Siguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  Siguenos en YouTube  Siguenos en Blogger  Siguenos en por RSS

viernes, 26 de junio de 2026

JULIO DE LA ROSA - "Las malas hierbas" (Ernie Records, 2026)


JULIO DE LA ROSA (Jerez de la Frontera, 1972) lleva una de las carreras más estimulantes y prolíficas del siglo 21 protagonizado por un músico estatal. Ya empezó en el ocaso de la anterior centuria a dar muestras de su talento como integrante del grupo El Hombre Burbuja (1995-2002). Luego se afianzó en solitario alternando discos convencionales con bandas sonoras para películas y series, varias nominaciones al Goya incluidas, habiéndolo ganado en 2015 por La Isla Mínima. Un creador multidisciplinar ya que además de compositor, multi-instrumentista, cantante y productor discográfico toca otras facetas artísticas como la de escritor, fotógrafo, realizador, etc.

Las malas hierbas (Ernie Records, 2026) es su nuevo trabajo con título originado tras un entrañable suceso. Resulta que leyendo a su hija pequeña El libro de la selva apareció la frase «te enseñaré a reconocer todas las flores del mundo». Julio enseguida le incorporó un: "y también las malas hierbas". Algo así como el tic protector paternal activado como un resorte. 

El disco circula entre el vínculo humano con las fricciones y sentimientos que se derivan. Abre su puerta con la fascinación de "Mala hierba", arreglos de cuerdas incluidos. Recelo y resquemor servido con fuerte carga poética, una que por su cadencia parece que más que cantada aquí es recitada o incluso rapeada. 

Foto de María López

"El no por delante" retrata la figura del hipócrita de turno con un clarinete omnipresente y la base rítmica repartiendo flow por los cuatro costados, incitando incluso a un apocado bailoteo. Nos ponemos el smoking que viene "Felonía" con ese sutil piano inyectando elegancia a otro corte exquisito del jerezano. Aunque se trate de una sugestiva balada no hay lugar para la distensión, la traición se huele en el ambiente.

Con este álbum de paso aprenderemos vocabulario, un dos por uno en toda regla, es el caso de "Pamema". Según el Diccionario de la Lengua Española la palabra se usa para hablar de algo sin importancia a lo que se da mucha atención. Bajo una coraza de luminosidad la canción esconde un relato rebosante de decepción.

Una "Perorata" es un discurso largo, denso e intrascendente. En lo referente al que fuera primer single avance del álbum, ni nos aburre ni nos molesta, todo lo contrario. Esos magnéticos sintes presentando el <<Para qué para qué para qué>> se marcan a fuego en el subconsciente. Brillante cierre para la cara A del vinilo, cinco cortes que mantienen la escucha en un nivel de excelencia.

En la intimista "La silla de las fieras" conmueve su agridulce naturaleza mientras que "Tempora de perdices" juega al despiste con esa disonancia entre los teclados brumosos y la vivaracha percusión. 

"La lata" con su grandilocuente inicio incorporado transcurre por entre campos de euforia contenida arrancándonos de golpe la inquietud heredada de los anteriores cortes.
 
Su pareja Helena Goch colabora en la encantadora "Teruel" con esa base trip-hopera y arreglos orquestales armando un tema que quiere creer en las segundas oportunidades.

jueves, 25 de junio de 2026

PORTOSANTO - "Ten que haber un sitio para nós" (Ernie Records, 2026)


Anaís Fernández y Xoel Geada a las guitarras, Andrés Real al bajo, Simón Cuba a la batería y Nuno Pico al micro son la formación titular de PORTOSANTO. Los mismos que ya coincidieran en Oh Ayatollah (2016-2020) vuelven a apiñarse bajo el formato banda puliendo su talentoso pop-rock con la madurez que dan los años y las tablas. El resultado es Ten que haber un sitio para nós (Ernie Records, 2026), un álbum tan redondo como la ilustración de su portada.
  
El disco arranca con "Para sempre" y una intro con diálogos entrecruzados aparentemente random acompañando los primeros rasgueos guitarreros en leve in crescendo. Hasta que a los dos minutos y quince segundos esas mismas guitarras dan el primer golpe encima de la mesa. Luego ese <<É pa sempre>> se grabará a fuego en tu subconsciente. Perfecto corte iniciático en esta nueva etapa de los gallegos exponiendo que por mucho que pase el tiempo y las cosas cambien nadie <<poden separar o que o ruído xuntou>>.

