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lunes, 12 de mayo de 2025

LA PLATA - "Interzona" (Sonido Muchacho, 2025)

 

Diego Escriche (voz y guitarra), Patricia Ferragud (bajo), Salvador Frasquet (guitarra), María Gea (teclados) y Miguel J. Carmona (batería) son "El club de los cinco" particular que forman LA PLATA. Una banda que desde su formación en 2016 viene sobrada de talentosa sugestión post-punk y new-wave con sabor añejo. Ahora además se muestra permeable a sabores post-grunge con derivas electrónicas en su tercer larga duración Interzona (Sonido Muchacho, 2025).

El trabajo más heterógeneo de los valencianos hasta la fecha es también el más reflexivo y metódico en su trama. Una sinuosa travesía de exploración interior que visita diversos estados de ánimo, fortaleciendo emocionalmente. 

Interzona se divide en tres etapas delimitadas por un mismo número de breves piezas instrumentales. Se abre con el himno grunge "Cerca de ti". Diego y María entrelazan sus voces, será recurrente en otros momentos del álbum, inyectando embrujo a un corte todo él cautivador. El break en su ecuador es la gota que colma el vaso de la excelencia.


La melancólica "Mirar atrás" nos acaba de romper los esquemas con su base jungle jugueteando con esas guitarras marca de la casa, mientras un vaporoso teclado ejerce de loctite que fija tal fascinante amalgama sonora. Seguimos bajo el paraguas electrónico en "Ruido blanco" fundiéndose en perversa armonía con la ansiedad reinante: <<Miro al suelo al caminar, si no veo el final. Escondo en silencio un ataque de pánico y finjo entender un caos señalizado>>El que fuera primer single avance finaliza con auto-sample de su antagónica "La vida real".

"Música infinita" sella su hedonismo extremo con ese sample inicial sacado de la Ruta del Bakalao, aquí la terreta tira. Arrebatador corte confirmando, una vez más, que LA PLATA se han convertido en unos genios fusionando ambientes. Puedes bailarla si quieres. Eso sí, la juerga funde-neuronas suele tener consecuencias a corto plazo, se le llama resacón. Se escenifica en forma de primero de los interludios, la inquietante "5am".

"Niebla" solo altera su abatido sosiego con la distorsión guitarrera del estribillo. Unas balsámicas notas al piano parecen querer indicarnos la salida para: <<... marcharnos lejos, lejos de esta oscuridad, lejos, no mirar atrás, lejos, lejos de esta niebla>>.

Un melódico riff de guitarra acústica abre la cara B del vinilo de la mano de la agridulce "La vida real". Un sugerente medio tiempo que actúa a modo de canto de sirena. Engatusa mientras embelesa para llegar al remanso de paz que es el intermedio "Aero".

lunes, 25 de septiembre de 2023

BELAKO - "Sigo regando" (BMG, 2023)

BELAKO están de vuelta. Cris Lizarraga (voz y teclados), los hermanos Josu  (guitarra y voz) y Lore Billelabeitia (bajo) junto a Lander Zalakain (batería) ya tienen quinto álbum en la saca con Sigo regando (BMG, 2023). El cuarteto de Mungia (Vizcaya) lo han vuelto a hacer pero distinto, una vez más emocionando, cautivando pero también sorprendiendo inyectando, aún más si cabe, heterogeneidad sonora a un proyecto, ahora ya sí, imposible de etiquetar.

