final. Escondo en silencio un ataque de pánico y finjo entender un caos señalizado>>El que fuera primer single avance finaliza con auto-sample de su antagónica "La vida real".

"Música infinita" sella su hedonismo extremo con ese sample inicial sacado de la Ruta del Bakalao, aquí la terreta tira. Arrebatador corte confirmando, una vez más, que LA PLATA se han convertido en unos genios fusionando ambientes. Puedes bailarla si quieres. Eso sí, la juerga funde-neuronas suele tener consecuencias a corto plazo, se le llama resacón. Se escenifica en forma de primero de los interludios, la inquietante "5am".

"Niebla" solo altera su abatido sosiego con la distorsión guitarrera del estribillo. Unas balsámicas notas al piano parecen querer indicarnos la salida para: <<... marcharnos lejos, lejos de esta oscuridad, lejos, no mirar atrás, lejos, lejos de esta niebla>>.

Un melódico riff de guitarra acústica abre la cara B del vinilo de la mano de la agridulce "La vida real". Un sugerente medio tiempo que actúa a modo de canto de sirena. Engatusa mientras embelesa para llegar al remanso de paz que es el intermedio "Aero".

viernes, 28 de febrero de 2025

PUMUKY - "No sueltes lo efímero" (Keroxen, 2025)

 

Los hermanos Jaír (voz, guitarra eléctrica y sintetizadores) y Noé Ramírez (guitarra eléctrica), miembros fundadores, junto a Mariano Gracia (bajo) y Albert Morales (batería) son la alineación actual de PUMUKY. La que podemos oír en No sueltes lo efímero (Keroxen, 2025), el nuevo hito sensorial de los canarios. 

Hacía diez años que no publicaban un larga duración tras el Justicia Poética (2015) aunque nos amenizaron la espera con el EP Castillo interior en 2020 y sus posteriores remixes, además del single Metahackeo (2022) junto a Elinor Almenara de VVV [Trippin'you]. Las circunstancias provocaron que menguaran a dúo parental sustituyendo la batería por una caja de ritmos. Ahora, otra vez como banda al uso, vuelven desbordantes de energía melancólica marca de la casa, pasándonos por encima como una apisonadora emocional que a su paso hiere y cicatriza. 

Con la intervención del distinguido productor Raúl Pérez No sueltes lo efímero trata de eso, de dar importancia a lo realmente importante, por poco que parezca mientras suceda. Siempre que te deje con media sonrisa o genere un soplo de felicidad, valdrá la pena agarrarlo bien fuerte hasta que se desvanezca. PUMUKY culminan la experiencia con sus embriagadoras armonías slowcore y shoegaze características.


El disco arranca con la desgarradora "El salitre de tus labios" reprochando la muerte del ser amado: <<Al despertar te habías ido sin avisar. El calor de tu presencia se empezaba a disipar / Cómo quedaron tantos planes sin acabar. Marchitándose en mi pecho, no me dejan respirar>>. Unos lánguidos acordes guitarreros van desperezando la escucha presentando a Jaír soltando los primeros versos. Luego la canción va cogiendo carrerilla en sosegado in crescendo con todo el grupo implicado, hasta que rondando el segundo minuto y medio despliega sus alas majestuosa hasta el final: <<Y de repente, te siento en todas partes. No dejo de buscarte, no pienso olvidarte>>. PUMUKY golpeando sin piedad en las entrañas desde las primeras notas del trabajo.

En "Lo recuerdo todo" se hace evidente lo bien que se llevan aquí los sintetizadores con el resto de la instrumentación. Entrelazándose, modelando un robusto vínculo solo alterado llegando al ecuador del tema, cuando se le despega la fracción más eléctrica del combo para desfrenarse cuesta abajo. La batería coge impulso preparando un vigoroso final, enmarcando una lírica como siempre exquisita: <<No habrá ninguna forma de evitarlo… Te querré curvando el tiempo y el espacio>>.

Quizás uno de los temas más desarmantes de No sueltes lo efímero sea  "La singularidad" y eso es decir mucho en medio de tanta arrolladora sugestión. A la vez puede resultar la de más pegada inmediata. Cuatro minutos que son pura delicia de principio a fin, con ese evocador inicio armando la estrofa, desdoblándose entre sorprendente poderío. Luego aún vendrá otra vuelta de tuerca en un último tercio a modo de truco final.  

