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martes, 30 de noviembre de 2021

WOLF ALICE - "Blue Weekend" (Dirty Hit, 2021)

Según el polifacético intelectual alemán Goethe (1749-1832) el color azul es el de la tranquilidad, el más pasivo, por ello se le asocia a aquellos sentimientos que pueden derivarse, como la tristeza. Pues bien, Blue Weekend (Dirty Hit, 2021) sería algo así como un fin de semana a la postre sin demasiadas expectativas, más bien soporífero, pero quizás, quién sabe, si se le puede dar la vuelta. El nuevo álbum de los británicos WOLF ALICE,  oseasé Ellie Rowsell (voz, guitarra), Theo Ellis (bajo) y Joel Amey (batería, voz), contiene mucho de esas emociones poco reconfortantes, pero también le dan una oportunidad al inconformismo, a la resiliencia. 

Consolidada ya como una de las bandas referentes del rock alternativo actual han grabado el disco en Bruselas con Markus Dravs (Arcade Fire, Björk, Brian Eno, Florence + The Machine) como productor. Como resultado, un trabajo globalmente más sosegado que sus anteriores referencias, My Love is Cool (2015) y Visions of a Life (2017), ganador del Mercury Prize al disco del año.

Blue Weekend se presenta de manera simétrica, arrancando y finiquitando con una canción desdoblada, "The Beach". Un corte con clara vocación de intro y una evolución in crescendo, una amistad que se siente perjudicada, debatiéndose entre la nostalgia y el aciago presente, todo con la playa como idílico marco, como queriendo con ese paisaje conciliar el ambiente.
 
Con "Delicious Things" la cosa empieza a ponerse seria, con las vivencias experimentadas en Los Ángeles como excusa, el cuarteto se marca una pieza épica. La más extensa del conjunto con sus cinco minutos estelares. Lánguida, con toquecitos psicodélicos en la estrofa y un enorme puente avanzadilla de los fuegos artificiales en forma de estribillo. Ese break hacia el ecuador del tema y luego Ellie como rapeando sutilmente antes de volver a la carga con todo. ¡Uff, bravo!


Seguimos a tope de inspiración con la estimulante "Lipstick On The Glass" y la voz de Ellie en plan estelar. Una trifulca contigo mismo cuando la indecisión se apodera de tus miedos, armado de una etérea estrofa adornados con esos punteos guitarreros. Hasta que sobreviene el determinante estribillo y luego el tramo final a saco, despidiendo otro corte sensacional de WOLF ALICE.

Blue Weekend entre tanta atmósfera bucólica contiene dos trallazos marca de la casa. El primero la contestatariamente brutal "Smile", con ese bajo funkillo, guitarras desbocadas, batería galopante y sintes centelleantes. El cambio hacia el segunto minuto, con el bajo ejerciendo de martillo percutor, es de traca.

Después de la tormenta viene la calma con el momento folk del álbum. El tratamiento de las voces en la agridulce "Safe From Heartbreak (If You Never Fall In Love)" es fantástico, con Ellie actuando a manera de coro de ella misma durante todo el corte, en compañía únicamente de unos arpegios a la guitarra acústica. En su ocaso noto a faltar unas palmas acompañando la a capella, seguro que esto se solventa en sus conciertos.

Seguimos por derroteros sosegados con "How Can I Make It Ok?", al menos en sus momentos iniciales, luego ya será otra cosa. Dudas existenciales se alían con otro desarrollo de corte arrebatador de los londinenses y unos sintes que se sentirán cómodamente protagonistas. Aunque a partir del segundo minuto, lo que era un tema muy dominado por los mismos, va mutando hacia sabores más folk-rock, para rematar en terrenos neo-psicodélicos

WOLF ALICE sacan a pasear su lado más salvaje con "Play The Greatest Hits", un puñetazo en la boca, con su estrofa punk y un estribillo que se culmina con la migaja justa de melodía como para reconocerlos.

La sensual "Feeling Myself" suena de entrada a añeja, nos sorprende ese órgano hammond, pero aún más su evolución, como cuando llega el estribillo espacial. Luego el tema muta hacia el trip-hop, una locura.