Su ideología y filosofía de vida siguen inalterables y se muestran cristalinos ya desde "Dump" que arranca el álbum con frases como: <<Here is a thought for all you dumbs. Why don’t you leave us alone, we’ve been too compliant for so long, it was about time we shut your mouths. We speak our truths and yet you find a way to still stand in our way (Aquí hay un pensamiento para todos los tontos. ¿Por qué no nos dejas en paz? Hemos sido demasiado complacientes durante tanto tiempo, ya era hora de que cerráramos la boca. Decimos nuestras verdades y aún así encuentras una manera de interponerte en nuestro camino)>>. Todo esto aderezado con un piano muy protagonista junto a una sección de cuerdas que aterciopelan la contundencia de su mensaje y de los rasgueos guitarreros de Josu

Foto de Lide Billelabeitia

La melancólica "White lies" es pura locura, con esa hipnótica línea de bajo de Lore, muy jefa, armando la vaporosa estrofa hasta llegar al no menos encantador estribillo. Pero es que luego entramos en bosques inexplorados culminando con ese toquecito duduá 50's como guinda para un final apoteósico de corte.
  
Recuperamos el lado más punk del grupo al llegar "Tangerine" con unas guitarras y percusión salvajes, muy de acorde a su contestataria lírica: <<You think I’m impressed, the weight of your foot still all over my chest. My body’s oppressed, a red right fist came from nowhere to be seen (Crees que estoy impresionado, el peso de tu pie todavía sobre todo mi pecho. Mi cuerpo esta oprimido, un puño derecho rojo apareció de la nada y se vio)>>.

La sombría "Saguzarren kanta" con bajo y electrónica marcando el pulso desde el inicio hasta que se unen a la fiesta la guitarra y batería. La voz de Cris luce especialmente pasando sin despeinarse desde el murmullo hasta el grito pelado en otro corte desarmante de los vizcaínos.
 
El riff del binomio guitarra/bajo en "Flower Trouble" nos teletransporta a los mejores The Strokes, el bajo luego irá transitando por libre reivindicando aún más protagonismo. Su mensaje no es ajeno al panorama social en el que nos toca sobrevivir: <<But personal is politics. How can we not be judgemental when everyone around is going mental (Pero lo personal es política. ¿Cómo no juzgar cuando todo el mundo a nuestro alrededor se está volviendo loco?)>>. Esos coros fantasmales y una especie de sonido de alarma oyéndose por lo bajini culminaran una bestialidad más de pista contenida en Sigo regando.

Seguimos sobrados de sugestión con "Orein Orain", uno de los pocos momentos de calma chicha del álbum. El poso jazzístico y la languidez de los coros compartirán estancia con su progresiva evolución y ese vocoder como maestro de ceremonias en la apertura y ocaso del tema. ¿Quién da más?

La última parte hasta la fecha de la trilogía cetacea "Hegodun Baleak III" resulta la más luminosa con diferencia del pack, arrimándose al pop aunque purule cierto desgarro por entre las notas vocales de Josu. Unos coros ensoñadores le ponen el lazo de regalo.
 
Cuidado con "Sangre total" (videoclip insertado a pie de página) que pica, pero ya sabes aquello que "sarna con gusto...". Inquietante como ella sola, interpeladora con versos como: <<Y si tengo que ver como me ven los ojos de la gente, tengo miedo de no gustarme pero prefiero no aburrirme. Sólo sé que me divierte verle la cara a quien le escuece>>. Una especie de kraut-rock alucinógeno con Josu y Cris marcándose un fraticida dueto al micro mientras la guitarra y bajo van haciendo de las suyas entrando en una vorágine de deleitoso caos que te noqueará del gusto. Su primera incursión en el idioma de Cervantes no podía ser más arrebatadora.

martes, 30 de noviembre de 2021

WOLF ALICE - "Blue Weekend" (Dirty Hit, 2021)

Según el polifacético intelectual alemán Goethe (1749-1832) el color azul es el de la tranquilidad, el más pasivo, por ello se le asocia a aquellos sentimientos que pueden derivarse, como la tristeza. Pues bien, Blue Weekend (Dirty Hit, 2021) sería algo así como un fin de semana a la postre sin demasiadas expectativas, más bien soporífero, pero quizás, quién sabe, si se le puede dar la vuelta. El nuevo álbum de los británicos WOLF ALICE,  oseasé Ellie Rowsell (voz, guitarra), Theo Ellis (bajo) y Joel Amey (batería, voz), contiene mucho de esas emociones poco reconfortantes, pero también le dan una oportunidad al inconformismo, a la resiliencia. 