"Terriblemente bello" traspira amor verdadero, uno como el paternofilial, en este caso el que expresa Jaír a su hija en lo que dura este tierno corte. PUMUKY tienden a abrir sus poéticas letras a diversas interpretaciones pero aquí creemos haberles calado a la primera. Los rasgueos guitarreros abren las compuertas a una cascada de conmoción y afecto. Mientras llega su ocaso nos vamos resignando a: <<Que nunca acabará, que nunca se acabe… Que nunca acabará, hasta que se acabe>>.

Nos arrastramos por el suelo, sin ánimo ni para articular auxilio. "Si no sabemos dónde ir" transmite desaliento al cuadrado, aunque con un resquicio de luz salvavidas. Un balsámico riff de sintes ejerce de guia a través de la neblina aliándose con la batería que vuelve a salirse de plano en un rugiente último minuto.

PUMUKY nos tienen acostumbrados a los finales épicos, vamos teniendo buen mostruario en este trabajo. "Estudio sobre mi rabia" no podía ser una excepción. Empezando con ligero flow enredándose en una letra rebosante de amargura: <<Sistemas caídos, sangre en los oídos, polvo y metralla, una calma extraña>>. Finiquitan armados hasta los dientes de balsámica convulsión. 

Un bajo discreto pero determinante nos coje la mano desde el minuto 0 en "Escapismo o barbarie", otro de los momentos cumbre de No sueltes lo efímero. Una canción dividida en dos, con delicada primera parte haciéndose la remolona por llegar a los fuegos artificiales de la segunda. Pocas veces evadirse tuvo tanta recompensa como bajo el influjo de esos dos últimos minutos. 

Bajamos un escalón más hacia los infiernos con "El desencanto" pero serenidad, nada es para siempre, tampoco el dolor. Para mitigarlo llegan los sintes juguetones de esta especie de vaporoso vals electrónico que es "Hablando con los animales". De hacerse realidad ese diálogo deberíamos tomar buena nota de su mensaje.

lunes, 6 de enero de 2025

CARASUEÑO - “I’ll Be Neon Too” (Cielos Estrellados, 2024)


CARASUEÑO es el nuevo proyecto de Javier Vicente, líder de los extintos Big City y productor de gente como Tulsa, Le Parody, Calavera o Alondra Bentley. El músico zaragozano debuta ahora en solitario con I'll Be Neon Too (Cielos Estrellados, 2024), un disco que deslumbra como el sol que se refleja en las aguas de su portada. El contenido navega, siguiendo con símiles náuticos, por mares habitados de un elegante pop custodiado por trazos de electrónica, indie-rock y dream-pop.
 
Con "Empires" unos luminosos sintes nos dan la bienvenida al álbum cogiendo de la mano a la refinada batería. Enseguida entrarán en escena guitarra y bajo, mientras, la voz de Javier irá desplegando una cuidada lírica que concluirá dejándonos con qué pensar: <<Can you tell illusions from empires?>>.
 
La conmovedora "Genzor" recuerda a alguien cercano al artista que falleció dejando una estela bien brillante. La estrofa se desdobla en un puente dorado de sintes y guitarra hacia el centelleante estribillo. El cambio hacia su ecuador con esos teclados distorsionados son fuegos artificiales. 

Foto: Álex Ortega

"The midnight sun" se desprende de la aureola pop inicial del disco reivindicándose progresiva, con esa latente electrónica y coros asomando tímidamente la cabeza más un mágico break en su mitad capitaneado por el piano, inyectando suspense a un corte que ya salía bien sugestivo de casa.

Unos estimulantes acordes guitarreros nos abren la puerta a "Weirdest flower". Sus radiantes notas abrazan lo que parece ser un amor apasionado: <<Irene, bewitching power I love you weirdest flower. I do, I love you weirdest flower>>.

"All we want", con esa batería que es puro flow, hay que degustarla como menú de alto copetete. Su embelesante estrofa desemboca en un aterciopelado estribillo, empaquetando un enorme cierre de cara A de I’ll Be Neon Too. 

Los gruesos teclados ochenteros de "Escape the tiled room" dan paso a la canción más extensa con diferencia del conjunto, "All this snow will turn into fire". Sus siete minutos y medio de amigable experimentación van transitando en sutil in crescendo a modo de hipnótica estrofa sinfín.

