Desde 2011 que BESTIA BEBÉ vienen dando sobradas muestras de destreza indie-rock cimentada sobre experiencias cotidianas con un sentimiento de camaradería bien presente, solo hace falta ver la portada de su nuevo álbum Yendo rápido a ningún lugar (Primavera Labels, 2026).
Tom Quintans (guitarra, teclados y voz), Chicho Guisolfi (bajo), Polaco Ocorso (batería) y Boui Vilche (guitarra) nos traen un sexto álbum de estudio evidenciando una madurez carente de conformismo, huyendo de las nostalgias melodramáticas, con la resiliencia por bandera.
Los porteños arrancan el álbum con la enorme "Algo que siempre te quise decir". Tan camaleónica como para contener atmósferas folk y noise-rock en un mismo corte. Va creciendo sobre una bucólica base de guitarra acústica y trinos de pajarillos para mutar a los tres minutos en pura explosión de distorsión y decibelios. Al final nos quedamos con las ganas de saber que le quería decir aunque nos lo podamos imaginar.
"El atrevido" fue el primer single avance del trabajo y por algo sería. BESTIA BEBÉ se cargan el orden establecido, las bases de lo correcto y lo convencional, armados de un sugestivo groove que hará que puedas bailar en la estrofa y brincar como un poseso con el destructor estribillo. Y aún faltará la épica del cierre, si es que lo tiene todo. Pide concierto a gritos.
El riff de teclados, la marcial batería junto a la línea de bajo post-punk de "Planes perfectos" se funden con solemne electrónica a las mil maravillas completando otro corte esplendoroso del cuarteto argentino. Entre su lírica se filtra el título del álbum.
La empoderadora "Chaleco antibalas" se cimienta sobre unos juguetones acordes de guitarra acústica abrazando su lapidaria lírica: <<Si queres tirar, tirame / no le tengo miedo a nada / si queres tirar, tirame / tengo un chaleco antibalas>>. Le sigue "Cara de piedra" con ese saborcillo Beatle hermanándose con cajas de ritmos y una guitarra metalera en el puente culminando una de las sorpresas del álbum.
El estribillo de la melódica "El tiempo (es lo peor)" es para quedarte a vivir. Pero no lo haremos porque enseguida nos espera la euforia moderada de "Gustavo Costas" (videoclip insertado a pie de página), nombre del mítico jugador y ahora entrenador del Racing Club de Avellaneda. Aquí se nota el forofismo argentino típico por el fútbol y el amor de la banda hacia esos colores blanco/celestes utilizándolo en esta ocasión como alegoría de lograr una victoria en la vida. Quien la sigue la consigue.
En "El reparto de problemas" el manto de guitarras invitan a relativizar las preocupaciones con un último minuto de solo que son fuegos artificiales. Llega la agridulce "Si me voy no significa que te quiera menos" mano a mano con Diego Ibáñez de CAROLINA DURANTE. Con guitarra y voz juegan al despiste primero en modo intimista para desembocar en un enérgico estribillo con el título del tema como mantra y de aquí hasta el final.
La melancólica "La guerra de los huesos" pone el punto y final a Yendo rápido a ningún lugar con espíritu minimalista pese a ese súbito cambio de ritmo en su ocaso.
Disfruta de BESTIA BEBÉ y su Yendo rápido a ningún lugar >
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