"The Last Man on Earth" es el baladón del disco, el "Space Oddity" de WOLF ALICE. Primero con voz y piano, reposada hasta el segundo minuto. Luego con el resto de la banda como preparando lo que nos pasará por encima. En el tercer minuto aparecen en escena por un instante los Beatles del "Sargent Peppers", y la cosa sigue animándose más y más hasta desembocar en unos plácidos últimos 30 segundos en los que sabes que ya regresado a casa tras, posiblemente, el viaje de tu vida. Como condenados a la auto-extinción que está el ser humano, canciones como esta podrían hacernos reflexionar de que aún nos pudiera quedar esperanza.

martes, 12 de diciembre de 2017

WOLF ALICE - "Visions of a Life" (Dirty Hit, 2017)


My Love is Cool (Dirty Hit, 15) nos gustó tanto que lo colocamos como nº 2 entre lo más destacado internacionalmente en 2015. Partiendo de esta premisa, esperábamos Visions of a Life (Dirty Hit, 17) entre esperanzados y recelosos; ya se sabe, el segundo LP de una banda puede encumbrarla o situarla en un limbo del que es muy complicado escapar.

Ellie Rowsell (voz, guitarra), Joff Oddie (guitarra, voz), Theo Ellis (bajo) y Joel Amey (batería, voz), al finalizar su anterior gira se juntaron en Londres para componer este nuevo trabajo. Después remataron la faena en Los Ángeles junto al productor Justin Meldal-Johnsen (M83, Beck, Nine Inch Nails). Tom Elmhirst (David Bowie, Arcade Fire, Adele) se encargaría de las mezclas.

"Heavenward" da el pistoletazo de salida con un potente shoegaze, para enseguida dar paso al embriagador trío de adelantos del álbum. La apisonadora "Yuk Foo" (clip a pie de post), donde dan rienda suelta a su lado más punkorro; la pro-soul "Beautifully Unconventional"; y la  azucarada "Don't Delete the Kisses", más mona que un post de gatitos.

"Planet Hunter" se muestra elegante y soberbia, un medio tiempo que es una delicia; "Sky Musings" y ese susurro inquietante de Ellie que da paso a una deriva hacia lo épico; "Formidable Cool" con un marcado halo lisérgico; "Space & Time", montaña rusa repleta de crudeza y distorsión; "Sadboy" o la demostración palpable de que los Smashing Pumpkins, directa o indirectamente, son buena fuente de inspiración para los londinenses.

A lo tonto llegamos a una no menos memorable recta final de álbum, con la majestuosa y ensoñadora "St. Purple & Green", y un cambio de dirección hacia el minuto 2:20'' que por si mismo justifica el bombo que se le puede estar dando a esta pedazo de banda. La lánguida "After the Zero Hour", con una Ellie asombrándonos con su amplitud de registro vocal, esta vez rozando lo espiritual. Y el cierre que da título al trabajo; una progresiva composición dividida en tres actos que bien podría servir de carta de presentación de la banda para quién aún no los conociera, ya que contiene toda su esencia: potencia, crudeza, emotividad, épica, placidez... en definitiva, WOLF ALICE.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

WOLF ALICE - "My Love Is Cool" (Dirty Hit Records, 2015)


El joven cuarteto londinense WOLF ALICE debuta en formato LP con My Love Is Cool (Dirty Hit Records, 15). Un álbum, pese a la bisoñez de la banda, extremadamente maduro y consistente de principio a fin. Desde la lánguida "Turn to Dust" que abre el trabajo engañosamente sosegado; hasta su cierre con la más dream-pop, tics a COCTEAU TWINS incluidos, de "The Wonderwhy" (se repitirá la fórmula ensoñadora en "Soapy Water").

Nos hacen flotar con la deliciosa "Bros"; empiezan a mostrar su arsenal de guitarreo desbocado con "You Loves Whore" y "You're a Germ" (hilarante clip insertado a final de post), ambas trepidantes y canallas, con el mismo registro que la muy posterior "Fluffy". Tiempo para la melancolía y ritmos un tanto más ligeros en "Lisbon"... es coña, explota irremediablemente en su estribillo hasta dejarte sordo y medio a la que te descuides con el volumen. Ahora si, la llegada de la desgarradora "Silk" rebaja los decibelios mientras aumenta proporcionalmente en emotividad, una maravilla.



Seguimos en la parte más delicada del álbum con el medio tiempo "Freazy", otra perlita, para llegar a la majestuosa "Giant Peach". WOLF ALICE en estado puro; guitarreo enrabietado que te envuelve para no dejarte escapar junto a una base rítmica (bajo y batería) percutora e hipnótica, y la voz de Ellie Rowsell como guinda.