La preocupación por la destrucción de la naturaleza, y por ende de la misma humanidad, se trata en "Are you Knobs?". El tema, pese a lo inquietante de la situación real, se presenta en un envoltorio ensoñador.

lunes, 20 de mayo de 2024

CARLA - "Eclipse" (Great Canyon Records, 2024)


Carla Serrat (Vic 1990) lleva desde 2014 con su alias CARLA y una propuesta de electrónica orgánica repartiendo bombones sonoros embalados en un EP i cuatro álbumes, contando con el presente Eclipse (Great Canyon Records, 2024).

Nos encontramos ante 30 minutos en los que la catalana culmina su evolución virando hacia territorios cada vez más heterógeneos, con el electro-pop como hilo conductor sin abandonar del todo esa atmósfera experimental marca de la casa.
  
Eclipse es una palabra que viene del griego y que significa "desaparición" o "abandono". A la práctica,  dos cuerpos celestes coinciden hasta provocar la desaparición momentánea de uno de ellos, apagándose a nuestra vista. Esa dicotomía entre el resplandor y la sombra sirve de leitmotiv al trabajo. Uno que arranca con "Longing" marcando la apertura de la catalana hacia otros ambientes sonoros ya en el minuto y veinte segundos en forma de golpe encima de la mesa con esos expansivos sintes. La culminación es el brillante ocaso en un último cambio de compás hacia su tercer minuto, confirmando que estamos ante algo muy grande.

Foto de Andrea Gianella
 
"One last song" quizás sería una de las canciones que más dan la razón a CARLA a la hora de plantear la dualidad conceptual del disco, al menos rítmicamente, por su break rondando el segundo minuto de corte. Un cambio de rumbo que rompe la placidez onírica inicial aunque sin desatender ni un ápice el nivel de magnetismo reinante.   

Una de las sorpresas que contiene Eclipse es la colaboración del cantante y percusionista guineano afincado en Londres Falle Nioke, mitad del proyecto colaborativo N'Dekho, junto a Joe Goddard (Hot Chip). "Part of me" se convierte en uno de los cortes más inmediatos de la carrera de CARLA, un afro-beat bailable y adictivo a partes iguales.

Entramos en territorios donde se recupera por momentos la vertiente más aventurera de la artista a través de "Rising into you" y "Void of your memory" (videoclip insertado a pie de página). Electrónica vanguardista al servicio de tus sentidos. La primera, rozando por la escuadra a la música de club, con esos hipnóticos recovecos que tal como reza su título "nos elevan" y de qué manera. La segunda, conmovedora balada con un sintético trabajo vocal como perfecto lazo de regalo para un corte tan agridulce como arrebatador.

La electrónica juguetona de "Words", con el ensoñador estribillo como guinda más esos densos sintes en el puente como contrapunto, completan otro corte plus estimulante.

"Consequence" y su contenida épica nos indican la dirección correcta para llegar al encanto de "Over too soon". Acercamiento de CARLA a un R'n'B de tintes urbanos con resultados inmejorables.

lunes, 12 de febrero de 2024

ÚLTIM CAVALL - "Un altre primer cop" (Discos de Kirlian, 2024)


ÚLTIM CAVALL no se querían repetir y cuatro años más cuatro meses después del lanzamiento de su segundo álbum de estudio, Alaska (Discos de Kirlian, 2019), vuelven con una buena tuneada de sonido bajo el brazo. La banda ha mudado la piel, alejándose del halo jangle-pop y shoegaze de los inicios para ahondar en su vertiente más dream-pop, despojándose casi del "dream", inyectándole un plus de groove a todas sus composiciones, haciéndolas apetecibles a un baile reposado. El resultado es Un altre primer cop (Discos de Kirlian, 2024), 10 canciones en media hora que te pasará en un suspiro, inmerso comodamente en luminosas notas vistiendo letras mayormente agridulces. 

El concepto del trabajo apuesta por la oportunidad de hacer las cosas de otra manera o para volver a equivocarte, sin resignarte, volver a ilusionarte, volver a vivir "un altre primer cop / otra primera vez".


El disco arranca con el tema que le pone nombre, "Un altre primer cop", el corte más breve del conjunto con sus dos minutos y medio de pura melancolia servida con pop de terciopelo. Le sigue "Abans de marxar" y esos sintes de neón jugueteando con azucaradas guitarras en medio de un recreo reconstituyente, de aquellos que disfrutabas en plena niñez. Luego llega esa paradiña hacia el minuto y medio de metraje para acabar de rematarnos del gusto.
   
