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viernes, 28 de febrero de 2025

PUMUKY - "No sueltes lo efímero" (Keroxen, 2025)

 

Los hermanos Jaír (voz, guitarra eléctrica y sintetizadores) y Noé Ramírez (guitarra eléctrica), miembros fundadores, junto a Mariano Gracia (bajo) y Albert Morales (batería) son la alineación actual de PUMUKY. La que podemos oír en No sueltes lo efímero (Keroxen, 2025), el nuevo hito sensorial de los canarios. 

Hacía diez años que no publicaban un larga duración tras el Justicia Poética (2015) aunque nos amenizaron la espera con el EP Castillo interior en 2020 y sus posteriores remixes, además del single Metahackeo (2022) junto a Elinor Almenara de VVV [Trippin'you]. Las circunstancias provocaron que menguaran a dúo parental sustituyendo la batería por una caja de ritmos. Ahora, otra vez como banda al uso, vuelven desbordantes de energía melancólica marca de la casa, pasándonos por encima como una apisonadora emocional que a su paso hiere y cicatriza. 

Con la intervención del distinguido productor Raúl Pérez No sueltes lo efímero trata de eso, de dar importancia a lo realmente importante, por poco que parezca mientras suceda. Siempre que te deje con media sonrisa o genere un soplo de felicidad, valdrá la pena agarrarlo bien fuerte hasta que se desvanezca. PUMUKY culminan la experiencia con sus embriagadoras armonías slowcore y shoegaze características.


El disco arranca con la desgarradora "El salitre de tus labios" reprochando la muerte del ser amado: <<Al despertar te habías ido sin avisar. El calor de tu presencia se empezaba a disipar / Cómo quedaron tantos planes sin acabar. Marchitándose en mi pecho, no me dejan respirar>>. Unos lánguidos acordes guitarreros van desperezando la escucha presentando a Jaír soltando los primeros versos. Luego la canción va cogiendo carrerilla en sosegado in crescendo con todo el grupo implicado, hasta que rondando el segundo minuto y medio despliega sus alas majestuosa hasta el final: <<Y de repente, te siento en todas partes. No dejo de buscarte, no pienso olvidarte>>. PUMUKY golpeando sin piedad en las entrañas desde las primeras notas del trabajo.

En "Lo recuerdo todo" se hace evidente lo bien que se llevan aquí los sintetizadores con el resto de la instrumentación. Entrelazándose, modelando un robusto vínculo solo alterado llegando al ecuador del tema, cuando se le despega la fracción más eléctrica del combo para desfrenarse cuesta abajo. La batería coge impulso preparando un vigoroso final, enmarcando una lírica como siempre exquisita: <<No habrá ninguna forma de evitarlo… Te querré curvando el tiempo y el espacio>>.

Quizás uno de los temas más desarmantes de No sueltes lo efímero sea  "La singularidad" y eso es decir mucho en medio de tanta arrolladora sugestión. A la vez puede resultar la de más pegada inmediata. Cuatro minutos que son pura delicia de principio a fin, con ese evocador inicio armando la estrofa, desdoblándose entre sorprendente poderío. Luego aún vendrá otra vuelta de tuerca en un último tercio a modo de truco final.  

"Terriblemente bello" traspira amor verdadero, uno como el paternofilial, en este caso el que expresa Jaír a su hija en lo que dura este tierno corte. PUMUKY tienden a abrir sus poéticas letras a diversas interpretaciones pero aquí creemos haberles calado a la primera. Los rasgueos guitarreros abren las compuertas a una cascada de conmoción y afecto. Mientras llega su ocaso nos vamos resignando a: <<Que nunca acabará, que nunca se acabe… Que nunca acabará, hasta que se acabe>>.

Nos arrastramos por el suelo, sin ánimo ni para articular auxilio. "Si no sabemos dónde ir" transmite desaliento al cuadrado, aunque con un resquicio de luz salvavidas. Un balsámico riff de sintes ejerce de guia a través de la neblina aliándose con la batería que vuelve a salirse de plano en un rugiente último minuto.

PUMUKY nos tienen acostumbrados a los finales épicos, vamos teniendo buen mostruario en este trabajo. "Estudio sobre mi rabia" no podía ser una excepción. Empezando con ligero flow enredándose en una letra rebosante de amargura: <<Sistemas caídos, sangre en los oídos, polvo y metralla, una calma extraña>>. Finiquitan armados hasta los dientes de balsámica convulsión. 

Un bajo discreto pero determinante nos coje la mano desde el minuto 0 en "Escapismo o barbarie", otro de los momentos cumbre de No sueltes lo efímero. Una canción dividida en dos, con delicada primera parte haciéndose la remolona por llegar a los fuegos artificiales de la segunda. Pocas veces evadirse tuvo tanta recompensa como bajo el influjo de esos dos últimos minutos. 

