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viernes, 24 de julio de 2026

JUANA EVERETT - "Past Lives in California" (Great Canyon Records, 2026)


Past Lives in California (Great Canyon Records, 2026) es el segundo álbum de la cantautora JUANA EVERETT (Madrid, 1985). Con una mano delante y otra detrás en 2016 decide dejarlo todo cambiando la capital del reino por la costa oeste norteamericana. En 2021 autoedita su primera referencia en formato largo Move on con el estilo americana y folk-rock sureños por bandera. Posteriormente cambia de costa, sin abandonar el sur, destino al estado de Tennesse con el objetivo de grabar su nuevo disco. Lo que son las cosas, en Nashville coincide con un vecino de barrio en Madrid, el guitarrista Alex Muñoz (Margo Price, John Hiatt, Nikki Lane), convirtiéndose en el productor perfecto para su nuevo lanzamiento. Uno que refleja las vivencias de la artista al otro lado del charco durante los últimos diez años. 

JUANA EVERETT abre Past Lives in California con la calidez nostálgica de "Bring me back" y Alex provisto de la pedal steel guitar custodiando la cristalina voz de Juana.  Después nos subimos a lomos de la trotona "Roulette" yendo por la vida con un manual de supervivencia en el bolsillo. Así llegamos a la empoderadora con halo brumoso "One Million Dollars", el primer single avance del trabajo y por algo sería. Arrebatadora, con un puente culminando el estribillo que son fuegos artificiales. Parece contener el argumento de un western de postín protagonizado por una mujer de armas tomar. Tal como reza su lírica: <<Nunca subestimes el poder de una mujer>>.


La melancólica "Pinecrest" nos reconforta tanto como el <<vaso de Frangelico>> que menciona su letra. Mientras, "Your Worst Enemy" se manifiesta como una bajada de humos hecha canción: <<Nadie es tan genial como crees/Eres tu peor enemigo. Cariño, déjame liberarte>>.

"Night Shift" conmueve con su descarnada honestidad. El estribillo resulta desolador: <<Tienes que ver el lado positivo de la vida. Sírveme un trago, luego vamos a drogarnos. Tienes que ver el lado positivo>>.

El cantautor estadounidense Dylan LeBlanc colabora en "Whatever it Takes" (videoclip a pie de página), una oda al amor de pareja currado día a día, ese que perdura más que ninguno. De aquellas canciones que te dejan con media sonrisa de placidez tras la escucha.

La sugestiva "Under the Covers" armada de un ligero toque cabaretero da paso a "The Janitor" con sus cambios de ritmo envolviendo una agridulce historia.

La balada "Donde Todo Se Queda" es la sorpresa del álbum al elegir Juana el idioma de Cervantes por primera vez en su repertorio. También es una rara avis que el piano sea el acompañante estrella de la voz. El resultado final suena de maravilla.

viernes, 10 de julio de 2026

RAMONA FLORES - "Aquella luz que apenas recuerdo" (2026)


Maru Oliver (voz), Marcos Palancas (guitarra), Daniel Robles (batería), Ferran Estella (bajo) y Adrià Florido son RAMONA FLORES y presentan álbum debut con Aquella luz que apenas recuerdo (2026). Un trabajo que se ha ido cociendo prácticamente desde su activación como banda allà por mediados del 2023.

El álbum esta producido, grabado y mezclado por Aleix Miquel Asuar y se manifiesta conceptual sobre el recorrido emocional de Eco, un personaje con problemas de salud mental transitando por los consecuentes altibajos del proceso. Musicalmente el cuarteto navega entre olas de shoegaze y noise-rock noventero, con un emo virado en la orilla a modo de latente influencia. 

La banda barcelonesa inicia Aquella luz que apenas recuerdo con la intro "Un corte, una caída (preludio)" y esos acordes guitarreros acompañando el spoken word de Maru. Se transpira la angustia del protagonista de la historia con versos como el cierre: <<Me retuerzo como en un mal sueño, si me hundo más acabaré dentro, si me hundo más acabaré viendo los restos de todo aquello>>.


"Mi casa nueva" es un golpe encima de la mesa del indie estatal. La más extensa del conjunto con sus cinco minutos y cuarenta segundos de rock alternativo premium. Guitarras incisivas, bajo percutor y poderosa batería escoltando una acogedora voz que se manifiesta como el contrapunto perfecto a la inquietante atmósfera reinante. Lo que viene a ser RAMONA FLORES a pecho descubierto.

No se rebaja ni un ápice el ruidismo con la llegada de "Sistema de drenaje" y ese estribillo que se clava como un aguijón: <<Rendirse sería mucho más fácil, eres frágil>>. Su último minuto es pura locura cerrando de manera simétrica otro corte para enmarcar. 

La delicadeza de "Eco" nos permite coger aire. Será apenas un minuto, enseguida vuelven a enseñar las garras las guitarras aunque esta vez de manera menos exaltada, acompañando una tan escueta como lapidaria lírica: <<Cómo me gustaría poder traspasar la línea. Hacer algo perfecto. Llegar a olvidar todo esto>>. 

"Noche solar" es la de más apego pop del conjunto, entiéndase en medio de un ambiente bien cargado, con un bajo fuzz muy jefe cimentando un tema que anima a ser brincado en sus conciertos. 