El single presentación "Verí" (videoclip insertado a pie de página) sería algo así como el primer "hit" de Un altre primer cop, su canción más inmediata con esos lánguidos rasgueos guitarreros abriendo un melón todo él bien sabroso. La misma guitarra que evolucionará hacia destellos de elegante soul. Nada mejor para contrarestar los efectos de ese mismo "veneno" que un contorneo de caderas al ritmo de este maravilloso medio tiempo.

Los flashes de los ochenteros sintes de "Ariadna" intentar aliviar la inquietud que puede originar el poder sentirnos desconcertados en ciertos momentos de la vida, sin rumbo aparente. Recuperamos la orientación con la resplandeciente, que no animosa, "El teu vinil". Hay que tener en cuenta que se cimienta sobre los restos de un desamor pero eso sí, lo que nos transmite reconforta y mucho.

En "Estel" la ley de la gravedad fracasa estrepitosamente por lo que no queda otra que flotar por entre esa pareja tan bien avenida que siguen formando centelleantes sintes con deliciosos punteos de guitarra. La sinuosa "El buit" armada de amagos, pausas y cambios de ritmo, nos demuestra una vez más que ÚLTIM CAVALL estiran o comprimen los ambientes de sus composiciones con una habilidad insultante y resultado óptimo garantizado. 

La nostálgica "Mons" nos teletransporta a la más tierna infancia dónde la imaginación se erige tan decisiva para preservar esa inocencia tan placentera. La aparición de la trompeta pone la guinda a otro gustoso corte.

domingo, 18 de junio de 2023

ROMBO - "Plaers i terrors del confort domèstic" (The Indian Runners, 2023)


ROMBO es el grupo compuesto por Clara Molins (guitarra y voz), Montse Martín (bajo y voces), Núria Curran (teclados y voces) y Jordi Beltran (batería y voces), cuatro amigas armadas de melodías pop brillantes y evocadoras, maridadas por una agridulce sensibilidad. 

La banda está operativa desde 2012, en 2015 debutaron discográficamente con un álbum homónimo producido por David Rodríguez (La Estrella de David, La Bien Querida...), desde entonces su productor de cabecera. Luego vino Clara Montse Núria (2019) hasta llegar al actual Plaers i terrors del confort domèstic (The Indian Runners, 2023).

El título de su nuevo trabajo surge de que Núria sabía de una exposición fotográfica titulada "Pleasures and Terrors of Domestic Comfort" ubicada en 1991 en el El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). El concepto de la misma giraba sobre permeabilizar la cotideanidad del hogar a través de instantaneas extraídas de actos propios de su intimidad. El disco habla de eso; de capturar el paso de la juventud a la vida adulta, las relaciones sentimentales, superar los desasosiegos, tener claro lo que no quieres, la soledad... todo enfocado desde la perspectiva más "doméstica" a través de esmerada lírica.

El álbum arranca muy arriba de hechizo con la preciosista "Roca" y su intento de desenredar la madeja de las contradicciones generacionales: <<Una roca sobre el coll fa dies que em plega l’esperit. Em mareja aquest soroll però soc jo qui el fa quan vol. Soc rodona i tinc escletxes - soc bruixa o bé una nena? / Una roca sobre el cuello hace días que me pliega el espíritu. Me marea ese ruido pero soy yo quien lo hace cuando quiere. ¿Soy redonda y tengo grietas - ¿soy bruja o bien una niña?>>.

"Vibracions" (videoclip insertado a pie de página) nos activa súbitamente con sus rasgueos de guitarras noise-pop, sintes centelleantes, bajo pulsómetro y batería percutora, además con la colaboración de Mujeres. ¿Se puede pedir más?

Llega "Plaers i terrors" y con ella el empeño por huir de lo que parece una relación tóxica vestida con amables notas y un tan sinuoso como estimulante desarrollo.

Con "No ha existit", el que fuera primer avance del trabajo, apreciamos reminiscencias a los Joy Division con ese binomio bajo/sintes bien dispuesto a desarmar tus sentidos. Le sigue la sosegada "Bromes" y esa guitarra acústica bien protagonista ambientando un relajado paseo por las inquietudes vitales.


