Disco Las Palmeras! después de su fantástico disco de debut
Nihil obstat (2011), en este 2013 dan un paso más con
Ultra (sello
Matapadre)
, bueno, que digo un paso, una zancada en pos de reafirmarse en el lado sublime del salvajismo sonoro. Esta parece ser la zona de confort donde habitan estos gallegos
navegando entre el shoegaze y el post-punk.
Ultra, producido por
Iago Lorenzo y grabado en los
Estudios Planta Sónica de Vigo, empieza su andadura con
Absenta, y claro, con este título el inicio no podía ser más contundente y achispado. Esas guitarras punzantes y ese redoble actuando como ametralladora desbocada, ¡bueno!, la que nos espera.
Relaciones emfermizas nos asaltan a ritmo de crudeza rock en
Del Revés. Nos sobrevienen unos
Psychedelic Furs más oscuros y contundentes de lo habitual con
Alfa y Omega,
hasta encontrar un resquicio de luz con
Antía y Marta de
Wild Balbina, las voces en
Algo Mal. Puro espejismo, aunque su presencia dulcifica el tema, éste, con su ritmo vivo y contundente, nos deja sin alivio ante tanta crudeza sonora vivida en este comienzo de álbum.
Parte del engranaje,
con su letra y cadencia repetitiva,
casi nos invita a la anarquía como única salida ante el poder establecido, muy punk
. La gloriosa
De cuando aún había esperanza nos pilla en medio de la demolición de una relación con pensamientos melancólicos ante lo inevitable: solo quedan los escombros.

Proclamas ateas en
Ultra son la escusa perfecta para picarnos en el amor propio y hacernos reaccionar ante el bochornoso y asfixiante momento que nos toca "sobrevivir", todo ello ensamblado sobre musicalidad que nos puede recordar a bandas como los
Stone Roses. Seguimos en la misma linea reivindicativa con
Que rueden las cabezas y ese estribillo que lo dice todo: ...se ríen de ti..."
. Los riffs guitarreros y esos sintes por debajo derraman vinagre en nuestras heridas hasta hacernos insensibles ante tanto dolor y sufrimiento, lo "malo" es que al final cicatrizan.
Rodillas en el suelo con esa distorsión guitarrera al cuadrado no... al cubo, y esa batería demoledora conformando uno de los temas más enérgicos del álbum, que se mueve en una media de decibelios rozando lo "vandálico". Encontramos más canción protesta en La postpaz, con un tempo menos, digamos "estridente", que no impide poner los puntos sobre las ies ante la ineptitud política presente. Seguimos en la parte rítmica "relajada" con El transcurso de los acontecimientos y vicisitudes sentimentales de por medio.
Ejercicio de ingenuos con una primera parte que sorpresivamente nos recuerda al inicio del
Dancing Queen de
ABBA y con una segunda claramente diferenciada mucho más densa, como si una ciénaga de lodo pegajoso dificultara nuestro avance hacia el final de un álbum realmente perturbador.
Disco Las Palmeras! son Diego Castro (voz y guitarra), Jose Castro (batería) y Julián L. Goicoa (guitarra), unos portentos de la distorsión con esa actitud punk latente y facilidad innata para fabricar hits demoledores, y lo digo literalmente. Además ejercen de innovadores, casi inventores, al tunear una de las guitarras para que supla, en cuando se precise, a la figura del bajista.