Han pasado más de tres meses desde entonces y, aunque lo hemos degustado desde el día de su publicación, nos ha parecido necesario tomarnos un tiempo para hacer una reseña reposada, sin prisas, de un disco complejo que rebosa calidad en cada una de sus composiciones. SECOND no hace discos fáciles, de consumo rápido, y este no es una excepción. Lo suyo siempre han sido las melodías y letras complejas, llenas de matices, no aptas para oídos fáciles de contentar y que precisan de varias escuchas para poder apreciarlas en toda su amplitud. Ello no significa que sus canciones no gocen de inmediatez; prueba de ello es la dificultad que encontraba la que escribe para decantarse, en un principio, por una o varias favoritas: todas tienen algo que "engancha", aunque no todas "golpean" de la misma manera. Diez canciones brillantes, predestinadas, en su mayoría, a convertirse en nuevos himnos de la banda.
Este tiempo que se han tomado les ha sentado de maravilla. Sean Frutos (voz), Jorge Guirao (guitarra, teclados), Nando Robles (bajo), Fran Guirao (batería) han superado el momento difícil que supone la marcha de un miembro, el guitarrista Javi Vox, y han sido capaces de expresar ese sentimiento de crecerse ante la adversidad, firmando un disco optimista, vital y enérgico en su conjunto, que "empuja" a salir adelante sin mirar atrás. Con su parte positiva y su parte oscura, pero luminoso en términos generales.
Esa es la consigna de “Mira a la gente”, la canción elegida para abrir el disco y el que fuera single de presentación. Desde una alegre melancolía, es una invitación a salir de la introspección, a dejar de ser un espectador que solo mira, una llamada a la acción, a tomar las riendas de tu realidad.
En una línea similar, en cuanto al concepto, tienen su continuidad “Alguien tiene que hacer algo”, y “Contra viento y pronóstico”, dos de los temas más bailables del disco. Que no nos engañen el aire desenfadado, los estribillos festivos y los ecos festivaleros. Tienen un mensaje inconformista, pero reflexivo y maduro a su vez. Eran los temas que menos me transmitían de "Anillos y Raíces" pero me han ganado con las escuchas y, sobre todo, en directo, donde crecen de una forma apabullante. De “Nuestro lado de la Ciudad” es destacable el contraste entre estrofas y estribillos, los cambios de ritmo, y los arreglos de viento, siendo otra de las canciones que más nos ha sorprendido en directo por su fuerza.

