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domingo, 17 de octubre de 2021

LAURA GUARCH - "Krëodylia" (Segell Microscopi, 2021)

"Chreode" es un neologismo acuñado por el biólogo C. H. Waddington para representar el desarrollo o camino seguido por una célula y cómo crece como parte de un órgano. De ahí surgió la palabra inventada Krëodylia, título del debut en formato largo de la ulldeconense (Terres de l'Ebre - Cataluña) LAURA GUARCH. Conceptualmente el disco busca mucho la textura a través de capas sonoras electrónicas vistiendo su armazón pop. Imperando el trabajo de las voces que permiten viajar a través de sus notas, explorando nuestra relación con la naturaleza y el medio ambiente, con una aureola de profunda espiritualidad. El castellano, el catalán y el inglés son las herramientas escogidas con las que plasmar en letra sentimientos y emociones.

Tras pasar seis años viviendo en Londres, involucrada en multitud de proyectos musicales, Laura vuelve a sus orígenes (Ulldecona) para volcar sus experiencias acumuladas en este espléndido álbum.

La a capela "Reconquístate" abre el trabajo pasando del castellano al inglés i viceversa para reivindicar el respeto a si mismo y la autoestima como plataforma desde donde catapultarse en la vida.

"Body in Pain" es un tema que va evolucionando in crescendo, desde la práctica desnudez vocal hasta la llegada a una fiesta de beats y loops con el piano como maestro de ceremonias. Adquiere una cadencia tal que puede resultar incluso bailable en su tramo final. Uno de los temas más inmediatos del conjunto.

Foto de Sílvia Poch

Quizás "Círculo Lunar" (videoclip insertado a pie de página) sea la canción que más claramente muestre el concepto del álbum, con la madre Tierra y el empoderamiento de la figura femenina como grandes protagonistas. Un corte con tres partes bien diferenciadas y evolución simétrica (intro, estrofa y estribillo, para cerrar con vuelta al intro), actuando como capítulos de una misma historia.

La trip-hopera "Post-Truth" tiene un poder de hechizo considerable, tanto que puede incluso hacer que levites durante su clamoroso estribillo. 

Llega "Boira" y te enamoras, tal cual, la preciosa voz de LAURA GUARCH y lánguidas notas al piano, poco más, suficiente para emocionarte con esa caricia hecha canción. Tal como reza su lírica final: <<...Una carícia suau, un bany, un vol, allà on pugui trobar-te, agafar-te de la mà i riure. (una caricia suave, un baño, un vuelo, allí donde pueda encontrarte, cogerte de la mano y reír.)>>

Con "Fleeting Light" nos enfrentamos cara a cara a la aniquilación a la que estamos sometiendo a la flora y fauna del planeta. La progresiva "Nàufrags", recoge hábilmente la metáfora entre la soledad e inquietud de esos mismos "naúfragos" y la propia vivida durante la pandemia. Fueron dos singles lanzados durante el pasado año y que fueron incluidos finalmente en Krëodylia. 

Foto de Sílvia Poch

Entramos en el tridente de temas final del álbum con "A Loving Sound", sobre la inmigración y los conflictos de los que se huye tan desesperado como para escoger la vía de dejarlo todo para sobrevivir. Un corte partido en dos, inicialmente marcial, inquietante, con el <<Stop!>> como punto de partida y cierre. Se nos dirige hacia un estribillo ultra melódico, la otra cara de la misma moneda, como el abrazo que seguro bien necesitan los protagonistas de la historia.

domingo, 3 de octubre de 2021

EVA RYJLEN - "Onírica" (2021)

Onírica (2021) es el segundo álbum de la alcarreña EVA RYJLEN en solitario después de su paso por IDEALIPSTICKS (2008-2017), la banda que compartía con su pareja Jave Ryjlen, a la vez co-productor de su nuevo disco. Eva canjeó el garage-rock anglosajón de su anterior banda por la canción de autor de índole pop-rock y el inglés por el castellano. 

Este disco no hubiera tenido que nacer, es una especie de hijo bastardo que al final resulta más que querido, indispensable. EVA RYJLEN cuenta que en marzo de 2020 estuvo inmersa en una crisis existencial brutal coincidiendo con la eclosión de la pandemia. Prácticamente decidió abandonar la música cuando de manera inesperada empezaron a surgir las ideas, las notas, la inspiración y de ahí poco a poco Onírica.

"Caminar" arranca el trabajo de manera cruda pero determinante, cogiendo el toro de la vida por los cuernos. Su final lírico lo dice todo: <<Caminar, caminando, sin perder el camino con el corazón en las  manos y en los dientes el cuchillo.>> Una mezcla sugestiva entre el folk contestatario de Joan Baez y la agridulce esencia crooner de Christina Rosenvinge. 

Aparece una guitarra a lo "Where' the streets have no name" de los U2 en "Criatura Salvaje", con esa épica contenida transmitiendo energía vital, un ánimo que continua bien marcado en la luminosa "Bailas" (videoclip insertado a pie de página). Unas notas omnipresentes guitarreras a lo lap steel guitar inyectan un poso country importante a un tema en esencia muy pop. Vamos a quedarnos con su estribillo marcado a fuego: <<Hoy siento que todo puede ser, siento que gira el mundo bajo mis pies. Puedo recuperar la fe, aunque sea un momento.>>

La sugerente "Shangri-la", una de mis preferidas, con ese aire retro de primera mitad de los 70's que le dan esas notas al aire del órgano y ese bajo funky abocándolo incluso a un ligero bailoteo. Es imposible no caer rendido a sus pies.

"Quiero" es una balada que transmite nostalgia pero desde la rebeldía de la que no se resigna. Con una segunda mitad donde la guitarra elige que se derive a terrenos Beatles, cerrando primorosamente el círculo de un corte cautivador.

Completamos el primer sexteto de temas con el clavicordio de la sorprendente "Arquitecturas Extrañas", con esa esencia de vals vienés impregnando la escucha de un tema que se debate entre lo conveniente y lo deseable: <<Arquitecturas extrañas alrededor de tu cuerpo. Eres veneno y antídoto en este invierno eterno. No sé hacia dónde me muevo, no necesito saberlo. No quiero estar en ningún otro lugar en el universo.>>

"Kamikaze" es hechizo, sensualidad, empoderamiento... se me acaban los adjetivos. Cómo reza su letra: <<...si no existieras tendría que inventarte.>> 

El álbum pierde algo de fuelle de encantamiento con "Pequeño Invierno Florido" y "Tormenta de Arena" aunque vuelve a recuperarlo de todas todas en el tramo final del trabajo. 

Llegan "Gotas de Luna Llena" y "Santuario". La primera es la más extensa del conjunto, con una línea de bajo muy protagonista y una percusión ligeramente cadenciosa, completando un desarrollo maravilloso junto a la voz de Eva mostrándose más embelesante que nunca. "Santuario" es la más rockera de Onírica, bien podría pasar por un tema de su anterior proyecto Idealipsticks. Eva saca a pasear a su lado canalla, mostrándose segura y orgullosa. Después de gestar un álbum como este no me extraña, una se puede quedar bien a gusto.