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lunes, 27 de abril de 2020

LU ROIS - "Microcosmos" (Bankrobber, 2020)

LU ROIS es una cantante, pianista y compositora de Sabadell (Barcelona)  que debutó en 2014 con el disco Camí del far, luego vendría el EP Cau de lluna (2016) y el segundo largo, Clarobscur (2017). Piano y voz, una voz extremadamente personal, con esa especie de vibrato adicional marca de la casa provocando que, en muchos pasajes de su trabajo, se convierta en un segundo instrumento.

Con Microcosmos (Bankrobber, 2020) el proyecto se agranda con la colaboración de la teclista Laia Vallès y el guitarrista Santi Careta. Con ellos la sonoridad aumenta si cabe su nivel ensoñador, etéreo. Extrapolando estaríamos a medio camino entre el new age del "Hugh" de los Nightnoise o el "Close Cover" del gran Wim Mertens y el folk intimista del Mystery of Love de Sufjan Stevens. Todos con un nexo fundamental, sensibilidad y emotividad a flor de piel, además en este caso sazonados con la peculiar voz de LU ROIS.

"Microcosmos" como término se define como el contemplar al ser humano como un mundo completo en sí mismo, como un universo a escala. Pues bien, en el caso de LU ROIS ese "Microcosmos" gravita sobre la maternidad y todas las emociones derivadas de tan prodigiosa experiencia.

La instrumentación parece milimétricamente calculada para que, siendo más bien escueta, resulte exquisita, con texturas y ambientes tan sugerentes como balsámicos. Si a modo de muestrario escogemos los tres singles avances del álbum, comprendemos la apertura del abanico sonoro de la actual LU ROIS. "L'Univers als teus ulls", con esas cálidas cuerdas a modo de caricia vistiendo un corte maravilloso. La sorpresa del conjunto "Andròmeda", con la colaboración de Edi Pou (Za!) y Sara Fontán, mutando hacia el sutil baile gracias a su base rítmica junto a unas cautivadoras pinceladas arabescas. Y "Candor" (videoclip insertado a final de post), agridulce, navegando entre la añoranza por el ausente y la acogida de una nueva luz que ilumine tu vida. La parte "dulce" gana por goleada, acrecentando la placidez que transmite.

Foto de Mònica Bedmar






Es un álbum para escuchar a fuego lento, a poder ser con auriculares. Sin prisas y hasta el final, no hay desperdicio alguno, todo es puro delicatessen. 

lunes, 20 de abril de 2020

SUÎTE MOMO - "Reviversiones" (2020)

Era principios de 2012, concretamente la noche de Carnaval, fiesta muy celebrada en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), cuando por un fatal cortocircuito el local de ensayo de SUÎTE MOMO se quemó, estaban en plena promoción de su álbum Decálogo de Poemas Desesperados y una Canción de Amor. Poco después la banda entró en modo hibernación hasta que el pasado 10 de abril viera la luz su tercer larga duración Reviversiones (2020).

Diez canciones (7 propias y 3 versiones) revisadas, incluso algunas en su fondo y forma, y ​​sin incluir ni una guitarra eléctrica en todo el disco, instrumento clave dentro de su sonido grunge 90's que tanto ha caracterizado a SUÎTE MOMO.

Pero tenemos que regresar a ese fatídico 2012 para entender de dónde viene el presente álbum. La banda pese a su fuerza y ganas de superación quedó mal herida. Al estar totalmente autogestionada, sin agencia de booking ni management detrás, su local de ensayo La Suîte que daba nombre a su grupo, además de lugar de reunión y creación, era el motor que impulsaba a la banda.

Su cantante, Danny Momo, que trabajaba como profesor en Barcelona, ​​decidió aprovechar las tardes estudiando un curso de sonido, montando su propio homestudio y cogiendo como primeros conejillos de indias a su propia banda. A contracorriente según la tendencia del momento, tuvo la idea de grabarse en acústico, dado que era un formato que habían llevado muy a menudo en salas y bares donde el volumen de su sonido grunge no les era permitido.

Así fue como comenzaron a grabar lo que sería su tercer disco. Lamentablemente deberían pasar ocho años hasta su publicación. Las obligaciones de sus miembros, junto con la desaparición de su centro de reunión cada sábado de 17h a "no importa qué hora sea", y además, con la poca experiencia de su nuevo productor/cantante, demasiado implicado sentimentalmente para no ser vencido por sus inseguridades, hizo que el proyecto se fuera aplazando hasta prácticamente quedar en reposo. Mientras tanto, David Espinola, guitarra solista del grupo, tenía unos temas propios y Danny se ofreció a producirlos. Acabaron grabando un disco y se consolidaron como una nueva formación llamada Pares, con la que fueron finalistas del concurso organizado por Enderrock Sona9 en 2015. Poco más tarde, la misma alineación formarían la Parental Leave Band, con Marc Grau Jr al frente.