"Dolor" recupera ese saborcillo post-punk a que hacíamos mención anteriormente, sobre todo en su empiece, luego su evolución abarca desde espíritu garajero hasta paradiña lo-fi, mostrando una vez más la riqueza de atmósferas que nos ofrece el cuarteto barcelonés. 

El mágico riff guitarrero en la sugestiva "Nosaltres" intenta airear una estancia bien cargada de melancolía. Mientras, en "Abelles", su vitalista energía se da de bruces contra la decepción de un desamor.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Blacanova, "¿Cómo ve el mundo un caballo?" (El Genio Equivocado, 2012) 10º aniversario


Septiembre siempre ha sido bastante bipolar, quizás imperando el estado depresivo al obligarnos a despedir la luminosidad estival y todo lo que conlleva para retornar a lo soporífero de la rutina diaria. Pero también nos obsequia con su vertiente esperanzadora, algo así como un resurgir, una renovación de votos a la vez que se va diluyendo el sofocante bochorno y nos dejamos abrazar por la reconfortante rebequita, aunque esta se nos haga cada vez más remolona. En el caso de la banda sevillana BLACANOVA podríamos extrapolar dicha dicotomía ya que fue el mes dónde tuvo lugar el lanzamiento del que fuera su segundo y a la postre obra cumbre ¿Cómo ve el mundo un caballo? (El Genio Equivocado, 2012), pero a la vez cuándo nos dejó en 2021 su máximo ideólogo Paco Arenas. Un año después en su memoria se celebró el Festival I Sevilla Shoegaze, por tema de disponibilidad de la sala coincidiendo también en septiembre, concretamente un día después del aniversario de tan triste acontecimiento.


Con estas líneas celebramos el décimo aniversario de la publicación de este discazo, uno de los primeros del sello El Genio Equivocado, aprovecho para felicitar a esta estimulante discográfica por estos diez años de prolífica producción que nos han regalado y que vengan muchos más. Pero sobre todo quisiera que sirviese como homenaje a la figura de Paco, referente indiscutible en esa maravillosa escena shoegaze y dream-pop sevillana que tantas alegrías nos ha dado en los últimos 15 años. Nos deja su legado humano y musical, tanto en BLACANOVA como en los dos grupos de los que formó parte tras su disolución: Beladrone y Martes Niebla.

Manuel Begines, Pepe Fernández, Cristian Bohórquez, Inés Olalla, Armando Jiménez y Paco Arenas arrancan ¿Cómo ve el mundo un caballo? con la maravillosa "Checoslovaquia", dedicada, pese a su título, a la ciudad inglesa de Gloucester y sus vecinos más turbadoramente afamados: el matrimonio formado por los asesinos en serie Fred y Rose West. Antes de avanzar más en el trabajo quizás sería el momento de destacar uno de los rasgos más distintivos de BLACANOVA y que nos acompañará durante toda la escucha, su perturbadora y macabra lírica. Es igual que los ritmos sean más o menos oscuros, la inspirada letra se mantendrá siempre en niveles altos de desasosiego. Se le suma lo inquietante de la portada "¿Cómo ve el mundo un caballo?", con la imagen de uno de los miembros del grupo de niño con un ojo de caballo. En el "corte", nunca mejor dicho, inicio ya hemos desvelado por donde va el asunto, acompañando esas guitarras puntillosas, bajo pulsómetro, percusión sombría que luego derivará en explosiva, sintes sutilmente fantasmales abrazando la voz de  Armando, marcada de cerca por los coros de Inés.

Aumentamos aún si cabe el nivel de inquietud con la aterradora "Cine de verano", lo que parece un homenaje al cine slasher de los 80's. Primero aderezado por una percusión a modo del tic-tac de un lúgrube reloj de esos antiguos de pared. Luego se irá jugueteando entre el ralentice y el aligere, acentuado a partir de su ecuador, con unas guitarras shoegaze que se desbocarán a medida que nos acerquemos al ocaso del tema.
 
En "El pulmón artificial" Inés más que cantar parece que nos susurre a modo de canto de sirena, acompañando su reiterativo desarrollo in crescendo hasta que alcanzando el summum de épica, bordeando los 3 minutos, detiene su ímpetu para encarar sosegadamente su conclusión.

