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lunes, 17 de marzo de 2025

CAROLINA DURANTE - "Elige tu propia aventura" (Sonido Muchacho/Universal Music Spain, 2024)


La carrera de CAROLINA DURANTE va sin frenos. El bagaje acumulado en ocho años con varios singles, tres álbumes de estudio, colaboraciones con gente como Amaia, Jota (Los Planetas) o Santiago Motorizado y multitud de conciertos les lleva a embarcarse ahora en su primera gira mundial, visitando varias ciudades latinoamericanas y europeas. Parte de culpa la tiene seguro la acogida de Elige tu propia aventura (Sonido Muchacho/Universal Music Spain, 2024), patada definitiva de los madrileños en la puerta del olimpo musical estatal.

Diego Ibáñez (voz), Martín Vallhonrat (bajo), Juan Pedrayes (batería) y Mario del Valle (guitarra) venían facturando perlas power-pop a manos llenas pero quizás les faltaba el lazo de regalo en forma de un álbum redondo, con empaque suficiente como para convertirles en abanderados de una generación. Pantalla salvada con Elige tu propia aventura, mostrando sus credenciales doradas desde el arranque, la bipolar "Joderse la vida". Siendo su temática descarnada esa jaranera estrofa sinfín nos envuelve en una neblina de abatido poderío. Bendita contradicción.

"Normal" contiene la colaboración de Rosalía en un corte que empieza con unas notas al aire de piano para enseguida ser absorvidas por guitarras distorsionadas, nos atrevemos a apuntar a la influencia del reputado productor británico Ali Chant, pulidor del sonido de CAROLINA DURANTE hasta alcanzar el excelente en este trabajo. No deja de ser curioso que la "cuñi" de Diego participe en una canción de despotrique sobre una ex.


El lado más punk de la banda asoma la cabeza con "Tomé café". Aquí el frontman parece poseído por los efectos estimulantes de la ingesta incontrolada de este líquido elemento. Llega la agridulce "San Juan" y con ella un cierto apego cumbayá, ni que sea por la armónica, los coros y la guitarra acústica.

Ese punteo guitarrero en el puente antes del estribillo del melancólico medio tiempo "Verdes, césped" me trae loco. Una canción que brilla como esa estrella que menciona, de la que nos cuentan: <<Una vez le pedí un deseo. Y es que si te fueses no fuese un infierno. Pero mis deseos nunca se cumplen>>.

El tema titular contiene el ADN conceptual del disco. "Elige tu propia aventura" es lo que haces día a día, equivocándote, cayéndote y levantándote, estropeando, arreglando, incluso a veces acertando de primeras, las menos. La canción más intimista es también la de más carga melódica del conjunto con unos arreglos orquestales finales como guinda para un corte arrebatador.

"Misil" deja poco margen a la imaginación, es una canción de amor sin filtros. Qué guapo es el enamoramiento y si además viene vestido con un estribillo de alto copete, miel sobre hojuelas.
 
Un saborcillo a sonido Madchester se cuela en el disco a través de "Tempo 2" (videoclip a pie de página) y su línea de bajo como base impecable para cimentar una relación tóxica. Enseguida recuperaremos la velocidad gracias a "Monstruo", con la tan sorprendente como efímera participación de un sitar.

lunes, 24 de mayo de 2021

ZOÉ - "Sonidos de Karmática Resonancia" (Universal Music, 2021)

Hablar de Zoé es hacerlo de una de las bandas latinoamericanas más grandes de todos los tiempos. En activo desde 1997, con cuatro premios Grammy, millones de discos vendidos y unas cuantas giras mundiales en su haber, los mexicanos ya tienen séptimo álbum de estudio, Sonidos de Karmática Resonancia (Universal Music, 2021).

León Larregui (voz, compositor y realizador de videoclips para la banda), Sergio Acosta (guitarra), Jesús Báez (teclados), Ángel Mosqueda (bajo) y Rodrigo Guardiola (batería) son los componentes del grupo. Larregi y Acosta están residiendo actualmente en Barcelona, su centro de operaciones desde donde propagar al mundo este portentoso álbum. Para la ocasión han cambiado a su productor de cabecera Phil Vinall por Craig Silvey (Arcade Fire, The National y Arctic Monkeys). Ya intervino en algunos temas de su anterior trabajo Aztlán (2018) pero en este ha trabajado a jornada completa.

Van a por los 25 años de trayectoria por lo que de madurez y experiencia van sobrados, todo y con ello estamos ante el disco más equilibrado, más rebosante de pegada en el haber del grupo. Voy a tirarme a la piscina, seguramente se trate de uno los álbumes en castellano más estimulantes de lo que llevamos de siglo XXI.

"Popular" (videoclip insertado a pie de página) es la pieza con la que arranca el trabajo, una golosina de medio tiempo pop plagada de sintes ochenteros, acentuados en el puente instrumental entre el desdoble del estribillo. La guitarra y el bajo al servicio de los teclados, sutiles pero a la vez determinantes, coronando un inicio incontestable. Su lírica nos confirma que la música siempre está ahí cuando se la necesita.

El synth-pop de quilates de "Karmadame" demuestra que estamos ante un álbum que también se puede bailar aunque sea con lágrimas en los ojos. Adictiva, sombría, con un puntillo funky para aumentar su halo irresistible. El falsete de Larregui pone el resto. Sus segundos finales son de aquellos detalles de sofisticación que confirman que estamos ante un trabajo inmenso.

Un fuerte aroma a The Cure, una de las influencias confesas de la banda, entra en escena en la intro de la estrofa de "Velur" con ese bajo a lo Simon Gallup como gran protagonista durante todo su metraje. Secundado por un preciso riff de guitarra, batería pulsómetro, sintes ingrávidos... en definitiva, Zoé como banda al completo al servicio de tus sentidos. 

Unos teclados muy blues abren la puerta a "El Duelo" y esa esencia rítmica perdurará, incluso se incrementará con la aparición de ese solo de guitarra hacia el minuto 1:40". Un final con sintes psicodélicos le colocarán la guinda. Le sigue la sentimental "SKR", con un marcado contraste entre su estrofa neo-psicodélica a lo Tame Impala y el estribillo ultra melódico, encuadrando un corte tan progresivo como adictivo. El último minuto y medio es un festival espacial.