Isaac Ortega, batería, también grabó un disco muy personal y con toques rock de principios de los 90's, bajo el nombre de Ocells y producido por el gran Albert Palomar, músico de referencia para Danny Momo y ex compañero de universidad.

Su bajista Toni Jordán también pasó por el estudio de Danny llamado MiCasaTeléfonoRecords, grabando un EP con canciones propias, acústicas y muy intimistas bajo el nombre de Tú no, tu novia. En 2016 se unió a la formación Últim Cavall publicando con ellos los espléndidos Records de Kyoto (2017) y Alaska (2019), ambos con el sello Discos de Kirlian.

El tiempo pasaba y cada miembro por su lado, parecía retomar su propia carrera musical mientras SUÎTE MOMO empezaba a caer en el olvido. Hasta hoy...


Al decretarse el estado de alarma, obligando a todos a estar confinados en casa, a Danny no se le ocurrió otra cosa que recuperar aquellos primeras grabaciones que, con ocho años menos y también menos experiencia, habían grabado y quedado olvidadas en un disco duro en su homestudio. Habían registrados 17 temas, finalmente escogió 10 en los que tan sólo Alexis Valverde, su teclista en el primer disco que había vuelto poco antes de que La Suite quemara , debería grabar, confinado en su casa, una armónica y algún teclado.

lunes, 13 de abril de 2020

BIGOTT - "This is All Wrong" (2020)

BIGOTT (Borja Laudo) se reafirma en la hiperactividad mostrada en estos últimos tiempos yendo a disco por año publicando This is All Wrong (2020). La misma frecuencia que aplicara con los estupendos Friendly Monster's (Drácula Records, 19) y Candy Valley (Grabaciones en el mar, 18).

Borja parece como si tuviera prisa, tanto por la rapidez con la que lanza nuevo material como por la duración de los mismos. Sus cuatro discos más recientes han rondado todos los veinte minutos, como si queriendo ir un paso más allá de al grano. De esta manera y en el mayor breve espacio de tiempo recoge todo su potencial noise-pop junto a un surrealismo lírico y porte socarrón marca de la casa.

BIGOTT reivindica su lado más naíf ja desde la portada e inyecta heterogeneidad a su propuesta con el inquietante regusto jazzístico de "Sex is Dirty?"; la instrumental que pudiera formar parte de la B.S.O. de un spaghetti western del siglo XXI "Don't Call Satan"; y la muy Beastie Boys "Pollo Loco", con el rapeo incluidode su productor el californiano Izak Arida.

El esplendido arranque de álbum con la luminosa con cierto halo nostálgico "I Love Monkeys", su estribillo resulta arrebatador; "This is All Wrong" con un marcado contraste entre su lírica, tan escueta como deprimente, y sus balsámicas notas; la juguetona "Glitter Boy", o como asociar de manera natural distorsión guitarrera con ligero du duá; y la sentimental al modo BIGOTT "Can U See", de esas que te dejan con la típica media sonrisa de satisfacción después de su escucha. Al igual que sucede con "Tripping Song", un medio tiempo ensoñador que te hará derretir del gusto.

Foto extraída de la fanpage de Facebook de BIGOTT
Se avecina cierre primoroso de This is All Wrong con el tridente formado por: "Astral Cat" o una tierna carta de amor a un minino hecha canción, la evocadora melancolía de "Angels & Appels" y la delicadeza acústica de "No Worries".

LOS PLANETAS - "Una Semana en el Motor de un Autobús" (RCA Records, 1998)

Hoy hace 22 años salió a la venta Una Semana en el Motor de un Autobús (RCA Records, 1998), tercer largo y obra cumbre de LOS PLANETAS

¿Que os parece si subimos al transporte público por excelencia y empezamos un viaje hacia lo desconocido? Yo me apunto con los ojos cerrados y más sabiendo quién  lo conduce.

La primera parada la tenemos en "Segundo Premio", single presentación donde la batería de Eric Jiménez nos regala un amago de redoble constante desde los primeros compases, acentuando a modo de puñales clavados, el sentimiento de desamor reinante. El desprecio no tarda en aparecer y las guitarras distorsionadas de fondo engrandecen la épica del momento. Apoteósico inicio con el que la banda nos muestra desde el minuto uno que lleva cartas ganadoras, con unos arreglos de cuerdas que nos acompañarán durante muchos fragmentos de este glorioso trabajo.




Aullidos desangelados nos introducen a "Desaparecer", un reproche constante en forma de canción. Su final, con las notas del minimoog como invitadas de lujo, resulta sencillamente espectacular. Seguimos con "La Playa", a la postre el tercer single y cuyo videoclip exponemos al final de estas líneas. Se nos revela como himno anti-canción del verano con esos cuernos que se alzan majestuosos como los grandes protagonistas, mientras su melodía nos resulta deliciosa, puro pop. 