"El abrigo" (videoclip a pie de página) es, a nivel de sonido junto a "Invertebrados", la más luminosa del conjunto, aunque se debata entre la lírica sombría de su estrofa abrazada por esa percusión trotona y exquisito riff guitarrero, y lo más resplandeciente de su estribillo. Jugando a poli bueno y poli malo, Armando sería el segundo y Inés ejercería de hada buena, aunque viniendo de BLACANOVA yo no me fiaría demasiado, mira cómo se manifiesta en su segunda aparición: <<me quedan dos minutos para encender todas las luces, al que se mueva primero será al primero que fulminemos. Para los que sobrevivan tenemos cromos de animales y un libro para aprender a rezar: 'mi cuello no era el final'>>.   

La atmósfera en "La Migala" ya de por sí angustiosa, se vuelve totalmente irrespirable a la señal del bajo en su sobrecogedor tramo final. Menos mal que llega "Invertebrados" para rebajar lo viciado del ambiente, al menos rítmicamente porque BLANCANOVA siguen erre que erre a lo suyo: <<podrás lanzarme al huevo del ascensor de una patada o dos, clavarme un punzón, cortarme un tendón, podrás darme  pan con cuchillas de afeitar pero al llegar agosto hay playa y mucho más>>. Ese delicioso estribillo instrumental ultra-melódico junto a la culminación en su último minuto, con desmelenado solo guitarrero incluido, son los fuegos artificiales para otra sugestiva pista de los sevillanos.

sábado, 20 de agosto de 2022

ESCUELAS PÍAS - "Manual para cuidar plantas artificiales" (El Genio Equivocado, 2022)


Me cuesta mostrarme objetivo ante algunas bandas, es escuchar su nombre y una media sonrisa de satisfacción se adueña de mi jeto, no se puede controlar, ni lo pretendo, lo merecen de sobra. ESCUELAS PÍAS son una de ellas, con Cristian Bohórquez (ex-Sundae, ex-Blacanova y Martes Niebla) a los sintetizadores, guitarra, bajo y programaciones y Davis Rodríguez (ex-Sundae y Martes Niebla) a la voz, sintes y programaciones. 

Los sevillanos siguen y siguen dándole fuerte con su hiperactividad synthgaze con cada vez más apego pop, volviendo al formato LP gracias a Manual para Cuidar Plantas Artificiales (El Genio Equivocado, 2022). Y es que al dúo le viene dando por lo vegetal como bien demostraron con la publicación de los EP's consecutivos Plantas de Exterior (noviembre 2020), Plantas Carnívoras (febrero 2021) , Plantas Venenosas (mayo 2021) y Plantas Alucinógenas (septiembre 2021). 


En su tercer larga duración tras Nuevas Degeneraciones (2016) y Música Ligera para un Funeral (2018), ESCUELAS PÍAS vuelven a regalarnos himnos como su arranque, la melancólica e intimista "Karaokes", un baladón incontestable ante el que sólo puedes derretirte del gusto con su minimalista desarrollo. La lírica, como nos tienen acostumbrados, estratosférica. Una pequeña muestra en el estribillo: <<Si no vuelvo es que no vuelvo, no me trago mis palabras, prefiero quedarme muerto a volver a verme la cara. Cara de arrepentimiento, de ridículo espantoso. Yo no volveré a ser joven, yo no volveré a ser viejo, si no vuelvo es que no vuelvo>>.

Cambiamos de tercio de un plumazo con el pop hedonista de "Los Chicos Salvajes" (videoclip insertado a pie de página) y unas guitarras que asoman la cabeza con fuerza tras la supremacía absoluta de los sintes en el corte inicial.

El bipolar jangle-pop de "Todo Lo Que Hay Que Odiar" se debate entre encantadoras notas y apesadumbrada lírica, sello de identidad de una banda a quién le gusta bregar con estados de ánimo bien divergentes. Así concluye su letra: <<Noches eternas, maldigo toda la ciudad, noches en vela, recuento todo lo que hay que odiar. Noches enteras buscan una nueva forma de amar. Noches eternas. Abramos siempre paso al odio>>.

jueves, 19 de mayo de 2022

TRENTEMØLLER - "Memoria" (In My Room, 2022)


Desde su álbum del 2013 Lost, incluido, todas las portadas de los lanzamientos del productor y compositor de música electrónica Anders TRENTEMØLLER se han teñido de blanco y negro. De hecho siempre la oscuridad, el negro, ha mandado en los ambientes y sensaciones que nos transmite el danés. En su sexto disco de estudio Memoria (In My Room, 2022) empezamos a advertir algo de blanco, pero sin hacernos demasiadas ilusiones, Anders es Anders. Aún así parece que los nubarrones escandinavos tienden a disiparse o al menos darnos una tregua en algún que otro lance de este trabajo. A lo mejor ser padre de un niño de dos años haya tenido algo que ver en ello y del significado conceptual de la "Memoria" como nexo de unión de las 14 canciones que componen su más reciente obra. TRENTEMØLLER, como todos, se va haciendo mayor, ahora también con responsabilidades familiares, por lo que el ejercicio reflexivo de mirar hacia atrás (memoria de largo plazo), pero también para avanzar en la vida (memoria de corto plazo), puede hacerse imprescindible.

