Elías (voz), Héctor (batería), Pablo (bajo), Guille y Joan (guitarras) son MALA GESTIÓN y ya tienen segundo trabajo de estudio con Hacemos lo que podemos (Acqustic, 2026). El nacer como proyecto en plena pandemia ya les debió augurar una existencia singular. Y es que estamos ante una de las bandas más inclasificables del panorama musical estatal. ¿Eso es bueno o malo? Pues ni lo uno ni lo otro, aunque no deje de ser una rara avis en un gremio que tiende a encasillar todo lo que se menea.
Estos jovenzuelos valencianos apelan al título de su nuevo álbum para afrontar la vida cada uno como buenamente sea capaz, a su ritmo, con la intensidad adecuada a lo que te pida el cuerpo en cada momento.
El disco arranca con la reflexiva y bipolar "Morir lejos de aquí". Lo de "bipolar" viene por el inusitado contraste entre la decaída voz en esta ocasión de Elías y la atronadora instrumentación adyacente. Ya avisamos antes que estamos ante una banda especial.
Su lado canalla emerge a las primeras de cambio con los fogonazos guitarreros de "Skol" junto a Los Chivatos. A ver quién se puede resistir a versos como: «Estoy bebiendo una skol de camino a la school y me siento tan cool que se que voy a aprender las tablas de fumar».
"Edgar Allan Poe" viene armada de un trepidante pop-punk que nos lleva de la mano hacia el himno "Hacemos lo que podemos" (videoclip insertado a pie de página). Un corte con claras referencias estilísticas a los norteamericanos MGMT y más concretamente a su corte "Kids", pasado por el manto de La Geperudeta.
Volvemos a coger velocidad gracias al egg punk de "Con mis amigos" que nos conduce sin frenos hacia la satírica "Diesel", con un estribillo de aquellos que se pegan como chicle en el zapato. La lírica le pone el lazo de regalo con versos como: <<Y si los coches nunca llegan a volar prométeme que el diesel volverá>>.
Con la gamberra "Buenos días Vietnam" denuncian, a su manera, la precariedad laboral. Lo de las guitarras mutando a metaleras no lo vimos venir. Sin poder coger aire entra en acción el vibrante breakbeat de "Sandalias del PSOE" y aquí solo nos queda brincar como posesos. El sampler del "I Feel Good" de James Brown es de traca.
Salimos de la rave para entrar en una humeante sala de fiestas con "Ex-ex pareja". Vientos, coros femeninos, velada referencia al "Ni tú ni nadie" de Alaska y Dinamara... Si despejamos la ecuación de su título nos queda una declaración de amor en toda regla.
"Kambio klimático" es la más breve del conjunto con su minuto y ocho segundos de demente punk-rock. Volvemos a cambiar de tercio con el shoegaze evocador de "Sí, es tu culpa", aquí nos quedamos a vivir un ratito.