Delicada estrofa dándose de ostias con un estribillo demoledor. Aquí tenemos a "Inhibidor recaptador" para encandilarnos con su embriagadora dualidad.

viernes, 3 de julio de 2026

THE SMITHS, 40 años de una luz que nunca se apaga: "The Queen is Dead" (Rough Trade, 1986)


Bienvenidos/as a la Gran Bretaña de mediados de los 80 de la mano de los THE SMITHS, una de las formaciones más estimulantes y relevantes de la historia del rock. Con el record oficioso de hiperactividad puesto que durante los cinco años que estuvieron en activo (1982-1987) publicaron multitud de singles, 4 discos de estudio y 3 recopilatorios. Antes de entrar en materia con el disco que nos ocupa haremos una introducción express a esta banda de la vida.

THE SMITHS emergió en el verano de 1982 en Manchester. El guitarrista Johnny Marr estaba buscando personal para formar una banda cuando escuchó hablar de un tal Steven Patrick Morrissey, un chico cinco años mayor que él que vivía cerca de su casa y que tenía una manera de escribir particular, aunque le advirtieron que era difícil de tratar. Se refugiaba en la literatura (especialmente con Oscar Wilde, a quien le haría más de un homenaje a sus canciones) y ya era conocido en algunos círculos de la ciudad por haber participado en la banda punk The Nosebleeds y por ejercer ocasionalmente de periodista musical.

Posteriormente Mike Joyce fue reclutado como batería y el amigo de la infancia de Marr, Andy Rourke, para tocar el bajo.

El origen del nombre se basa en la historia del matrimonio formado por David Smith y Maureen Hindley, hermano menor de Myra Hindley, mujer de Ian Brady. Estos dos últimos abusaron y asesinaron a cinco menores entre 1963 y 1965 en Manchester y cercanías y los Smiths los delataron a la policía. Esta sería una explicación, sin embargo, Morrissey posteriormente dio un motivo más simple diciendo que la razón era porque "Smith" era el apellido más común que había y ya era hora de que la gente más corriente se reivindicara ante el mundo.


Uno de los rasgos característicos de la banda fue la utilización de imágenes de películas o fotos de iconos pop en las portadas de sus sencillos y álbumes. Otra es la gran carga poética de las letras firmadas por Morrissey, unas que van vestidas en ocasiones de refinado sarcasmo para hacer menos dolorosa tanta intensidad melodramática. Su particular modo de cantar alargando muchas veces las notas y utilizando el falsete también sentará cátedra, al igual que la inconfundible manera de tocar la guitarra de Johnny Marr

Aunque nunca se comprometieron públicamente con ninguna ideología política el origen humilde de sus componentes chocaba frontalmente con el contexto gobernamental británico ochentero con una ultra-liberal y conservadora Margaret Thatcher enquistada en el poder, si pasó a la historia como  "La Dama de Hierro" por algo sería, y una monarquía que ni por ética ni estética tampoco era de su agrado. Este entorno social también se filtró en pasajes de la lírica de Morrissey.

En un paisaje musical británico donde reinaba el post-punk y el synth-pop los THE SMITHS se rebelaron como los grandes reivindicadores del pop más guitarrero, colocando el estilo jangle-pop en la órbita de los subgéneros del rock más relevantes. Fueron también la primera banda indie, casi antes de que se utilizara este término, que lo petó a lo grande, editando toda su discografía con el sello londinense independiente Rough Trade Records.

La composición se la repartían Morrissey en la letra y Marr en la música, con contribuciones ocasionales de Rourke en las líneas de bajo.

Ahora sí, llegamos a la obra cumbre de los THE SMITHS con su tercer álbum de estudio The Queen is Dead, publicado en junio de 1986 y la icónica portada protagonizada por el actor Alain Delon perteneciente a la película francesa L'Insoumis (1964).

Por esos tiempos la banda ya daba señales de desgaste con una disputa legal con su discográfica que hace retrasar el lanzamiento del trabajo, Johnny Marr sufriendo el estrés causado por la agotadora agenda del grupo y Andy Rourke resultando expulsado temporalmente a principios de ese año por sus problemas con la heroína.
 
El álbum arranca con el corte titular y esa intro con ese sampler de la canción popular "Take Me Back to Dear Old Blighty", con su halo de patriotismo victoriano incoporado, escogida irónicamente para darse de bruces contra esos tambores, exaltadas guitarras e imperial línea de bajo, que abren el ataque a la yugular de la familia real británica. Se bajan las revoluciones de la escucha con la juguetona "Frankly, Mr. Shankly", aparentemente dedicada sin demasiado cariño al jefe de su discográfica Geoff Travis. Después vendrá el baladón "I Know it's over", una maravillosa oda al desamor que duele y deleita a partes iguales. Además con una de las mejores interpretaciones vocales de la carrera de Morrissey.

El fantasma de la soledad y la incomprensión flota sobre la lánguida y oscura "Never had no one ever" en claro contraste con la contigua "Cemetery Gates". Encantadora canción armada de un jangle-pop de altos vuelos dejándonos coger un respiro entre tanta angustia melodramática.
 
La cara B del álbum nos da la bienvenida con “Bigmouth Strikes Again”. La de veces que la bailé de jovenzuelo por ciertos garitos refinados, era empezar a escuchar los rasgueos omnipresentes de guitarra acústica y volvernos locos. Morrissey en otro de sus ejercicios hiperbólicos llega a compararse con Juana de Arco. Desde el cariño y mi profunda admiración, quizás habría que acogerse al título de manera literal, sin demasiadas metáforas.