"Parte de lo que me Debes" sigue con la línea rencorosa con la que hemos empezado el disco. No es de extrañar ya que LOS PLANETAS utilizaban por esa época la rabia y el desquite como regular acicate para su inspiración. Parece que con "Un Mundo de Gente Incompleta" llegue un asomo de invitación a la reconciliación. Precioso medio tiempo cuyas suaves guitarras nos permiten un respiro después de inhalar tanto aire viciado por el desencanto y el desprecio. 

Llega "Ciencia Ficción", hit combativo que nos inyecta energía positiva en unas venas faltas de glóbulos rojos. La batalla con los glóbulos blancos parece que vuelve a complicarse con "Montañas de Basura". Esta canción nos invita a darnos un paseíto por el vertedero y a jugar con las ratas de medio metro que allí habitan. Lejos de disgustarnos, mostramos nuestro contento y nos llenamos de mierda hasta las cejas regocijándonos como cerdos entre el lodo. En este momento sólo un inciso: si a alguien le entran arcadas al leer el comentario, con no imaginárselo basta, que no hay que cogerlo todo tan al pie de la letra. 


El segundo sencillo del disco, "Cumpleaños Total" se presenta con un poderoso riff de guitarra cogiendo de la mano su reiterativa proclama: <<No será peor de lo que era, seguro que es mejor...>>. Parece que la insistencia con la misiva es directamente proporcional a la poca convicción en su certeza. 

Nos inundan las notas del órgano en "Laboratorio Mágico". Con ella empezamos la recta final del disco teniendo el transfondo psicotrópico como protagonista. "Toxicosmos", con sus susurros iniciales, nos encandila cual canto de sirena arrastrándonos irremediablemente hasta los infiernos de la droga. Las contundentes guitarras finales con acoples y aires psicodélicos nos hacen el camino más llevadero. 

Mención aparte para la estremecedora "Línea 1", la misma que hemos cogido al inicio de este particular viaje hacia la autodestrucción. Sin adjetivo calificativo posible, esta canción habría que enmarcarla y exhibirla en la mejor estancia de cualquier morada que se precie. Los violines; la guitarra acústica, el piano, el sonido ambiente de patio de colegio..., por favor, no dejéis de escucharla, te da la vida.

lunes, 6 de abril de 2020

BOMBAY BICYCLE CLUB - "Everything Else Has Gone Wrong" (Caroline International, 20)

Después de lanzar el aclamado So Long, See You Tomorrow (2014) BOMBAY BICYCLE CLUB se replantearon su carrera planeando incluso el fantasma de su desaparición. Coincidían en el tiempo además los proyectos paralelos de su líder Jack Steadman y el bajista Ed Nash. Prácticamente in extremis decidieron que no había llegado su hora, que aún tenían algo que decir. No pudieron tomar mejor decisión, Everything Else Has Gone Wrong (Caroline International, 20) es su mejor álbum hasta la fecha y uno de nuestros favoritos internacionales de 2020.

El inicio del álbum denota el creciente interés de Steadman por el jazz. "Get Up" con ese sample omnipresente, poso psicodélico, riff de guitarra adictivo, batería in crescendo hasta el desboque... El cuarteto deslumbrando desde el arranque, seguirán cómodos en esa línea. La nostálgica "Is it Real" luminosa, transmitiendo buen rollito con detalles como el recurso del redoble de batería en la estrofa confirmando que estamos ante una banda en estado de gracia. Rebajamos el primer momento de subidón del álbum de golpe con el agrio tema titular. Los hipnóticos sintes junto a una línea de bajo turbador completan un corte que refleja la bajada a los infiernos del cuarteto y su resistencia ante lo que se presumía su final.

Con "I Can Hardly Speak" retorna el vitalismo sonoro de los londinenses, incluso podemos bailarla, claro que si. El falsete en el puente, la explosión del sintético estribillo, el alto en el camino hacia el minuto 2:15"... toda una maravilla.

"Good Day" es perfecta. Una desesperada petición de ayuda ante lo desconcertante que puede suponer alcanzar la madurez. Tan delicada como agridulce, con esos sutiles coros y ese mágico ocaso en forma de arpegios guirarreros que agonizan hasta su extinción.



La adictiva "Eat, Sleep, Wake..." con esos sintes intermitentes a lo 8 bits, bajo percutor, guitarra juguetona... ¡Chicos, seguís en racha! Y esto no para, como demuestra "I Worry Bout You". Partiendo de la electrónica enseguida hace su aparición una sección rítmica muy jazzística armando un espléndido corte pop. La aparición de la trompa es el lazo de regalo para el conjunto.

El medio tiempo "People People" con la colaboración vocal de Liz Lawrence y un cierto aire oriental flotando por ahí. Dulce excepto en el embriagador cambio de su último minuto que aumenta si cabe, valga la redundancia, su enormidad. Seguimos en terrenos sonoros exóticos con "Do You Feel Loved?" y su magnético sample tribal junto a esos redobles percutores y unos balsámicos vientos. El cambio de rumbo hacia el minuto 2:40" no hace más que volver a darnos la razón a la hora de adorar el último trabajo de los londinenses.