Bajamos un escalón más hacia los infiernos con "El desencanto" pero serenidad, nada es para siempre, tampoco el dolor. Para mitigarlo llegan los sintes juguetones de esta especie de vaporoso vals electrónico que es "Hablando con los animales". De hacerse realidad ese diálogo deberíamos tomar buena nota de su mensaje.

lunes, 13 de enero de 2025

DANI VEGA - "Así de frágil es" (Eclipse Melodies, 2024)

 

Hay momentos en la vida en los que uno siente nítido que ha de exteriorizar su bagaje vital a través de lo que mejor se le da. En el caso que nos ocupa DANI VEGA, guitarrista y uno de los miembros fundadores de la banda MISHIMA, debía hacerlo lógicamente por medio de la música. Así de frágil es (Eclipse Melodies, 2024) se convierte, de esta manera, en el álbum debut en solitario del canario. 

Un pop-rock de pantalones de tergal calzando mocasines es el vehículo con el que Dani nos invita a este recorrido por las luces y sombras acumuladas durante su existencia. A modo de retroceso para coger impulso, explora un reset emocional con el que retomar la marcha más ligero de equipaje.    

El piano de Nil Ciuró nos da la bienvenida a Así de frágil es con una ingrávida "Intro", dando paso al tema titular. Uno que deslumbra con esos sintes, primero centelleantes luego densos, sugestivos coros, guitarra marca de la casa... Toda una declaración de intenciones que presenta el álbum mientras va arrojando pétalos sonoros por entre los primeros surcos del vinilo.

Foto de Xavi Caparrós

Las risueñas notas pop de "Flotando" (videoclip insertado a pie de página) chocan frontalmente con la pena por el abandono paterno que Dani sufrió de niño, marcándole para los restos, montando el lienzo sobre el que se pinta la canción. El que fuera primer avance del disco se muestra monumental des de la guitarra saturada del arranque. Su desarrollo, no excento de mágicos recovecos, se erige cautivador y reparador a partes iguales. Es inevitable, te puedes quedar "tal vez ahora mismo, flotando entre mis lágrimas".
     
La languidez de "Nada" resulta arrebatadora. Una especie mestiza de blues-rock conviviendo con flashes de sintes, coros y ese señorial solo de guitarra final, completando otro corte desarmante de Así de frágil es.

Se cuelan aires funkies en "Por todo", la que fuera elegida como segundo single del álbum. Un medio tiempo a modo de brindis por una relación que acabó pero que dejó bellos momentos, entre ellos el nacimiento de un hijo. Detalles como la inclusión de la mandolina presentando el estribillo delatan que estamos ante un trabajo de embergadura. Su final no lo puede dejar más claro: <<Por todo lo que fuimos>>. Con un "alzad vuestras copas y chin, chin" ya lo tendríamos.

La intensa "Algo ha ido mal. Inténtelo de nuevo" inicia la cara B del disco con la inclusión de excitados violines inyectando inquietud a un tema que venía desperezándose de manera sedosa durante su primera mitad. A partir del redoble de tambor en su ecuador iremos cuesta abajo hacia la penumbra. Entra en escena el autotune con "Untitled_42", esto no lo veníamos venir. Seguimos sombríos, esta vez en forma de viaje sonoro con billete de ida y vuelta hacia los infiernos de las adicciones.
 
"Lanzarote, 1987" es otro de los sobresaltos del trabajo, en positivo. Una brumosa nana debatiéndose entre el grunge y el rock andaluz, demostrando la transversalidad del proyecto. La exquisita percusión junto al derroche guitarrero ponen el broche de oro al corte.

lunes, 19 de octubre de 2020

PUMUKY - "Castillo Interior" EP (Keroxen, 2020) + remixes

PUMUKY están de vuelta con el EP Castillo Interior (Keroxen, 2020), dónde los hermanos Jaír y Noé Ramírez han volcado en 4 canciones los desasosiegos acumulados durante los últimos tiempos. Toda una invitación a penetrar en su guarida, en este caso castillo, habitada por enfermiza belleza.

Un lustro después del lanzamiento de su anterior álbum Jústicia Poética (Jabalina Música, 2015) la banda canaria, actualmente dúo, se ha adaptado a las nuevas circunstancias, tanto personales como globales, cambiando la batería por caja de ritmos y empoderando a las programaciones como recurso imprescindible en sus composiciones. A pesar de que en parte deriven instrumentalmente hacia lo "sintético", no han disminuido ni un ápice su nivel de sugestión y sensibilidad sonora. Incluso me atrevería a ratificar que en este nuevo trabajo alcanzan nuevas cotas de delirio emocional, bordeando el éxtasis. 

El tema titular "Castillo Interior" abre la veda con un loop electrónico de base; la voz de Jaír, quebrándose intermitentemente, una constante acentuada en el EP; guitarras distantes pero determinantes y un desarrollo reiterativo, sutilmente in crescendo, armando un corte enorme.

Si contextualizar siempre viene bien en el caso de PUMUKY se hace indispensable. Como en el segundo corte de Castillo Interior, "Pandroginia". Nombre del proyecto que llevó a cabo la artista y escritora transgénero británica Genesis Breyer P-Orridge, fallecida precisamente en este tenebroso 2020, con su segunda esposa, la también artista Jaqueline Breyer (Lady Jaye). El proceso iniciado en 1993 pretendía, a partir una serie de modificaciones corporales, terminar pareciendo gemelas.​ Al poco tiempo, ambas comenzaron a usar el nombre «Breyer P-Orridge» y a hablar de sí mismas en plural, simbolizando que uno siempre está en el otro. 