Consolidada ya como una de las bandas referentes del rock alternativo actual han grabado el disco en Bruselas con Markus Dravs (Arcade Fire, Björk, Brian Eno, Florence + The Machine) como productor. Como resultado, un trabajo globalmente más sosegado que sus anteriores referencias, My Love is Cool (2015) y Visions of a Life (2017), ganador del Mercury Prize al disco del año.

Blue Weekend se presenta de manera simétrica, arrancando y finiquitando con una canción desdoblada, "The Beach". Un corte con clara vocación de intro y una evolución in crescendo, una amistad que se siente perjudicada, debatiéndose entre la nostalgia y el aciago presente, todo con la playa como idílico marco, como queriendo con ese paisaje conciliar el ambiente.
 
Con "Delicious Things" la cosa empieza a ponerse seria, con las vivencias experimentadas en Los Ángeles como excusa, el cuarteto se marca una pieza épica. La más extensa del conjunto con sus cinco minutos estelares. Lánguida, con toquecitos psicodélicos en la estrofa y un enorme puente avanzadilla de los fuegos artificiales en forma de estribillo. Ese break hacia el ecuador del tema y luego Ellie como rapeando sutilmente antes de volver a la carga con todo. ¡Uff, bravo!


Seguimos a tope de inspiración con la estimulante "Lipstick On The Glass" y la voz de Ellie en plan estelar. Una trifulca contigo mismo cuando la indecisión se apodera de tus miedos, armado de una etérea estrofa adornados con esos punteos guitarreros. Hasta que sobreviene el determinante estribillo y luego el tramo final a saco, despidiendo otro corte sensacional de WOLF ALICE.

Blue Weekend entre tanta atmósfera bucólica contiene dos trallazos marca de la casa. El primero la contestatariamente brutal "Smile", con ese bajo funkillo, guitarras desbocadas, batería galopante y sintes centelleantes. El cambio hacia el segunto minuto, con el bajo ejerciendo de martillo percutor, es de traca.

Después de la tormenta viene la calma con el momento folk del álbum. El tratamiento de las voces en la agridulce "Safe From Heartbreak (If You Never Fall In Love)" es fantástico, con Ellie actuando a manera de coro de ella misma durante todo el corte, en compañía únicamente de unos arpegios a la guitarra acústica. En su ocaso noto a faltar unas palmas acompañando la a capella, seguro que esto se solventa en sus conciertos.

Seguimos por derroteros sosegados con "How Can I Make It Ok?", al menos en sus momentos iniciales, luego ya será otra cosa. Dudas existenciales se alían con otro desarrollo de corte arrebatador de los londinenses y unos sintes que se sentirán cómodamente protagonistas. Aunque a partir del segundo minuto, lo que era un tema muy dominado por los mismos, va mutando hacia sabores más folk-rock, para rematar en terrenos neo-psicodélicos

WOLF ALICE sacan a pasear su lado más salvaje con "Play The Greatest Hits", un puñetazo en la boca, con su estrofa punk y un estribillo que se culmina con la migaja justa de melodía como para reconocerlos.

La sensual "Feeling Myself" suena de entrada a añeja, nos sorprende ese órgano hammond, pero aún más su evolución, como cuando llega el estribillo espacial. Luego el tema muta hacia el trip-hop, una locura.

