Se dice que nunca es tarde si la dicha es buena. Corría el verano del año 2007 cuando yendo por Covent Garden (Londres) entré en una tienda de discos y casualmente me topé con un DVD de Morrissey. Era el de su concierto en Manchester perteneciente a la gira del disco que nos ocupa.
Pues bien, ese caluroso día en la capital británica empezó mi idilio con Mozz, ocupando desde entonces un lugar de privilegio en el Olimpo de mis dioses musicales.
Hasta la fecha había tenido en consideración a los The Smiths, como no, pero una vez disueltos mi interés por la carrera de su líder se convirtió en esporádico, casi inexistente. Viva Hate (1988), su debut en solitario, fue un buen disco, pero parecía más otra referencia de los chicos de Manchester (nadie diría que Johnny Marr no estuviera involucrado) que otra cosa. Your Arsenal (1992) resultó notable y Vauxhall and I (1994) ya rozando el excelente.
Disco a disco se iba fraguando una sólida carrera, con una media de calidad reseñable, eso sí, arrastrando como siempre polémicas varias derivadas de su personalidad. Después de unos últimos discos irregulares con críticas dispares, y siete años sin publicar material nuevo, en el 2004 el Sr. Morrissey se nos reinventa con You are the Quarry.
Un álbum que empieza con "América is not the World" y una melodía vocal deliciosa que contrasta con su visión agridulce del universo yankee, hemos de recordar que en esos momentos vivía en los Estados Unidos, finalmente no llega la sangre al río: "...and I love you, I love you...". Seguidamente un riff poderoso de guitarra nos introduce a "Irish Blood, English Heart". Enérgica canción, la más contundente del álbum, donde se queda bien a gusto con su despotrique anti-british.