"The Boy with the Thorn in His Side" no es hermosa no, es divina. Johnny Marr haciendo lo que quiere con la guitarra, esos sutiles arreglos de cuerdas y los gorgoritos finales de Morrissey como guinda de un pastel todo el exquisito.

viernes, 26 de junio de 2026

JULIO DE LA ROSA - "Las malas hierbas" (Ernie Records, 2026)


JULIO DE LA ROSA (Jerez de la Frontera, 1972) lleva una de las carreras más estimulantes y prolíficas del siglo 21 protagonizado por un músico estatal. Ya empezó en el ocaso de la anterior centuria a dar muestras de su talento como integrante del grupo El Hombre Burbuja (1995-2002). Luego se afianzó en solitario alternando discos convencionales con bandas sonoras para películas y series, varias nominaciones al Goya incluidas, habiéndolo ganado en 2015 por La Isla Mínima. Un creador multidisciplinar ya que además de compositor, multi-instrumentista, cantante y productor discográfico toca otras facetas artísticas como la de escritor, fotógrafo, realizador, etc.

Las malas hierbas (Ernie Records, 2026) es su nuevo trabajo con título originado tras un entrañable suceso. Resulta que leyendo a su hija pequeña El libro de la selva apareció la frase «te enseñaré a reconocer todas las flores del mundo». Julio enseguida le incorporó un: "y también las malas hierbas". Algo así como el tic protector paternal activado como un resorte. 

El disco circula entre el vínculo humano con las fricciones y sentimientos que se derivan. Abre su puerta con la fascinación de "Mala hierba", arreglos de cuerdas incluidos. Recelo y resquemor servido con fuerte carga poética, una que por su cadencia parece que más que cantada aquí es recitada o incluso rapeada. 

Foto de María López

"El no por delante" retrata la figura del hipócrita de turno con un clarinete omnipresente y la base rítmica repartiendo flow por los cuatro costados, incitando incluso a un apocado bailoteo. Nos ponemos el smoking que viene "Felonía" con ese sutil piano inyectando elegancia a otro corte exquisito del jerezano. Aunque se trate de una sugestiva balada no hay lugar para la distensión, la traición se huele en el ambiente.

Con este álbum de paso aprenderemos vocabulario, un dos por uno en toda regla, es el caso de "Pamema". Según el Diccionario de la Lengua Española la palabra se usa para hablar de algo sin importancia a lo que se da mucha atención. Bajo una coraza de luminosidad la canción esconde un relato rebosante de decepción.

Una "Perorata" es un discurso largo, denso e intrascendente. En lo referente al que fuera primer single avance del álbum, ni nos aburre ni nos molesta, todo lo contrario. Esos magnéticos sintes presentando el <<Para qué para qué para qué>> se marcan a fuego en el subconsciente. Brillante cierre para la cara A del vinilo, cinco cortes que mantienen la escucha en un nivel de excelencia.

En la intimista "La silla de las fieras" conmueve su agridulce naturaleza mientras que "Tempora de perdices" juega al despiste con esa disonancia entre los teclados brumosos y la vivaracha percusión. 

"La lata" con su grandilocuente inicio incorporado transcurre por entre campos de euforia contenida arrancándonos de golpe la inquietud heredada de los anteriores cortes.
 
Su pareja Helena Goch colabora en la encantadora "Teruel" con esa base trip-hopera y arreglos orquestales armando un tema que quiere creer en las segundas oportunidades.

jueves, 25 de junio de 2026

PORTOSANTO - "Ten que haber un sitio para nós" (Ernie Records, 2026)


Anaís Fernández y Xoel Geada a las guitarras, Andrés Real al bajo, Simón Cuba a la batería y Nuno Pico al micro son la formación titular de PORTOSANTO. Los mismos que ya coincidieran en Oh Ayatollah (2016-2020) vuelven a apiñarse bajo el formato banda puliendo su talentoso pop-rock con la madurez que dan los años y las tablas. El resultado es Ten que haber un sitio para nós (Ernie Records, 2026), un álbum tan redondo como la ilustración de su portada.
  
El disco arranca con "Para sempre" y una intro con diálogos entrecruzados aparentemente random acompañando los primeros rasgueos guitarreros en leve in crescendo. Hasta que a los dos minutos y quince segundos esas mismas guitarras dan el primer golpe encima de la mesa. Luego ese <<É pa sempre>> se grabará a fuego en tu subconsciente. Perfecto corte iniciático en esta nueva etapa de los gallegos exponiendo que por mucho que pase el tiempo y las cosas cambien nadie <<poden separar o que o ruído xuntou>>.

"A verdade" va navegando entre melódicas guitarras, será una constante durante los treinta y seis minutos de audición, hacia un estribillo que se dobla y que es la culminación de la carga poética de las letras de Nuno: <<E ó tempo: quédate neste momento. Déixame estar para sempre lonxe das penas do tempo, sentir todo o que é verdade. E ó tempo: quédate neste momento. Déixame estar para sempre lonxe das penas do tempo. Sentir que me vou co vento igual que do mar cara dentro. Déixame ser para sempre, que cada vez hai menos tempo e esa é toda a verdade>>.