"The Last Man on Earth" es el baladón del disco, el "Space Oddity" de WOLF ALICE. Primero con voz y piano, reposada hasta el segundo minuto. Luego con el resto de la banda como preparando lo que nos pasará por encima. En el tercer minuto aparecen en escena por un instante los Beatles del "Sargent Peppers", y la cosa sigue animándose más y más hasta desembocar en unos plácidos últimos 30 segundos en los que sabes que ya regresado a casa tras, posiblemente, el viaje de tu vida. Como condenados a la auto-extinción que está el ser humano, canciones como esta podrían hacernos reflexionar de que aún nos pudiera quedar esperanza.

lunes, 5 de abril de 2021

SAÏM - "Fràgil" (BCore Disc 2021)

Joan Roig (guitarra, voz) junto a los hermanos Natalia (bajista) y Daniel Gómez (batería) forman SAÏM y ya tienen segundo álbum con Fràgil (BCore Disc 2021). 

Los mallorquines siguen con la energía propia de una banda en esencia punk-rock pero en esta ocasión potenciando su vertiente más melódica, acercándolos a sonoridades emo-rock y grunge norteamericano de principios de los 90's.

El título del álbum resulta bien explícito, SAÏM muestran sin tapujos sus preocupaciones, debilidades y melodramas, intentando salir del agujero lo más enteros posible. Todo aliñado por los fogonazos de una poderosa base rítmica avivando, aún más si cabe, su fuego guitarrero.

El convincente arranque "Contratemps" pone de inicio toda la carne en el asador. Power-pop en su estrofa, enrabietándose en su estribillo y una espléndida culminación armoniosa que se desdobla en un tramo final arrebatador.

Un bajo percutor saca sus bíceps a relucir en la melancólica "Intempèrie", un corte tan trepidante como redondo. La desbocada batería y la incisiva guitarra completan un equipo que se sabe ganador.

Foto de Albert Capó

"Autumne" es el que fuera primer single del álbum con videoclip que dejamos insertado a pie de página. Su lírica puede encerrar la esencia temática de Fràgil con versos como: <<Urgències, absències, no aprens mai a dir que no. Distàncies, fragàncies, seguiràs sumant errors. Cant victòria, me derrotes. No és com abans: desitjos perennes. Indemnes. Tothom se mor.>>

"Desordre" es puro nervio, con un trio que se muestra perfectamente engrasado y una guitarra que literalmente se sale con esos embriagadores cambios de ritmo hasta descubrir la soledad en sus segundos finales. ¡Enormes, SAÏM!

"Febrer" empieza como acaba el anterior corte, con la guitarra en solitario, pero enseguida se unen a la comitiva sus dos incansables compañeros de fatigas, bajo y batería. Un canto de desesperación y angustia que coge carrerilla en el puente para explotar en su estribillo.

Ritmos jangle-pop hacen su aparición durante la estrofa de "La mar gran", placentera al oído aunque su lírica siga siendo del modo apesadumbrado. Con "Tristesa" parece que hayamos tocado fondo en la vida y solo nos quede remontar. Y vaya si lo hacemos, con ese brillante cambio de la segunda aparición del estribillo por una enorme culminación instrumental. En un tema que hace honor a su letra cuando reza: <<Tristesa, m’alegra disfrutar-la. Tristesa, valdrà la pena sentir-la un pic i un altre.>>

Foto de Josep Castejón

Vuelve un cadencioso power-pop con "Segona persona" y con ella un empujón para salir de tu zona de confort, para arriesgar a no ser que quieras sucumbir ante lo frustrante de no haberlo intentado.

lunes, 28 de septiembre de 2020

BELAKO - "Plastic Drama" (BMG Records, 2020)

Cris (Voz y teclados), Josu (guitarra y voz), Lore (bajo) y Lander (batería) son BELAKO y Plastic Drama (BMG Records 2020) su tremendo cuarto álbum. Cogiendo como punta de lanza el desastre ocasionado por los excesos de consumo y posterior mal reciclado del plástico, BELAKO nos invita con actitud impugnatoria, pero también entonando el mea culpa, a un viaje reflexivo hacia la crítica situación actual del planeta, sociedad, sistema... En contraste con nuestras nimiedades diarias que convertimos en problemas insalvables, mientras perdemos de vista lo realmente importante.