"A verdade" va navegando entre melódicas guitarras, será una constante durante los treinta y seis minutos de audición, hacia un estribillo que se dobla y que es la culminación de la carga poética de las letras de Nuno: <<E ó tempo: quédate neste momento. Déixame estar para sempre lonxe das penas do tempo, sentir todo o que é verdade. E ó tempo: quédate neste momento. Déixame estar para sempre lonxe das penas do tempo. Sentir que me vou co vento igual que do mar cara dentro. Déixame ser para sempre, que cada vez hai menos tempo e esa é toda a verdade>>.

Foto de Marta Alborés

La luminosa "Euforia" con ese adictivo <<chu, churu, chururu>> abriendo el estribillo convierte tres minutos y medio de escucha en un chute de reconstituyente anímico.

"Adelán imposible" es la más extensa del repertorio con sus cinco minutos y medio de honesta melancolía. Rematada por un virtuoso e incendiario solo de guitarra a partir de su ecuador arrastrando con ella a la sección rítmica para enmarcar uno de esos momentos que certifican que estamos ante un grupo descomunal.

"Ten que haber un sitio para nós" además de dar título al trabajo fue el single presentación del proyecto. Un riff guitarrero junto al bombo abre las puertas a este serio aspirante a himno generacional. El hacerte mayor viene a confirmarte que aunque tengas tantas aspiraciones como decepciones desojando la margarita te quedas con que el viaje es el camino.

La cara B del vinilo se inaugura con la estupenda "As cinzas" jugando al despiste por lo antagónico de su cadencia en relación a su sombría lírica. Llegado a este punto no puedo dejar de resaltar el regusto a The Strokes que se va desprendiendo durante la escucha y en especial en cortes como este. 

El cambio de rumbo de "Cineclube" en su minuto final es de aquellas cosas que confirman que PORTOSANTO pueden hacer lo que les de la gana y dejarnos ojipláticos del gusto.

El nervio guitarrero de "A caza de Dr. Xeada" nos lleva de la mano hacia otro de esos cortes estardantes de Ten que haber un sitio para nós. La tan nostálgica como encantadora "Vinte de agosto" (videoclip a pie de página) fue el segundo single avance del disco y por algo sería.

lunes, 22 de junio de 2026

NIÑOS LUCHANDO - "jab/cross" (Raso Estudio, 2026)


Javier Bolívar aka NIÑOS LUCHANDO presenta segundo larga duración con jab/cross (Raso Estudio, 2026). Siguiendo la línea del antecesor Territorio (2023) el granadino contínua ahondando en este universo propio de electrónica oscura, introspectiva y melancólica que te hace bailar mientras sacude emociones.
 
El título encapsula las intenciones del trabajo con esa metáfora entre el boxeo y esas peleas internas por sobrellevar las experiencias de la vida. "Milagro" arranca el viaje con la angustia del que se siente sobrepasado por una pérdida irremplazable. Esa base rematada por la batería mata del gusto. El vestido es un clubbing de alto copete como el que seguimos disfrutando en "Mírame". Estamos inmersos en un festival del baile con lágrimas en los ojos y queremos quedarnos a vivir. Más motivos los encontramos en cortes tan sugestivos como "Segunda flecha, Pt. I".

Con "Tus historias" se da una vuelta de tuerca al nivel de magnetismo de las composiciones de NIÑOS LUCHANDO. Sintes, loops y cajas de ritmos conjurados para hacerte feliz. Le sigue la hipnótica "Proxy" provocando tu levitación por encima de la pista de baile, completando una enorme primera mitad de trabajo.


La minimalista instrumental "Segunda flecha, Pt.II" nos conduce de la mano hacia "Te buscaba", con la que entramos sobre alfombra roja en una rave de postín. Allí tambiém disfrutaremos de una "Por delante" armando la intriga a golpes de latente drum & bass.

"Acelera" es el remanso de paz que puedes encontrar en jab/cross pese a su inquietante lírica. Una que convive a las mil maravillas con ese arrebatador desarrollo. Así llegamos al ocaso del álbum donde nos encontramos a "Lo que no te doy" para despedirlo bailando hasta la última gota envueltos por sus nerviosos loops.
  