Foto de Marta Alborés

La luminosa "Euforia" con ese adictivo <<chu, churu, chururu>> abriendo el estribillo convierte tres minutos y medio de escucha en un chute de reconstituyente anímico.

"Adelán imposible" es la más extensa del repertorio con sus cinco minutos y medio de honesta melancolía. Rematada por un virtuoso e incendiario solo de guitarra a partir de su ecuador arrastrando con ella a la sección rítmica para enmarcar uno de esos momentos que certifican que estamos ante un grupo descomunal.

"Ten que haber un sitio para nós" además de dar título al trabajo fue el single presentación del proyecto. Un riff guitarrero junto al bombo abre las puertas a este serio aspirante a himno generacional. El hacerte mayor viene a confirmarte que aunque tengas tantas aspiraciones como decepciones desojando la margarita te quedas con que el viaje es el camino.

La cara B del vinilo se inaugura con la estupenda "As cinzas" jugando al despiste por lo antagónico de su cadencia en relación a su sombría lírica. Llegado a este punto no puedo dejar de resaltar el regusto a The Strokes que se va desprendiendo durante la escucha y en especial en cortes como este. 

El cambio de rumbo de "Cineclube" en su minuto final es de aquellas cosas que confirman que PORTOSANTO pueden hacer lo que les de la gana y dejarnos ojipláticos del gusto.

El nervio guitarrero de "A caza de Dr. Xeada" nos lleva de la mano hacia otro de esos cortes estardantes de Ten que haber un sitio para nós. La tan nostálgica como encantadora "Vinte de agosto" (videoclip a pie de página) fue el segundo single avance del disco y por algo sería.

lunes, 22 de junio de 2026

NIÑOS LUCHANDO - "jab/cross" (Raso Estudio, 2026)


Javier Bolívar aka NIÑOS LUCHANDO presenta segundo larga duración con jab/cross (Raso Estudio, 2026). Siguiendo la línea del antecesor Territorio (2023) el granadino contínua ahondando en este universo propio de electrónica oscura, introspectiva y melancólica que te hace bailar mientras sacude emociones.
 
El título encapsula las intenciones del trabajo con esa metáfora entre el boxeo y esas peleas internas por sobrellevar las experiencias de la vida. "Milagro" arranca el viaje con la angustia del que se siente sobrepasado por una pérdida irremplazable. Esa base rematada por la batería mata del gusto. El vestido es un clubbing de alto copete como el que seguimos disfrutando en "Mírame". Estamos inmersos en un festival del baile con lágrimas en los ojos y queremos quedarnos a vivir. Más motivos los encontramos en cortes tan sugestivos como "Segunda flecha, Pt. I".

Con "Tus historias" se da una vuelta de tuerca al nivel de magnetismo de las composiciones de NIÑOS LUCHANDO. Sintes, loops y cajas de ritmos conjurados para hacerte feliz. Le sigue la hipnótica "Proxy" provocando tu levitación por encima de la pista de baile, completando una enorme primera mitad de trabajo.


La minimalista instrumental "Segunda flecha, Pt.II" nos conduce de la mano hacia "Te buscaba", con la que entramos sobre alfombra roja en una rave de postín. Allí tambiém disfrutaremos de una "Por delante" armando la intriga a golpes de latente drum & bass.

"Acelera" es el remanso de paz que puedes encontrar en jab/cross pese a su inquietante lírica. Una que convive a las mil maravillas con ese arrebatador desarrollo. Así llegamos al ocaso del álbum donde nos encontramos a "Lo que no te doy" para despedirlo bailando hasta la última gota envueltos por sus nerviosos loops.
  
Disfruta de NIÑOS LUCHANDO y su jab/cross>



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lunes, 15 de junio de 2026

MALA GESTIÓN - "Hacemos lo que podemos" (Acqustic, 2026)


Elías (voz), Héctor (batería), Pablo (bajo), Guille y Joan (guitarras) son MALA GESTIÓN y ya tienen segundo trabajo de estudio con Hacemos lo que podemos (Acqustic, 2026). El nacer como proyecto en plena pandemia ya les debió augurar una existencia singular. Y es que estamos ante una de las bandas más inclasificables del panorama musical estatal. ¿Eso es bueno o malo? Pues ni lo uno ni lo otro, aunque no deje de ser una rara avis en un gremio que tiende a encasillar todo lo que se menea.
 
Estos jovenzuelos valencianos apelan al título de su nuevo álbum para afrontar la vida cada uno como buenamente sea capaz, a su ritmo, con la intensidad adecuada a lo que te pida el cuerpo en cada momento.
 
El disco arranca con la reflexiva y bipolar "Morir lejos de aquí". Lo de "bipolar" viene por el inusitado contraste entre la decaída voz en esta ocasión de Elías y la atronadora instrumentación adyacente. Ya avisamos antes que estamos ante una banda especial.

Su lado canalla emerge a las primeras de cambio con los fogonazos guitarreros de "Skol" junto a Los Chivatos. A ver quién se puede resistir a versos como: «Estoy bebiendo una Skol de camino a la school y me siento tan cool que se que voy a aprender las tablas de sumar».