La espera se ha hecho larga, teniendo en cuenta que el lanzamiento estaba para principios de mayo, pero ya sabes, problemillas con un bichito y eso. De todas maneras la banda ha aprovechado bien el tiempo, promocionando el lanzamiento con avances, hasta siete, habiendo desgranado por el camino gran parte del contenido de Plastic Drama. Luego ya visto en conjunto, en ese formato largo que tanto nos gusta y defendemos, han confirmado con creces su enormidad.

"Tie Me Up" abre la caja de Pandora criticando la dependencia yonqui hacia el consumismo del que somos víctimas, pero también verdugos, teniendo en cuenta los desastrosos efectos que se derivan. Una explosión de guitarras inician la escucha para presentar una melódica estrofa que vuelve a encabritarse envolviendo el estribillo, el mismo que aparece camuflado entre rasgueos guitarreros, bajo pulsómetro y robusta batería. El corte más inmediato del álbum, a dos voces ya que el dueto vocal de Cris y Josu lo es de principio a fin.

Con "The Craft" BELAKO te lanza un jarro de agua fría mañanera para el despeje: <<Ours is the power / Now is the time / This is the hour / The power of time>>. Aquí y ahora. ¿A qué esperas? Una canción que se divide prácticamente en dos por el marcado contraste que surge en su desarrollo. Además nos topamos con un salvaje puente que te retorna al principio para terminar desintegrándose, literalmente. Otra barbaridad de corte.

Los de Mungia cambian el inglés por el francés en "Sirène", extrapolando la doble identidad de la Sirena y la coincidencia fonética con “Si réel” (tan real). Lo que viene a ser lucha por encontrarse a si mismo, aunque el trayecto nos pueda parecer más bien un espejismo. Cris juega con su voz cambiando de tono cuando le viene en gana durante la cadenciosa estrofa, en claro contraste con lo enérgico e inquietante del envoltorio, el resultado, conmovedor. 


"All Nerve" es una barbaridad de corte anti-sistema. Un riff de bajo amo y señor del cotarro; una guitarra que muta de juguetona a desenfrenada; la batería agazapada esperando a su presa y Cris desatada vocalmente, recordándonos a los gorgoritos de la Kate Pierson de los The B-52's.

Con el tema titular "Plastic Drama" nos sobreviene de golpe la placidez sonora con ese groove del binomio bajo/batería, invitándote incluso a un sugestivo baile. Mientras llega la introspectiva "Marinela2017", el "Creep" (Radiohead) de BELAKO. In crescendo, primero lánguida y minimalista, solo piano y voz, para luego ir creciendo hasta desgarrarse por completo. Más maravillas del cuarteto.

Van completando Plastic Drama la energía de AKLR, con cierta dosi de electrónica añadida, y el grunge melódico de "Profile Anxiety" con una paradiña y coros hacia el minuto 1:47" que son la guinda del pastel.

lunes, 20 de abril de 2020

SUÎTE MOMO - "Reviversiones" (2020)

Era principios de 2012, concretamente la noche de Carnaval, fiesta muy celebrada en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), cuando por un fatal cortocircuito el local de ensayo de SUÎTE MOMO se quemó, estaban en plena promoción de su álbum Decálogo de Poemas Desesperados y una Canción de Amor. Poco después la banda entró en modo hibernación hasta que el pasado 10 de abril viera la luz su tercer larga duración Reviversiones (2020).

Diez canciones (7 propias y 3 versiones) revisadas, incluso algunas en su fondo y forma, y ​​sin incluir ni una guitarra eléctrica en todo el disco, instrumento clave dentro de su sonido grunge 90's que tanto ha caracterizado a SUÎTE MOMO.

Pero tenemos que regresar a ese fatídico 2012 para entender de dónde viene el presente álbum. La banda pese a su fuerza y ganas de superación quedó mal herida. Al estar totalmente autogestionada, sin agencia de booking ni management detrás, su local de ensayo La Suîte que daba nombre a su grupo, además de lugar de reunión y creación, era el motor que impulsaba a la banda.

