Siguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  Siguenos en YouTube  Siguenos en Blogger  Siguenos en por RSS

lunes, 9 de noviembre de 2020

TERRY VS. TORI - "Heathers" (El Genio Equivocado, 2020)

La cantante y guitarrista Erica Pender, el guitarrista Manuel Jiménez, el bajista José Prieto y el baterista Pablo González forman TERRY VS. TORI. Una banda sevillana que llevan desde el verano de 2016 en activo con una progresión y proyección meteórica, tanto estatal como internacional. Con dos EP's publicados, Terry Vs Tori (2016) y Leap Day (2017), llevándose a la crítica de calle, pasando en 2018 por festivales como el FIB Benicàssim, DCODE o el SXSW de Austin (Texas) y como guinda realizando una estupenda versión del "Love Galore" de la cantante estadounidense de neo-soul SZA. 

Durante el año pasado ya fueron avanzando retales de lo que tenía que ser su debut en formato largo y así siguieron en 2020 hasta que finalmente el 30 de octubre llegó Heathers (El Genio Equivocado). Sabíamos del potencial del álbum por sus anticipos pero una vez oído en su totalidad, no sólo confirmamos sus posibilidades, sino que no tenemos más remedio que caer rendidos a sus pies.

Estilísticamente estamos ante un pop luminoso, con gran protagonismo de las guitarras vistiendo unas letras que se debaten entre la melancolía y la nostalgia, más las dudas existenciales que van surgiendo en el día a día.

Diez canciones que son diez soles, empezando por el arranque "Keepsake Box" y ese delicado jangle-pop al que en esta ocasión a las guitarras se le agrega un aliado potente, un tremendo bajo timonel de su evolución. Seguimos en la misma línea de guitarras sutilmente juguetonas con el medio tiempo "Psychic Reader" y así será durante el primer cuarteto de cortes. Rondando el segundo minuto surge un cambio de dirección maravilloso, uno de aquellos indicadores que pueden confirmar, por si hubiera duda, que estamos ante una banda enorme.

"Chambré" es un puro amor de tema y eso que la letra no deja de ser un tanto apesadumbrada. La certera parada hacia el minuto 2:18" y ese bajo que se planta delante de la guitarra como queriendo reivindicarse, conformando un final de corte para enmarcar. 

Foto de José Carlos Luna














La nostálgica "Ohio Blue Tips" contrastando con un ritmo retozón en su estrofa acabando por explotar en un sorprendente tramo final de guitarras encabritadas.

El dream-pop entra majestuosamente en acción con "Braille" y su cascada de vaporosos sintes provocando que la escucha sea una auténtica gozada para tus sentidos. Le sigue la agridulce "Driving Fast", quizás la más inquietante en cuanto a la lírica en contraste con esa neblina evocadora tan marca de la casa de los sevillanos. 

"Magic Hour" es otro de los hits que contiene Heathers, inmediato, con ese idilio entre vivarachas guitarras y bajo percutor echando chispas de puro frenesí. 

Entramos en el tramo final del álbum con la encantadora "Cascais" a dos voces junto a Foliage (el proyecto en solitario del artista californiano Manuel Joseph Walker). Le sigue la exquisita "Parallel Lines", transmitiendo placidez pese a su titubeante letra. Y cerrando el trabajo nos encontramos con el fino tema titular "Heathers".

lunes, 2 de noviembre de 2020

JUNCO Y MIMBRE (Hidden Track Records, 2020)

En verano del año pasado Andreu Ribas (Germà Aire -guitarra-) y María Espinosa (voz) estando en Ibiza para ver un concierto de los Stereolab se toparon con una tienda de nombre JUNCO Y MIMBRE. En ese mismo instante decidieron que si formaban una banda se tenía que llamar así, les gustó su sonoridad y así se quedó. 

María hacia principios de 2019 ya tenía claro lo de montar un grupo. Después de toparse con el nombre sólo le faltaba reclutar al resto de componentes, que además coincide que ya eran amigos: Marc Roca a la batería, Marc Fernández a la otra guitarra y Hug Vilamala al teclado. En definitiva, miembros de Germà Aire, Ferguson, Bonobos, Wood o Enze en una misma banda. Algo tendrá la comarca catalana de Osona, con Vic como capital y centro neurálgico, para ser en los últimos años un hervidero de excelentes bandas y solistas (Nuria Graham, Joana Serrat...).

El álbum debut homónimo arranca con "Temps de no", un medio tiempo envolvente, muy melódico y elegante, lo que será una constante en todo el trabajo junto a las dudas existenciales y necesidades vitales del día a día en una ciudad pequeña, hilo conductor del álbum.

El embriagador "Res, ja està" te dejará grogui con sus recovecos trazados por una batería hiperactiva, belicosos rasgueos guitarreros y sintes analgésicos. Un cóctel, o más bien un chupito por su duración, que hay que beber con calma para poder degustar su abanico de sabores.

"Paret de metall" (videoclip insertado al final de la página) es un remanso de paz dream-pop, únicamente alterado por los platillos de batería que acompañan al estribillo. Un sutil sinte es el lazo de regalo de un corte delicioso. Para llegar a "Paradís", una de las más inmediatas del conjunto con su jangle-pop azucarado de minuto y medio de duración, no les hace falta más a JUNCO Y MIMBRE para embelesarnos.


























La maravillosa "Inici d'això", post-rock de quilates. Un inicio que juega al despiste a modo de lanzadera para proseguir de la mano de centelleantes sintes por terrenos más inquietos, hasta toparse con el solemne riff de bajo y vuelta a empezar. Esta vez con un plus de nervio añadido y hasta el final.

Seguimos avanzando por dominios deslumbrantes con "Cada cop", la sorpresa del conjunto. Progresiva y bipolar; primero jazzística y sugestiva, con trompeta y bajo como máximos protagonistas hasta que a partir del segundo minuto cambia de rumbo como un calcetín. Rasgueos guitarreros indican que estamos prácticamente en otra canción, solo estrofa, hasta culminar en una especie de fusión con su primera mitad para cerrar brillantemente el círculo.

La encantadora "Mar i lava", con acordes guitarreros que nos teletransportan por un instante al "Sultans of Swing" de los Dire Straits. Que 1:45" tan bien aprovechados, una banda que va directa al grano y lo borda.

"Por de què?" es otro hit potencial de los de Vic. Con un puente hacia el estribillo esplendoroso, un bajo timonel, sintes determinantes y una culminación que se encabrita mientras va pululando por ahí una sutil electrónica a modo de guinda.