Coincidiendo con la referencia que hacía en el anterior párrafo sobre Lost (In My Room, 2013), desde ese trabajo el danés ha ido virando hacia terrenos dark wave y post-punk 80's. Con Memoria sigue añadiendo elementos más eléctricos que electrónicos a su propuesta, con texturas ampliando su tendencia hacia el dream-pop y el shoegaze.

"Veil of White" abre el melón con unos cálidos acordes de guitarra dándonos la bienvenida junto a la arrulladora voz de su pareja y colaboradora habitual en los últimos tiempos, Lisbet Fritze (cantante y guitarrista de la extinta banda Giana Factory). Un corte tan sedante como bello, una entrada flotando entre nubes hacia el universo emocional de TRENTEMØLLER.

La belleza de "No More Kissing In The Rain" (videoclip insertado a pie de página), mi preferida del disco, hace que nos derritamos del gusto. Dream-pop de alto copete, todo un clásico instantáneo en la carrera del danés con esas múltiples capas de sintes sirviendo en bandeja de plata la melodía, una base cadenciosa, ese bajo, la voz de Lisbet... pura maravilla.

Foto de Karen Rosetzsky

La instrumental "Darklands" de entrada no puede resultar más explícita en su título, aunque lleva sorpresa. Si fuera cantada diríamos que la "estrofa" si que nos arrastraría hacia esas "tierras oscuras" a las que hace referencia, pero luego el ultra melódico "estribillo" nos rescataría para ponernos completamente a salvo.
 
Con "Glow" nos encontramos ya bien instalados en esos terrenos plácidos a los que nos trasladaba la parte más "amable" del anterior corte. Electrónica percutora marca de la casa acompañada por vaporosos rasgueos guitarreros y un señorial riff entrando a partir del minuto 1:16". Todo el empaque en sutil in crescendo, con equilibrio perfecto entre crudeza y ritmo.

"In The Gloaming" fue el primer avance del álbum, la pista más inmediata del trabajo. Ensoñadora, sugestiva a más no poder, con un hipnótico riff de sintes marcando bíceps durante la travesía. Otra perla, vamos. 

"The Rise" muta en su segundo minuto de inquietante a claustrofóbica coincidiendo con el aumento exponencial de sus BPM. Mientras "When the Sun Explodes" nos envuelve en un manto de relativa placidez con su arrebatadora y etérea electrónica. Para cerrar este tridente de instrumentales, también la considero así pese a sus escuetos coros, nos llega el bajo sentenciador de "Dead Of Alive". La cargante percusión, su turbadora distorsión, las voces fantasmales y los centelleantes sintes completan un corte tremendamente sugestivo.

Un riff de guitarra es el armazón sobre el que se sujeta la dulce melancolía de "All To Soon", otro himno dream-pop a la saca de Anders. Recuperamos ese aire enigmático que suele venir de la mano del danés con el ambient balsámico de "A Summer's Empty Room" y una guitarra muy a lo Twin Peaks de Baladamenti.

Con la opresiva "Swaying Pine Trees" nos adentramos en un denso bosque de electrónica 100% TRENTEMØLLER, quizás repleto de esos pinos a los que hace referencia su título. Menos mal que llega la ensoñadora "Drifting Star" para reconfortarnos con unos centelleantes sintes abrazando esas lánguidas notas de guitarra.

jueves, 11 de noviembre de 2021

BIGOTT - "Spiders Sing" (2021)

Borja Laudo, oseasé BIGOTT, sigue la senda de vorágine reciente a publicar disco por año con este Spiders Sing (2021). al igual que hiciera con This is All Wrong (2020), Friendly Monster's (Drácula Records, 19) y Candy Valley (Grabaciones en el mar, 18).