"Edgar Allan Poe" viene armada de un trepidante pop-punk que nos lleva de la mano hacia el himno "Hacemos lo que podemos" (videoclip insertado a pie de página). Un corte con claras referencias estilísticas a los norteamericanos MGMT y más concretamente a su corte "Kids", pasado por el manto de La Geperudeta.

Volvemos a coger velocidad gracias al egg punk de "Con mis amigos" que nos conduce sin frenos hacia la satírica "Diesel", con un estribillo de aquellos que se pegan como chicle en el zapato. La lírica le pone el lazo de regalo con versos como: <<Y si los coches nunca llegan a volar prométeme que el diesel volverá>>.

Con la gamberra "Buenos días Vietnam" denuncian, a su manera, la precariedad laboral. Lo de las guitarras mutando a metaleras no lo vimos venir. Sin poder coger aire entra en acción el vibrante breakbeat de "Sandalias del PSOE" y aquí solo nos queda brincar como posesos. El sampler del "I Feel Good" de James Brown es de traca.

Salimos de la rave para entrar en una humeante sala de fiestas con "Ex-ex pareja". Vientos, coros femeninos, velada referencia al "Ni tú ni nadie" de Alaska y Dinamara... Si despejamos la ecuación de su título nos queda una declaración de amor en toda regla.

"Kambio klimático" es la más breve del conjunto con su minuto y ocho segundos de demente punk-rock. Volvemos a cambiar de tercio con el shoegaze evocador de "Sí, es tu culpa", aquí nos quedamos a vivir un ratito.

lunes, 8 de junio de 2026

EXILI A ELBA - "Dolce Vita" (Satélite K, 2026)


Los barceloneses EXILI A ELBA desde 2012 han ido modelando su sonido partiendo del funk-rock inicial al indie-rock con ramalazos folk durante sus cuatro primeros discos. Ahora con “Dolce Vita” (Satelite K, 2026) pasan pantalla armados de un enérgico rock alternativo sin dejar de lado algún que otro rincón melódico de impacto, todo dispuesto para vestir unas letras honestamente contestatarias.

Arnau Giordani (veu i guitarra), Adrien Faure (baix) i Nerea Bassart (batería i coros) arrancan Dolce Vita con la salvaje "Baliga Balaga". El inconformismo explota en su estribillo con versos como: <<Ens han abandonat, ens han lligat de mans, ens han negat totes les oportunitats. Encara no sabem on és la nostra llar. El que sí sabem és que volem cridar>>. El poderío de la sección rítmica se deja notar desde el minuto uno de la escucha custodiando una guitarra que ejerce de látigo justiciero. De hecho en "No hi havia amor" el bajo fuzz y después la batería son los encargados de darnos la bienvenida. El que fuera primer avance del disco nos conduce por una montaña rusa de despecho sentimental.

La percutora "Estrelles" dispara con su afilada lírica a todo lo que se menea. Podríamos englobar el mensaje en su verso final: <<Quan cauen les bombes. Quan la justícia és una farsa. Quan no puc amb la meva ressaca. Em guio per les estrelles>>.


"Barcelona" es la balada del disco. Maravillosa carta de amor a una ciudad condal que agoniza entre la especulación inmobiliaria y la masificación turística. Esperemos que la emotividad de estos tres minutos y medio ejerza de desfribilador que haga recuperar sus costantes vitales.
  
El elegante riff guitarrero de la lisérgica "Supersònic" abandera un corte muy brit con suficiente flow como para provocar un moderado contorneo de caderas. Le sigue "El final del camí" donde las guitarras recuperan la crudeza visceral marca de la casa. Además se demuestra que la incorporación a la batería de Nerea en 2023 expande las posibilidades vocales del power-trío.
 
El contundente corte titular juega con la ironía para reivindicar los sueños y la rebeldía en un mundo al borde del colapso. Después podemos incluso brincar con "01-01". Es lo que tiene el primer día del año, sobre todo en sus primeras horas bañadas en jolgorio y desenfreno.

lunes, 1 de junio de 2026

MUJERES - "Es un dolor inexplicable" (Sonido Muchacho, 2026)


Yendo sin frenos hacia los veinte años de carrera MUJERES presentan séptimo álbum de estudio con Es un dolor inexplicable (Sonido Muchacho, 2026). Ese "dolor" al que hacen referencia es el que les produce el desquiciante panorama actual que nos toca soportar.

Yago Alcover (voz y guitarra), Arnau Sanz (batería) y Pol Rodellar (bajista) siguen inmersos en su mejor momento creativo sin rebajar ni una gota su pegada rocanrolera. Como muestra sacan pecho con el tridente inicial de su nuevo álbum, tres singles directos a la yugular.  

En los dos primeros temas llevan el acelerador pisado a fondo, como teniendo prisa por encandilar al respetable. Y lo consiguen con himnos incontestables como la inicial "Alucinante" y ese órgano retro abanderando la fortaleza ante los obstáculos vitales. El último verso parece encerrar el concepto del trabajo: <<Siempre caigo hacia delante, nunca nada se detiene. La velocidad es constante y acabo pensado que siempre voy hacia atrás>>. Eso sí, hay que festejar hasta las penas, que la vida son dos días: <<Es un nuevo amanecer, y si todo arde celebraré el gran estallido, todo lo que se ha perdido>>.

No abandonamos el modo resistencia con la garajera "Caen imperios" y ese mágico break en su ecuador a modo de sugestiva antesala para el empoderador e hiper coreable cierre: <<Seguiremos, seguiremos existiendo... seguiremos aunque nos olviden los que fueron un recuerdo eterno para ti>>.