Su cantante, Danny Momo, que trabajaba como profesor en Barcelona, ​​decidió aprovechar las tardes estudiando un curso de sonido, montando su propio homestudio y cogiendo como primeros conejillos de indias a su propia banda. A contracorriente según la tendencia del momento, tuvo la idea de grabarse en acústico, dado que era un formato que habían llevado muy a menudo en salas y bares donde el volumen de su sonido grunge no les era permitido.

Así fue como comenzaron a grabar lo que sería su tercer disco. Lamentablemente deberían pasar ocho años hasta su publicación. Las obligaciones de sus miembros, junto con la desaparición de su centro de reunión cada sábado de 17h a "no importa qué hora sea", y además, con la poca experiencia de su nuevo productor/cantante, demasiado implicado sentimentalmente para no ser vencido por sus inseguridades, hizo que el proyecto se fuera aplazando hasta prácticamente quedar en reposo. Mientras tanto, David Espinola, guitarra solista del grupo, tenía unos temas propios y Danny se ofreció a producirlos. Acabaron grabando un disco y se consolidaron como una nueva formación llamada Pares, con la que fueron finalistas del concurso organizado por Enderrock Sona9 en 2015. Poco más tarde, la misma alineación formarían la Parental Leave Band, con Marc Grau Jr al frente.

Isaac Ortega, batería, también grabó un disco muy personal y con toques rock de principios de los 90's, bajo el nombre de Ocells y producido por el gran Albert Palomar, músico de referencia para Danny Momo y ex compañero de universidad.

Su bajista Toni Jordán también pasó por el estudio de Danny llamado MiCasaTeléfonoRecords, grabando un EP con canciones propias, acústicas y muy intimistas bajo el nombre de Tú no, tu novia. En 2016 se unió a la formación Últim Cavall publicando con ellos los espléndidos Records de Kyoto (2017) y Alaska (2019), ambos con el sello Discos de Kirlian.

El tiempo pasaba y cada miembro por su lado, parecía retomar su propia carrera musical mientras SUÎTE MOMO empezaba a caer en el olvido. Hasta hoy...


Al decretarse el estado de alarma, obligando a todos a estar confinados en casa, a Danny no se le ocurrió otra cosa que recuperar aquellos primeras grabaciones que, con ocho años menos y también menos experiencia, habían grabado y quedado olvidadas en un disco duro en su homestudio. Habían registrados 17 temas, finalmente escogió 10 en los que tan sólo Alexis Valverde, su teclista en el primer disco que había vuelto poco antes de que La Suite quemara , debería grabar, confinado en su casa, una armónica y algún teclado.

martes, 24 de abril de 2018

BELAKO - "Render Me Numb, Trivial Violence" (El Segell de Primavera/Belako Records,18)

Estamos ante nuestra referencia más internacional, en lo que vamos de año ya han pasado por el SWSX de Austin (Texas) y el Vive Latino de Ciudad de México y esto sólo es el principio en esta su nueva gira mundial.

BELAKO con su tercer álbum Render Me Numb, Trivial Violence (El Segell de Primavera / Belako Records, 18) se consolidan definitivamente como banda referente tras siete años de trayectoria. Eclécticos e inquietos como pocos, Josu (guitarra, teclados, bajo y voz), Lore (bajo, teclados y voz), Lander (Bateria y voces) y Cris (Voz y teclas) siguen capturando nuevos sonidos y texturas agrandando su empaque.

Render Me Numb, Trivial Violence explora las diferentes formas de violencia imperante en el planeta y palpable en nuestro día a día. Una "Violencia Trivial" (TV en inglés), a la que por desgracia estamos, más que habituados a sentirla, conformados a padecerla.