Borja es insaciable y es que además de su desbordante capacidad de creación el resultado nunca defrauda, un monstruo el tío. No nos cansamos de reivindicar su genio y figura, que lo es, y merecedor de más repercusión popular, aquí estamos para poner nuestro granito de arena en aras de revertir dicha situación.

Acompañan al artista maño en su nuevo trabajo el californiano Izak Arida repitiendo a la producción, Cristian Barros (guitarra y teclados), Clara Carnicer (bajo y coros) y Juan Gracia (batería).

La distorsión guitarrera nos da la bienvenida a Spiders Sing con "Local Meditation" y el noise-pop marca de la casa, enérgico en su estrofa y melódico en su estribillo. El que fuera primer single avance del álbum lleva consigo la mejor justificación para tal honor, un corte bien redondo. Su letra es toda una invitación y nosotros le cogemos el guante a Borja, nos vamos contigo él el infinito y más allá: <<if we come together if you really want to get away (si nos juntamos, si de verdad quieres escapar...>>

Lo que parece una oda al individualidad se presenta bajo un envoltorio en principio muy pop, con unos coros y un órgano hammond que a medida que va avanzando "Be Alone" van delegando protagonismo a la guitarra e incluso dejando asomar un pellizco de psicodelia por ahí.


La ensoñadora canción titular "Spiders Sing" muestra la primera de las sorpresas del conjunto, como es su interpretación vocal íntegra por parte del bajo de la banda Clarín (Clara Carnicer).

Con la trepidante "If I Do" vuelve el noise-pop 90's de manual del maño, chocando de frente rítmicamente con el siguiente corte, la primera de las dos instrumentales del trabajo, "Interstellar Radio Transmission". Otra de las peculiaridades del álbum son estos sendos temas rebosantes de sintetizadores que parecen sacados de la banda sonora de una peli de los ochenta. En esta ocasión seria indicada para una de cine slasher y la que cierra el álbum, "À Tout À L'heure", más bien para una de aventuras, de ambiente familiar.

lunes, 31 de mayo de 2021

ESCUELAS PÍAS - "Plantas Venenosas" EP (El Genio Equivocado 2021)

Escuelas Pías siguen presentando sus novedades por entregas trimestrales, en su caso en forma de EP, hasta completar todo el material que verá su culminación en un nuevo álbum. Tras la publicación de Plantas de exterior en noviembre de 2020 y Plantas carnívoras en febrero de 2021, llega ahora Plantas venenosas (El Genio Equivocado, 2021), con otros cuatro pelotazos pop manufacturados por Cristian Bohórquez (sintetizadores, guitarra, bajo y programaciones) y Davis Rodríguez (voz, sintes y programaciones).

Arranca el trabajo con la encantadora "Pasatiempos" (videoclip insertado a pie de página), lo tiene todo: sintes deslumbrantes, bajo cadencioso, riffs guitarreros y precisa caja de ritmos con ese espléndido redoble culminando el estribillo. La lírica, otro aspecto fundamental  de los sevillanos, va dando bandazos de lo kitsch a lo poético, sin despeinarse o simplemente siendo caras de una misma moneda: <<Carlos huele gato cuando está enfadado, mejor no decirle nada, un día de estos de le pasa /  Si solo soy un grito al viento que al menos sea legendario. Yo me perderé en el tiempo, dando vueltas a tu lado.>>

Foto de Amaya Granell

Las resplandecientes guitarras vuelven a tener protagonismo en la nostálgica "Exvotos", enmarcando la estrofa y escoltando el estribillo, de paso recuperando las reminiscencias a Suede que ya mostraron en algún que otro momento del anterior EP. Sus últimos treinta segundos, sólo con la percusión y la voz de Davis, son la guinda para otra golosina sonora del dúo.

Unos gruesos sintes nos abren la puerta a "Eclipse" para que enseguida otros más ensoñadores nos den la vez en la estrofa. No sé si consiguen rebajar la amargura que desprende su lírica, pero lo que si que es seguro es que nos hacen pasar cuatro minutos maravillosos: <<Porque tú eres el planeta que me hace oscurecer y hoy se alinearán los astros para no volverte a ver.>>

La melancólica e ingrávida "Miss del 69" pone el punto y final a Plantas Venenosas. Una sutil base tropical parece querer animar a los protagonistas de la historia a bailar un lento, para ver si así se atenuaba su pena y quien sabe. Ya se dice, que el roce hace el cariño.