Cerramos el trío de ases de bienvenida con la agridulce "Después destello" (videoclip insertado a pie de página) y unos punteos guitarreros de apertura preparando el terreno para esos ecos surferos culminados por cadenciosos coros, demandando con urgencia tabla y olas mientras intentan atenuar los efectos del final de una relación amorosa. 

Volvemos a coger velocidad con los dos cortes siguentes. El marcado deje rockabilly de "Un golpe" nos conduce hacia el lado punk de MUJERES con los latigazos guitarreros de la visceral "Cristales".
  
La Cara B de Es un dolor inexplicable se despereza con su melódica canción homónima. El bajo, especialmente jefe en esta ocasión, parece querer rescatarnos del abismo. Nadie dijo que fuera fácil aunque con las notas de canciones tan redondas como esta seguro resulta más sencillo.

"Canción de amor" con ese aire beat sesentero endulzando un fracaso sentimental nos lleva de la mano hacia "Existen heridas". Cuatro minutos en los que el abatimiento se entrelaza con la esperanza, rematado de manera esplendorosa con ese cambio en su mitad para ir de manera instrumental con todo hasta su ocaso.

La melancólica "El verano" y esa especie de intro con sutil distorsión guitarrera creando unas espectativas que cumple con creces. Lleva incorporado un guiño al título del disco cuando nombra en su cierre: <<Es un dolor que es difícil de explicar>>.

lunes, 25 de mayo de 2026

BESTIA BEBÉ - "Yendo rápido a ningún lugar" (Primavera Labels, 2026)


Desde 2011 que BESTIA BEBÉ vienen dando sobradas muestras de destreza indie-rock cimentada sobre experiencias cotidianas con un sentimiento de camaradería bien presente, solo hace falta ver la portada de su nuevo álbum Yendo rápido a ningún lugar (Primavera Labels, 2026). 

Tom Quintans (guitarra, teclados y voz), Chicho Guisolfi (bajo), Polaco Ocorso (batería) y Boui Vilche (guitarra) nos traen un sexto álbum de estudio evidenciando una madurez carente de conformismo, huyendo de las nostalgias melodramáticas, con la resiliencia por bandera.

Los porteños arrancan el álbum con la enorme "Algo que siempre te quise decir". Tan camaleónica como para contener esencias folk y noise-rock en un mismo frasco. Va creciendo sobre una bucólica base de guitarra acústica y trinos de pajarillos para explosionar a los tres minutos envuelta en un manto de distorsión y decibelios. Al final nos quedamos con las ganas de saber que le quería decir, aunque nos lo podamos imaginar.

"El atrevido" fue el primer single avance del trabajo y por algo sería. BESTIA BEBÉ se cargan el conservador orden establecido, las bases de lo "correcto" y lo "convencional", armados de un sugestivo groove que hará que puedas bailar en la estrofa y brincar como un poseso con el destructor estribillo. Y aún faltará la épica del cierre, si es que lo tiene todo. Pide concierto a gritos.


El riff de teclados, la marcial batería junto a la línea de bajo post-punk de "Planes perfectos" se funden con solemne electrónica a las mil maravillas completando otro corte esplendoroso del cuarteto argentino. Entre su lírica se filtra el título del álbum.

La empoderadora "Chaleco antibalas" se cimienta sobre unos juguetones acordes de guitarra acústica abrazando su lapidaria lírica: <<Si queres tirar, tirame / no le tengo miedo a nada / si queres tirar, tirame / tengo un chaleco antibalas>>. Le sigue "Cara de piedra" con ese saborcillo Beatle hermanándose con cajas de ritmos y una guitarra metalera en el puente culminando una de las sorpresas del álbum. 

El estribillo de la melódica "El tiempo (es lo peor)" es para quedarte a vivir. Pero solo será un ratillo porque enseguida nos espera la euforia moderada de "Gustavo Costas" (videoclip insertado a pie de página), nombre del mítico jugador y ahora entrenador del Racing Club de Avellaneda. Aquí se nota el forofismo argentino típico por el fútbol y el amor de la banda hacia esa camiseta utilizándolo en esta ocasión como alegoría de lograr una victoria en la vida. Quien la sigue la consigue.    

En "El reparto de problemas" las guitarras invitan a relativizar las preocupaciones con un último minuto de solo que son fuegos artificiales. Llega la agridulce "Si me voy no significa que te quiera menos" mano a mano con Diego Ibáñez de CAROLINA DURANTE. Guitarra y voz juegan al despiste primero en modo intimista para desembocar en un enérgico estribillo con el título del tema como mantra y de aquí hasta el final.

lunes, 18 de mayo de 2026

AMBROS CHAPEL - "Nightfall" (7 Days Music, 2026)


Estas lineas arrancan con una noticia buena y otra mala. Si empezamos por la buena ni que decir que un nuevo lanzamiento de AMBROS CHAPEL siempre es motivo de alegría. Lo que pasa es que esta vez lleva consigo el último baile de una banda referencia del post-punk estatal en el siglo XXI. Justo ahora que cumplen 20 años de trayectoria los valencianos lanzan Nightfall (7 Days Music, 2026) bajando la persiana por las nubes de inspiración.