BELAKO es la crudeza y epopeya rock de su majestuoso arranque "Maskenfreiheit"; la rabia garagera de "Lungs"; el grunge desbocado de "Two Faced Simulation", con un entreacto en su ecuador que la lleva de la mano hacia su deriva explosiva, asombrosa. El halo contestario está presente en todo el trabajo, como se hace más que evidente en el trallazo "Over the Edge" y su reivindicación contra la violencia de género. 

Los cuatro jóvenes de Mungia hacen evidente su hambre por la experimentación en cortes como la adictiva kraut "Nice Church" o en las dos partes de "Stumble"; la primera in crescendo, con unas bases electro atmosféricas, coqueteando con el bajo percutor, las guitarras punzantes y la batería encabritada; la segunda más en clave lo-fi, con la voz de Cris, más protagonista si cabe de lo habitual, y esas notas desangeladas al piano, cargando el ambiente de humo cabaretero, pura maravilla.



Pero es que en Render Me Numb, Trivial Violence también hay lugar para el baile, ¿porqué no? El dub sudoroso de "Strangers in a Box" (clip a pie de post) empapándote de tal manera que hace que te contornees mientras te teletransportas a entornos tropicales. Los tambores metálicos caribeños acentúan sobremanera el ambiente. Y ya no hablemos de "The Fiend Thinker", puedes hacerte el amo de la pista de baile bajo el influjo de su ritmo techno-house.

El tridente final de álbum son revisiones o segundas partes de cortes anteriores pero que, lejos de servir de digno relleno, adquieren importancia capital al aportar nuevos puntos de vista a los mismos. Transvistiendo un tema lánguido como el "Something to Adore" de Hamen (2016) para convertirlo en energía de alto voltaje; con "Hegodun Baleak II", vuelven a revisitar su anterior disco, dándole un aire más etéreo al corte sin dejar de lado su lado más guitarrero; la simetría hace su aparición para bajar la persiana a Render Me Numb, Trivial Violence concluyendo con el fugaz remate "Maskenfreiheit II".

martes, 1 de marzo de 2016

PROZACK - "Mundo para Lelos" (Flor y Nata Records,16)

PROZACK es un power trio de Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) formado por Txero Qui (batería), Jordi Solà (bajo) y Zaca (guitarra y voz).

Banda comprometida socialmente ya que; además de que muchas de sus letras reflejan su descontento ante la situación actual, donaron el 7% de la recaudación del proyecto de micromezenazgo (Verkami) para la financiación del CD físico a la ONG Save the Children de ayuda a los niños refugiados del pueblo sirio.

Stoner y grunge van de la mano en Mundos para Lelos  (Flor y Nata Records, 16), un álbum que, aún siendo su debut, rebosa madurez fruto de la amplia trayectoria rockera de sus componentes.

A modo de electrocardiograma, Mundos para Lelos exhibe pelotazos contundentes como su apertura con "Lobos en tu césped" (clip a final de post) y las vehementes "Símios" o "Oye"; intercalándose con cortes digamos más pausados como "En Llamas" o "Danza de la Lluvia de Meteoritos"; para volver a exhibir músculo y distorsión con "Solo Sonreír", "El Ojo bueno de Tom Yorke" (mi favorita) y "Habitación con Vistas".

miércoles, 31 de julio de 2013

THE SMASHING PUMPKINS, 20º aniversario de "Siamese Dream" (1993)


Estamos de celebración, se cumplen 20 años de la publicación de un disco esencial, el Siamese Dream (Virgin Records, 1993) de los THE SMASHING PUMPKINS. Vamos a contextualizarlo: principios de los 90, en el mundo se respiraban aires convulsos y de cambios con la caída del muro de Berlín, la primera guerra del golfo, el conflicto de la antigua Yugoslavia, innovaciones tecnológicas como la implantación de Internet... Un suma y sigue de constantes acontecimientos históricos a cual más trascendental.

En medio de este panorama florecieron nuevas inquietudes sociales lo que contribuyó, entre otras cosas, a la gestación de inventos del TBO como lo de la generación X. En Spain, como "is different", nos quedamos durante un tiempo ensimismados con la generación C, si, la de Curro y Cobi.