Disfruta de NIÑOS LUCHANDO y su jab/cross>



Sigue a NIÑOS LUCHANDO en la red>

       

     


lunes, 15 de junio de 2026

MALA GESTIÓN - "Hacemos lo que podemos" (Acqustic, 2026)


Elías (voz), Héctor (batería), Pablo (bajo), Guille y Joan (guitarras) son MALA GESTIÓN y ya tienen segundo trabajo de estudio con Hacemos lo que podemos (Acqustic, 2026). El nacer como proyecto en plena pandemia ya les debió augurar una existencia singular. Y es que estamos ante una de las bandas más inclasificables del panorama musical estatal. ¿Eso es bueno o malo? Pues ni lo uno ni lo otro, aunque no deje de ser una rara avis en un gremio que tiende a encasillar todo lo que se menea.
 
Estos jovenzuelos valencianos apelan al título de su nuevo álbum para afrontar la vida cada uno como buenamente sea capaz, a su ritmo, con la intensidad adecuada a lo que te pida el cuerpo en cada momento.
 
El disco arranca con la reflexiva y bipolar "Morir lejos de aquí". Lo de "bipolar" viene por el inusitado contraste entre la decaída voz en esta ocasión de Elías y la atronadora instrumentación adyacente. Ya avisamos antes que estamos ante una banda especial.

Su lado canalla emerge a las primeras de cambio con los fogonazos guitarreros de "Skol" junto a Los Chivatos. A ver quién se puede resistir a versos como: «Estoy bebiendo una Skol de camino a la school y me siento tan cool que se que voy a aprender las tablas de sumar».


"Edgar Allan Poe" viene armada de un trepidante pop-punk que nos lleva de la mano hacia el himno "Hacemos lo que podemos" (videoclip insertado a pie de página). Un corte con claras referencias estilísticas a los norteamericanos MGMT y más concretamente a su corte "Kids", pasado por el manto de La Geperudeta.

Volvemos a coger velocidad gracias al egg punk de "Con mis amigos" que nos conduce sin frenos hacia la satírica "Diesel", con un estribillo de aquellos que se pegan como chicle en el zapato. La lírica le pone el lazo de regalo con versos como: <<Y si los coches nunca llegan a volar prométeme que el diesel volverá>>.

Con la gamberra "Buenos días Vietnam" denuncian, a su manera, la precariedad laboral. Lo de las guitarras mutando a metaleras no lo vimos venir. Sin poder coger aire entra en acción el vibrante breakbeat de "Sandalias del PSOE" y aquí solo nos queda brincar como posesos. El sampler del "I Feel Good" de James Brown es de traca.

Salimos de la rave para entrar en una humeante sala de fiestas con "Ex-ex pareja". Vientos, coros femeninos, velada referencia al "Ni tú ni nadie" de Alaska y Dinamara... Si despejamos la ecuación de su título nos queda una declaración de amor en toda regla.

"Kambio klimático" es la más breve del conjunto con su minuto y ocho segundos de demente punk-rock. Volvemos a cambiar de tercio con el shoegaze evocador de "Sí, es tu culpa", aquí nos quedamos a vivir un ratito.

lunes, 8 de junio de 2026

EXILI A ELBA - "Dolce Vita" (Satélite K, 2026)


Los barceloneses EXILI A ELBA desde 2012 han ido modelando su sonido partiendo del funk-rock inicial al indie-rock con ramalazos folk durante sus cuatro primeros discos. Ahora con “Dolce Vita” (Satelite K, 2026) pasan pantalla armados de un enérgico rock alternativo sin dejar de lado algún que otro rincón melódico de impacto, todo dispuesto para vestir unas letras honestamente contestatarias.

Arnau Giordani (veu i guitarra), Adrien Faure (baix) i Nerea Bassart (batería i coros) arrancan Dolce Vita con la salvaje "Baliga Balaga". El inconformismo explota en su estribillo con versos como: <<Ens han abandonat, ens han lligat de mans, ens han negat totes les oportunitats. Encara no sabem on és la nostra llar. El que sí sabem és que volem cridar>>. El poderío de la sección rítmica se deja notar desde el minuto uno de la escucha custodiando una guitarra que ejerce de látigo justiciero. De hecho en "No hi havia amor" el bajo fuzz y después la batería son los encargados de darnos la bienvenida. El que fuera primer avance del disco nos conduce por una montaña rusa de despecho sentimental.