Pablo Casero (voz, guitarras y sintes), José Rodríguez (batería), Alfred Sanchís (bajo) y Eduardo de Eduardo (guitarras) son una banda que para acabar de dimensionar podemos añadir que han compartido escenario con gente como Sad Lovers and Giants, Inmaculate Fools, The Chameleons, The Essence, Ana Curra o She Wants Revenge, entre otros. Regresemos al presente porque AMBROS CHAPEL nos han regalado una despedida ante la que vale la pena detenerse y disfrutar. Lírica melodramática vestida elegantemente por unas reminiscencias al mejor after-punk anglosajón ochentero y un aura asentada en terrenos donde la niebla discurre eterna.

Nightfall arranca con la exuberante "Disclosure" y es que no podrían elegir mejor bienvenida, desde ya una de mis preferidas de su repertorio. Primero con un etéreo riff de guitarra eléctrica junto a otra acústica bien camarada. Luego ese bajo jugueteando con la batería y Pablo alargando su voz hasta el infinito junto a una guitarra que va desbocándose durante el épico desarrollo de un corte arrebatador.

Foto de María Carbonell

Otro iluminado riff abandera "Pretention" y a su alrededor la banda va desplegando sus refinadas alas tenebrosas. El solo de guitarra en ese cambio rondando su tercer minuto ejerce de broche perfecto.

Los teclados reclaman protagonismo en las primeras notas de "Don't let it go" (videoclip insertado a pie de página), aunque este será efímero. Cuidado con el break en su ecuador que es para quedarte a vivir. Le sigue "Paralyzed" y es literalmente como nos deja, paralizados del gusto ante un tema que culmina su magnetismo con una guitarra eléctrica que se vuelve irresistible, sobre todo en su segunda mitad.

lunes, 11 de mayo de 2026

BECK, 30 años del glorioso collage "Odelay" (Geffen Records, 1996)


En 1996 el grunge agonizaba ante un brit-pop en pleno despegue para erigirse en tendencia mundial. Mientras tanto Bek David Campbell (BECK) estaba labrándose una incipiente carrera musical underground con cuatro álbumes publicados llenos de experimentación sobre la base de un anti-folk sin concesiones a la galería. Tiempo antes, concretamente en marzo de 1993, lanzó "Loser" fruto de la colaboración con el productor de hip-hop Carl Stephenson. Es entonces cuando empieza a asomar la cabeza en las listas de éxitos con ese himno de la Generación X, por cierto, también la de quien escribe estas lineas.  

Llegamos al año que abría estas líneas con el cantante, compositor y multiinstrumentista californiano preparando un álbum de naturaleza folk y carácter depresivo por un estado de ánimo tocado por el reciente fallecimiento de gente allegada como su abuelo. Entonces en un cambio de orientación de prácticamente 360º aparca el proyecto intimista, lo recuperaría en el siguiente trabajo, contratando a los Dust Brothers (Mike Simpson y John King) y derivando musicalmente hacia terrenos más hip-hoperos con el sample como bandera. De hecho tampoco era novedad en el modus operandi de BECK ya que el flow junto al "corta y pega" ya lo había probado con éxito en la anterior mencionada "Loser" o en algunos lances del disco que la contenía: Mellow Gold (1994).

¿Qué tienen en común los BESTIE BOYS con BECK? Los primeros fueron pioneros en los 80's fusionando el hardcore punk con el rap y el segundo remató el idilio guitarras vs ritmos urbanos en la década siguiente ampliando inusitadamente sus ingredientes combinando hip-hop con folk, country, blues, electro y lo que se le pusiera por delante. E.Z. Mike y King Gizmo (The Dust Brothers) fueron el nexo de unión entre los de Nueva York y el de Los Ángeles ya que produjeron dos de los discos fundamentales de ambos: Paul's Boutique (Capitol Records, 1989) y Odelay (Geffen Records, 1996) respectivamente.


Volvemos al Odelay, un álbum accesible, directo, contundente, todo lo contrario de lo que había hecho BECK hasta el momento con la excepción de "Loser". Abre sus puertas la arrebatadora "Devils Haircut", toda una declaración de intenciones desde el minuto uno. El riff prestado del “I Can Only Give You Everything” (1966) de los Them de Van Morrison es sobre el que se cimenta una barbaridad sonora que con su base hiphopera y breaks contínuos, esa armónica me mata, te pasa por encima como un tsunami calidoscópico.

Cogemos aire con el estimulante flow de "Hotwax" y su riff blusero desperezándolo dando paso a trazos folk, psicodelia y hip-hop con sugestivos recovecos amenizados por voz, armónica y loops distorsionados a la máxima expresión, pura locura. Pasamos al grito inicial en "Lord Only Knows" contrastando con su evolución más bien sosegada, amparada por ecos a medio camino entre el country y el blues, con guitarras muy fuzz dando el toquecito grasiento al conjunto. El atisbo de solo metalero sobre el minuto y medio es de aquellas desconcertantes genialidades que contiene el trabajo. Como curiosidad en la parte final del tema se menciona repetidamente el título del álbum.

Volvemos a tocar el cielo de la exquisitez más camaleónica con la enorme "The New Pollution". Su sabor añejo con esos coros duduá, órgano Hammond y el etéreo sample de saxofón del "Venus" (1976) de Joe Thomas se sazona con ese bucle de batería como base armando otra barbaridad de corte.