Todo este maremágnum, como no podía ser de otra forma, influyó también en las tendencias musicales. Lo más cool del momento era el grunge; una mezcla entre estética desaliñada, con la camisa de franela a cuadros como referente fundamental, rebeldía depresiva y batido musical de punk, noise-rock y hardcore. Un revoltijo un tanto desconcertante, por momentos con aires sospechosos de puro marketing.

En estas que nos encontrábamos aún con la resaca del Nevermind (1991) de NIRVANA, obra cumbre del movimiento mencionado, cuando nos pasa por encima un regimiento de decibelios mezcla de potencia desbocada, delicadeza acústica y virtuosismo instrumental: Siamese Dream, publicado el 27 de julio del 1993 y producido, al igual que el álbum de los de Seattle, por Butch Vig (GARBAGE)El segundo disco de los THE SMASHING PUMPKINS fue de todo menos convencional, provocando la reinvención de conceptos del rock que hasta la fecha parecían estancados y dando una nueva vuelta de tuerca a lo que se empezaba a conocer como sonido alternativo.


Billy Corgan cuando canta siempre me ha parecido como si llevase un pedal de Fuzz inyectado en vena, una de las señas de identidad que orbita sobre su talento compositivo. En este álbum no podía ser menos y se muestra especialmente eléctrico en sus notas vocales. 

Las guitarras, tanto la de Billy como la de James Iha suenan afiladas; D’Arcy con el bajo, pulso cardiaco del álbum, guiándonos por los entresijos del mismo y a la batería Jimmy Chamberlin como martillo percutor de los que nos podemos encontrar a pie de obra.

Siamese Dream es conceptualmente de naturaleza tristona, de hecho su líder Corgan había tenido pensamientos suicidas en los últimos tiempos, pero abrazada por fogonazos de energía salvaje. Ya desde el redoble inicial en "Cherub Rock", canción con la que se abre el disco, se va desvelando la magnitud de lo que se nos viene encima. 



Esas guitarras distorsionadas cabalgando hasta desbocarse nos hacen coger carrerilla hasta plantarnos en "Quiet", siguiendo con la misma actitud hiperactiva. Completamos este tridente inicial del disco con "Today", himno generacional y oasis de buen rollito rompiendo por un instante la tónica sombría del álbum.


Vamos a tomarnos un respiro... Ni hablar, llega el apoteósico "Hummer" cuyo final, con marcado deje psicodélico, nos suma en el mar de la tranquilidad más absoluta. Entramos dentro de una habitación con vistas al cementerio, sin embargo nos sentimos a gusto con "Rocket" y "Disarm" como hilo musical. Las cito conjuntamente ya que la primera se nos convierte en un preludio tormentoso antes de que llegue la calma más lúgubre con la segunda, que resultaría a la postre una de las canciones más conmovedoramente bellas jamás compuestas.




Llega "Soma" y ahora sí que hacemos un alto en el camino en forma de dulce caricia con evolución sorprendente. Nos encontramos hacia media canción con un cambio de ritmo muy heavy-metal conteniendo un solo de guitarra espectacular, para terminar con un desenlace de lo más etéreo, casi fantasmagórico. 

Recuperamos el nivel de máxima energía con "Geek U.S.A." y la banda dándolo todo hasta que hacia el segundo minuto llega un oasis de quietud para tomar aire y volver aún más desmelenados con un punzante solo de guitarra y toda la artillería hasta su minuto final. Entonces llegará el momento recrearse en su virtuosismo como un tocino disfruta revolcándose en el barro.

Llega un medio tiempo imprescindible como es "Mayonaise". Dios mío qué intro con dos guitarras eléctricas que más que sonar, dialogan, a través de una especie de susurro cómplice que dará paso a la distorsión marca de la casa. Le sigue el baladón "Spaceboy", en esencia acústica pero a la vez asistida por exquisitos arreglos orquestales