Foto de Zhana Yordanova

"Pandroginia" (videoclip de Murciano Total insertado a final de página) representa esta especie de delirio fusionista estético/pasional con desgarradores versos como: <<Así que ahora me arrancaré estas cadenas que ya eran de piel. No atenderé a ninguna razón. Ya no quiero escuchar nada de lo que me digan. Miembros en fusión hasta ser indistinguibles. Si estoy contigo el mundo ya puede arder>>. Una evolución que de lánguida deriva por momentos hacia un leve drum and bass, vistiendo de seda una canción estremecedora.

Llega "Realidades aumentadas" y con ella otro clásico en el haber de PUMUKY. Una evasión de la realidad, un intento por esquivarla, cuánto de necesario es y más aún en el momento actual que nos toca vivir: <<En mi cabeza ya nada separa lo real de lo que imagino. Estoy sentado aquí y a la vez en otro sitio. En sentido contrario conduciendo, acelerando hasta deformar el tiempo. Retroceder a la casilla de salida; recuperar al fin las riendas de mi vida. Ahora creo en otro tipo de mentiras. Delirio brutalista para quemar los días>>. 

"Doppelgänger" cierra el trabajo creando un ambiente angustioso, casi irrespirable. Este vocablo alemán se utiliza para designar al doble de una persona, comúnmente en referencia a una especie de gemelo malvado o fantasmal, con aureola de mal fario. Pues PUMUKY se lo toma al pie de la letra, con una bruma sonora de sintes y caja de ritmos que primero te abrazan, fuerte, para luego con ayuda de las guitarras asfixiarte. Eso si, hermosamente.

viernes, 6 de marzo de 2020

Conecta con las nuevas "Realidades aumentadas" de PUMUKY

“Realidades aumentadas”, el nuevo single de PUMUKY, llega después de un largo silencio musical, ya que la banda originaria de las Islas Canarias llevaba sin publicar material nuevo desde Justicia Poética (LP / Jabalina Música 2015), con la excepción de la sintonía que escribieron para “Disco Grande” (Radio 3), en antena estos últimos años. Será la primera de una serie de canciones que irán presentando a lo largo de 2020, adelanto de un futuro nuevo disco con fecha de publicación aún por desvelar.

Y en la lejanía del archipiélago canario, donde siempre han residido los hermanos Jaír y Noé Ramírez, nunca les resultó sencillo mantener una banda estable, motivo por el cual esta última etapa la vuelven a afrontar ellos solos. Grabando y produciendo el nuevo repertorio de PUMUKY en sus habitaciones, pasándose archivos por internet ya que entre ellos también está el mar de por medio, al vivir en diferentes islas.

Estas circunstancias y limitaciones (o nuevas oportunidades digitales), moldean el sonido de “Realidades aumentadas”, con más protagonismo en las cajas de ritmo, los sintetizadores y las herramientas propias de la “computer music”, sin abandonar el manto de guitarras brumosas que siempre les han caracterizado. El barniz final del mastering se lo aplicó Antony Ryan de ISAN, banda referente de la mítica etiqueta Morr Music, una de las reconocidas influencias de los hermanos Ramírez, y un buen aliado para esta nueva música proyectada al exterior desde el ordenador de un dormitorio.

Las letras, siempre importantes en el repertorio de PUMUKY, sencillas pero con un doble fondo que permiten traspasar diferentes niveles de lectura, giran en torno a los intentos de escapismo de la realidad (¿real?), no siempre amable, una de las obsesiones de siempre en los textos de Jaír Ramírez. Y cómo no, la plasmación del espíritu de la canción en otra inconfundible portada, ya marca de la casa, en esta ocasión firmada con maestría por el artista Miguel Scheroff.



Aunque por supuesto no fuera premeditado, PUMUKY tiene superpoderes de transmisión emocional pero que sepamos aún no le va la zaga a Nostradamus, en la situación actual que nos toca vivir la letra de "Realidades aumentadas" adquiere una nueva dimensión. Compruébalo tu mismo >

“En mi cabeza ya nada separa lo real de lo que imagino. Estoy sentado aquí y a la vez en otro sitio. En sentido contrario conduciendo, acelerando hasta deformar el tiempo. Retroceder a la casilla de salida; recuperar al fin las riendas de mi vida. Ahora creo en otro tipo de mentiras. Delirio brutalista para quemar los días.

En mi cabeza nada me impide estar contigo. Con realidades aumentadas he sobrevivido; y mis amigos han salido de esos libros. Casi todo lo aprendí entre los discos que ponía sobre coros de rechazo. Tus palabras no me hieren ya apenas nada si las traduzco a mi lengua inventada. -Yo también te quiero tanto-.

Retroceder a la casilla de salida. Recuperar al fin las riendas de mi vida. Ahora creo en otro tipo de mentiras. Delirio brutalista para quemar los días.”

“Realidades aumentadas” tiene su reflejo visual en el espléndido vídeo realizado por Murciano Total y que acompañamos al final del post.