La percutora "Estrelles" dispara con su afilada lírica a todo lo que se menea. Podríamos englobar el mensaje en su verso final: <<Quan cauen les bombes. Quan la justícia és una farsa. Quan no puc amb la meva ressaca. Em guio per les estrelles>>.


"Barcelona" es la balada del disco. Maravillosa carta de amor a una ciudad condal que agoniza entre la especulación inmobiliaria y la masificación turística. Esperemos que la emotividad de estos tres minutos y medio ejerza de desfribilador que haga recuperar sus costantes vitales.
  
El elegante riff guitarrero de la lisérgica "Supersònic" abandera un corte muy brit con suficiente flow como para provocar un moderado contorneo de caderas. Le sigue "El final del camí" donde las guitarras recuperan la crudeza visceral marca de la casa. Además se demuestra que la incorporación a la batería de Nerea en 2023 expande las posibilidades vocales del power-trío.
 
El contundente corte titular juega con la ironía para reivindicar los sueños y la rebeldía en un mundo al borde del colapso. Después podemos incluso brincar con "01-01". Es lo que tiene el primer día del año, sobre todo en sus primeras horas bañadas en jolgorio y desenfreno.

lunes, 1 de junio de 2026

MUJERES - "Es un dolor inexplicable" (Sonido Muchacho, 2026)


Yendo sin frenos hacia los veinte años de carrera MUJERES presentan séptimo álbum de estudio con Es un dolor inexplicable (Sonido Muchacho, 2026). Ese "dolor" al que hacen referencia es el que les produce el desquiciante panorama actual que nos toca soportar.

Yago Alcover (voz y guitarra), Arnau Sanz (batería) y Pol Rodellar (bajista) siguen inmersos en su mejor momento creativo sin rebajar ni una gota su pegada rocanrolera. Como muestra sacan pecho con el tridente inicial de su nuevo álbum, tres singles directos a la yugular.  

En los dos primeros temas llevan el acelerador pisado a fondo, como teniendo prisa por encandilar al respetable. Y lo consiguen con himnos incontestables como la inicial "Alucinante" y ese órgano retro abanderando la fortaleza ante los obstáculos vitales. El último verso parece encerrar el concepto del trabajo: <<Siempre caigo hacia delante, nunca nada se detiene. La velocidad es constante y acabo pensado que siempre voy hacia atrás>>. Eso sí, hay que festejar hasta las penas, que la vida son dos días: <<Es un nuevo amanecer, y si todo arde celebraré el gran estallido, todo lo que se ha perdido>>.

No abandonamos el modo resistencia con la garajera "Caen imperios" y ese mágico break en su ecuador a modo de sugestiva antesala para el empoderador e hiper coreable cierre: <<Seguiremos, seguiremos existiendo... seguiremos aunque nos olviden los que fueron un recuerdo eterno para ti>>.

Cerramos el trío de ases de bienvenida con la agridulce "Después destello" (videoclip insertado a pie de página) y unos punteos guitarreros de apertura preparando el terreno para esos ecos surferos culminados por cadenciosos coros, demandando con urgencia tabla y olas mientras intentan atenuar los efectos del final de una relación amorosa. 

Volvemos a coger velocidad con los dos cortes siguentes. El marcado deje rockabilly de "Un golpe" nos conduce hacia el lado punk de MUJERES con los latigazos guitarreros de la visceral "Cristales".
  
La Cara B de Es un dolor inexplicable se despereza con su melódica canción homónima. El bajo, especialmente jefe en esta ocasión, parece querer rescatarnos del abismo. Nadie dijo que fuera fácil aunque con las notas de canciones tan redondas como esta seguro resulta más sencillo.

"Canción de amor" con ese aire beat sesentero endulzando un fracaso sentimental nos lleva de la mano hacia "Existen heridas". Cuatro minutos en los que el abatimiento se entrelaza con la esperanza, rematado de manera esplendorosa con ese cambio en su mitad para ir de manera instrumental con todo hasta su ocaso.

La melancólica "El verano" y esa especie de intro con sutil distorsión guitarrera creando unas espectativas que cumple con creces. Lleva incorporado un guiño al título del disco cuando nombra en su cierre: <<Es un dolor que es difícil de explicar>>.