Aún sobrecogidos por la muerte
del maestro insustituible David Bowie, aún con la sensación de incredulidad
ante tal pérdida y con un generalizado no
puede ser verdad resonando en nuestros corazones melómanos, aún con todas
esas emociones vivimos el pasado sábado en la Razz, Barcelona, una noche absolutamente inolvidable,
una noche de rayos rojos y azules. “The Stars look very different today – Tribute Show – David Bowie”.
Una de las grandes pruebas de que
en este país amamos a la música, no es sólo el hecho de acudir a múltiples
conciertos o devorar canciones a mansalva, que también, pero la verdadera
prueba es ver lo que somos capaces de hacer cuando se lleva en el corazón, como
en este caso ver lo que salió de los de Daniel Faidella (director de
Razzmatazz) y Alicia Rodriguez (Alicia Música) que tras tan sólo transcurridas 48
horas del fallecimiento del Duque Blanco empezaron a maquinar una iniciativa
que en condiciones normales hubiera llevado meses de organización y se hizo
realidad seis días después de la sorprendente y fatídica noticia. Chapeau. Por
ellos y por todos y cada uno de los artistas que aceptaron el reto sin una milésima
de titubeos. Además con una finalidad benéfica como fue la aportación del 100%
de la recaudación a la FROI (Fundació per la recerca en oncología i immunologia).