En "Derelict" cambiamos de tercio completamente enlazando sabores asiáticos con psicodelia en medio de un festival de percusión asincopada. Volveremos a rediles más urbanos con la hip-hopera "Novacane". A partir de su mitad el tema se va de madre con efectos imposibles y scratchings a los platos de los Dust Brothers.

Levitamos con la onírica "Jack-Ass", quizás aún bajo los efectos del extracto de cannabis que daba título al corte anterior. La cara A del vinilo se cierra con carácter folk acústico aunque guiados por otro sample de los Them, en esta ocasión de la versión (1966) de la canción original de Bob Dylan "It's All Over Now Baby Blue", publicada un año antes.

"Where it's at" fue el primer single avance del disco aunque ahora su duración pasa de los 3:45'' iniciales a los 5:30'' convirtíendose en el corte más extenso del conjunto. El órgano añejo junto al sensual bajo se entrelazan con palmas y rimas inspiradas, breaks sugerentes y incluso una sorprendente pincelada robótica. Rectifico, lo de "sorprendente" a estas alturas de escucha ha perdido totalmente el sentido.

Una potente línea de bajo nos da la bienvenida a la lisérgica "Minus" con ese marcado aire garage-punk, kit-kat incluido en su ecuador. Después "Sissyneck" homenajeará a un "loser" de manual al abrigo de una impetuosa amalgama de funk, blues y country.

lunes, 4 de mayo de 2026

DAN PERALBO I EL COMBOI - "Quin Goig" (Montgrí, 2026)


¿Tienes ganas de verbena? En caso afirmativo estás en el sitio y con la compañía perfecta. DAN PERALBO I EL COMBOI y su nuevo álbum Quin Goig (Montgrí, 2026) nos invitan a festejar la vida a través de once cortes listos para animar tu existencia. 

La banda de Torelló (Barcelona) arranca el trabajo con "Ai, ai, ai, quin goig que fas" y ese aire jaranero bien implantado desde sus primeras notas acentuado por coros taberneros escoltando unos vientos irresistibles.

"Un billet per tu" fue el single avance del disco y por algo sería. Inmediata, encantadora, con un par de breaks sorprendentes en medio de los puentes incluidos. La guinda lo ponen unos "nanà-nanà-nanà" que harán furor en los directos.

El agridulce medio tiempo "Com un principiant" enamora con su pop-rock de quilates. Esa pausa instrumental en su ecuador, para luego seguir con todo su encanto hasta el final, son fuegos artificiales.

Foto de Carla Pérez

La escucha se acelera con las tres siguientes canciones. Primero por los rasgueos guitarreros y el nervio de la batería en "Que passin les hores" llamándote a relativizar. Aullidos incluidos en un tan vertiginoso como cautivador minuto y medio de temazo. Por si no tuvieramos suficiente su final hay que oírlo para creerlo. Le sigue "Si Deu vol" con ese latente deje charanguero pidiendo guerra. Culmina este tridente vigoroso "El Comboi" yendo cuesta abajo y sin frenos. Ante la insistente pregunta en el estribillo <<Vols formar part del comboi?>> nuestra respuesta es un SÍ rotundo. Los ecos psicodélicos en su tramo final son el plus de la excelencia.

lunes, 27 de abril de 2026

COMIC SANS - "Todas las cosas que nos salieron mal" (BCore Disc, 2026)


Desde que debutaran en 2021 los donostiarras COMIC SANS vienen dando sobradas muestras de potencial midwest emo noventero. Ahora con su nuevo álbum Todas las cosas que nos salieron mal (BCore Disc, 2026) ensanchan sus reminiscencias fundacionales compartiéndolas con pinzeladas punk-pop, ampliando de rebote su público objetivo. 

El concepto del trabajo viene marcado por lo explícito de su título. Estamos ante un octálogo musicado de desengaños vitales. "Mantequilla y mermelada" lo abre con una relación fallida como leitmotiv vestida con guitarras a veces punzantes, otras arpegiadas, bajo pulsómetro y fornida batería, lo que viene a ser COMIC SANS en su salsa.

La nostálgica "Pégate por favor" arranca con una estrofa que bien podría sintetizar el discurso del álbum: <<Todo sale siempre bien menos algunas veces. Pero incluso aunque caiga de pie estoy cansado de caerme>>. El instrumental minuto y medio final es de un virtuosismo inusitado demostrando que el nervio no tiene porqué estar reñido con la exquisitez.


"Cosas que salen mal" fue el primer avance del disco convirtiéndose en uno de sus cortes más inmediatos. Ese efimero bajo fuzz en el puente puede ser el mejor cicatrizante para las heridas del corazón. Unas que siguen, esta vez aún abiertas, en "He descubierto mi silla favorita". Aquí convive magia amenizada por virguerías guitarreras con briosos flashes marcados en el ADN de los guipuzcoanos.

En "Godzilla vs Rayquaza" se plantea la incertidumbre por la inestabilidad laboral. Su ocaso no puede exponerlo más honestamente: <<No quiero trabajar pero esto ya empieza a cansarme. Jornada laboral mirando patos en el parque>>.

Entramos en el tridente final de Todas las cosas que nos salieron mal con "Spiderman 2" y esos juguetones riffs guitarreros armando las inconveniencias de salir por Madrid.