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viernes, 28 de junio de 2019

MORRISSEY - "California Son" (Etienne / BMG, 19)

Coincidiendo con la celebración de su sesenta cumpleaños, el bueno de MORRISSEY ha publicado el álbum de versiones California Son (Etienne, 19). Un álbum de covers al estilo del de Manchester: sorpresivo y alejado de la condescendencia. De por si el que lanzara un trabajo de esta naturaleza ya ha sido del todo inesperado, aunque a finales del año pasado algo se adivinara tras el espléndido homenaje a The Pretenders que se marcara con el single Back on the chain gang. Éste acompañó el lanzamiento de una  nueva edición de lujo del vinilo de su anterior álbum, el notable Low in High School (BMG, 17).

California Son está formado por 12 versiones y producido por Joe Chiccarelli, con colaboraciones destacadas como las de Billie Joe Armstrong (Green Day), Ed Droste (Grizzly Bear), Ariel Engle (Broken Social Scene), Sameer Gadhia (Young the Giant), LP (Laura Pergolizzi), Lydia Nigh (The Regrettes) y Petra Haden.

"Morning starship" (Jobriath) arranca el trabajo con una espléndida versión del resultón corte del malogrado Bruce Wayne Campbell, artista coetáneo de Bowie y una de las primeras víctimas conocidas del SIDA con cierto renombre. Chiccarelli añade electrónica, acentúa el efecto de la batería, inyecta reverberación por un tubo... en definitiva, lo deriva hacia la épica.

En "Don't interrupt the sorrow" (Joni Mitchell) seguimos añadiendo efectos electrónicos mientras la melodía instrumental suena más limpia que la original y Moz, ante lo que en principio sería una dificultad para su lucimiento, se crece y lo borda. El saxo pone la guinda a un medio tiempo tan lánguido como maravilloso.

"Only a pawn in their game" (Bob Dylan) junto a "Days of decision" (Phil Ochs) son las canciones protesta oficiales del conjunto. Entramos en terrenos folk, la primera escrita por Dylan sobre el asesinato del activista por los derechos civiles Medgar Evers en junio de 1963. La segunda por el cantante periodista, como el mismo se autodenominaba, Phil Ochs. En ambos casos las versiones son fieles a las originales, aunque en el primer caso se le inyecte contundencia y en el segundo cierto empaque melódico.



"Suffer the little children" (Buffy Sainte Marie) es una de las revisiones más sorprendentes del conjunto. Ese folk original muta a una especie de gospel con base swing, toda una experiencia sonora.

Con "It's over" (Roy Orbison) MORRISSEY lo tenía crudo al enfrentarse con el reto de versionar una canción de una voz tan grande como la de The Big O. Sale airoso del envite, además contando con la colaboración de la artista LP, ambos interpretando un corte con excelente resultado.

En "Wedding bell blues" se versiona al cuadrado ya que; aunque original fuera de Laura Nyro, en esta se coge como referencia la más soulera que le dedicaran los The Fifth Dimension en 1969 y que finalmente tuviera mucho más éxito que la primera. La presencia de Billie Joe Armstrong (Green Day) a los coros completa un tema delicioso.

"Loneliness remembers what happiness forgets" (Dionne Warwick), otro bombón, respetando meticulosamente la esencia de su antecesora, al igual que "Lady Willpower" (Gary Puckett & the Union Gap). En el segundo caso se refuerzan los vientos insuflando, nunca mejor dicho, majestuosidad al corte.

jueves, 14 de diciembre de 2017

MORRISSEY - "Low in High School" (BMG, 17)


Por las circunstancias de su pasado más reciente, problemas de salud y de contrato discográfico como escollos más destacados, es de por si toda una celebración contar con nuevo material de MORRISSEY. 

El de Manchester en Low in High School (BMG, 17) sigue en su línea "bigmouth", agudizada si cabe, de criticar todo lo que le venga en gana; la recurrente a la monarquía, abusos policiales, medios de comunicación, Unión Europea, las nuevas generaciones etc. 

Aunque parezca que estamos ante un disco claramente continuista con lo propuesto en World Peace Is None of Your Business (2014), de hecho repite en la producción Joe Chiccarelli, musicalmente se muestra en esta ocasión más certero e inmediato.

La sensación de barroquismo y exceso de su álbum predecesor muta ahora hacia un punch que ya se hacia evidente en los tres primeros avances del album: "Spent de day in bed", "I wish you lonely" y "Jacky's only happy when she's up on the stage" (clip a pie de post). La primera con ese riff juguetón de sinte que denota un acercamiento progresivo a texturas más electrónicas, como se ratifica en la segunda de este repaso inicial. "I wish you lonely", con esa progresión repetitiva a modo de mantra, descarnada, afilada. Y el cierre de este primer tridente, la maravillosa "Jacky's only happy when she's up on the stage", in crescendo, con gran riqueza instrumental y un Mozz desatado en la interpretación vocal, junto a una épica final con esos coros infantiles, como intentando quitar hierro a tanta intensidad. 

Seguimos yendo de tres en tres, aprovechamos las dedicatorias que MORRISSEY ha dedicado a Israel en los cortes que contienen los momentos, musicalmente hablando, más sorprendentes del álbum. "The girl from Tel-Aviv who wouldn't kneel", la más impactante del conjunto, un chachachá con toques duduás, con dos cojones; "When you open your legs" conserva resquicios del anterior chachachá fusionándolo con el bolero, intros arabescos y pinceladas 60's, toda una experiencia auditiva; y "Israel", cierre solemne de trabajo con mensaje conciliador entre culturas envuelto en un lánguido corte, con el piano y la voz del artista como grandes protagonistas, conmovedora.


El arranque de álbum es imponente, "My love, I'd do anything for you" combina vientos con guitarras distorsionadas sin despeinarse, un auténtico puñetazo encima de la mesa. El exquisito medio tiempo "Home is a question mark", con lo que parecen unos acogedores cascabelillos navideños de fondo, contrastando con el mensaje de quién parece no encontrar su sitio en este mundo.