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viernes, 10 de julio de 2026

RAMONA FLORES - "Aquella luz que apenas recuerdo" (2026)


Maru Oliver (voz), Marcos Palancas (guitarra), Daniel Robles (batería), Ferran Estella (bajo) y Adrià Florido son RAMONA FLORES y presentan álbum debut con Aquella luz que apenas recuerdo (2026). Un trabajo que se ha ido cociendo prácticamente desde su activación como banda allà por mediados del 2023.

El álbum esta producido, grabado y mezclado por Aleix Miquel Asuar y se manifiesta conceptual sobre el recorrido emocional de Eco, un personaje con problemas de salud mental transitando por los consecuentes altibajos del proceso. Musicalmente el cuarteto navega entre olas de shoegaze y noise-rock noventero, con un emo virado en la orilla a modo de latente influencia. 

La banda barcelonesa inicia Aquella luz que apenas recuerdo con la intro "Un corte, una caída (preludio)" y esos acordes guitarreros acompañando el spoken word de Maru. Se transpira la angustia del protagonista de la historia con versos como el cierre: <<Me retuerzo como en un mal sueño, si me hundo más acabaré dentro, si me hundo más acabaré viendo los restos de todo aquello>>.


"Mi casa nueva" es un golpe encima de la mesa del indie estatal. La más extensa del conjunto con sus cinco minutos y cuarenta segundos de rock alternativo premium. Guitarras incisivas, bajo percutor y poderosa batería escoltando una acogedora voz que se manifiesta como el contrapunto perfecto a la inquietante atmósfera reinante. Lo que viene a ser RAMONA FLORES a pecho descubierto.

No se rebaja ni un ápice el ruidismo con la llegada de "Sistema de drenaje" y ese estribillo que se clava como un aguijón: <<Rendirse sería mucho más fácil, eres frágil>>. Su último minuto es pura locura cerrando de manera simétrica otro corte para enmarcar. 

La delicadeza de "Eco" nos permite coger aire. Será apenas un minuto, enseguida vuelven a enseñar las garras las guitarras aunque esta vez de manera menos exaltada, acompañando una tan escueta como lapidaria lírica: <<Cómo me gustaría poder traspasar la línea. Hacer algo perfecto. Llegar a olvidar todo esto>>. 

"Noche solar" es la de más apego pop del conjunto, entiéndase en medio de un ambiente bien cargado, con un bajo fuzz muy jefe cimentando un tema que anima a ser brincado en sus conciertos. 

Delicada estrofa dándose de ostias con un estribillo demoledor. Aquí tenemos a "Inhibidor recaptador" para encandilarnos con su embriagadora dualidad.

viernes, 3 de julio de 2026

THE SMITHS, 40 años de una luz que nunca se apaga: "The Queen is Dead" (Rough Trade, 1986)


Bienvenidos/as a la Gran Bretaña de mediados de los 80 de la mano de los THE SMITHS, una de las formaciones más estimulantes y relevantes de la historia del rock. Con el record oficioso de hiperactividad puesto que durante los cinco años que estuvieron en activo (1982-1987) publicaron multitud de singles, 4 discos de estudio y 3 recopilatorios. Antes de entrar en materia con el disco que nos ocupa haremos una introducción express a esta banda de la vida.

THE SMITHS emergió en el verano de 1982 en Manchester. El guitarrista Johnny Marr estaba buscando personal para formar una banda cuando escuchó hablar de un tal Steven Patrick Morrissey, un chico cinco años mayor que él que vivía cerca de su casa y que tenía una manera de escribir particular, aunque le advirtieron que era difícil de tratar. Se refugiaba en la literatura (especialmente con Oscar Wilde, a quien le haría más de un homenaje a sus canciones) y ya era conocido en algunos círculos de la ciudad por haber participado en la banda punk The Nosebleeds y por ejercer ocasionalmente de periodista musical.

Posteriormente Mike Joyce fue reclutado como batería y el amigo de la infancia de Marr, Andy Rourke, para tocar el bajo.

El origen del nombre se basa en la historia del matrimonio formado por David Smith y Maureen Hindley, hermano menor de Myra Hindley, mujer de Ian Brady. Estos dos últimos abusaron y asesinaron a cinco menores entre 1963 y 1965 en Manchester y cercanías y los Smiths los delataron a la policía. Esta sería una explicación, sin embargo, Morrissey posteriormente dio un motivo más simple diciendo que la razón era porque "Smith" era el apellido más común que había y ya era hora de que la gente más corriente se reivindicara ante el mundo.


Uno de los rasgos característicos de la banda fue la utilización de imágenes de películas o fotos de iconos pop en las portadas de sus sencillos y álbumes. Otra es la gran carga poética de las letras firmadas por Morrissey, unas que van vestidas en ocasiones de refinado sarcasmo para hacer menos dolorosa tanta intensidad melodramática. Su particular modo de cantar alargando muchas veces las notas y utilizando el falsete también sentará cátedra, al igual que la inconfundible manera de tocar la guitarra de Johnny Marr

Aunque nunca se comprometieron públicamente con ninguna ideología política el origen humilde de sus componentes chocaba frontalmente con el contexto gobernamental británico ochentero con una ultra-liberal y conservadora Margaret Thatcher enquistada en el poder, si pasó a la historia como  "La Dama de Hierro" por algo sería, y una monarquía que ni por ética ni estética tampoco era de su agrado. Este entorno social también se filtró en pasajes de la lírica de Morrissey.

En un paisaje musical británico donde reinaba el post-punk y el synth-pop los THE SMITHS se rebelaron como los grandes reivindicadores del pop más guitarrero, colocando el estilo jangle-pop en la órbita de los subgéneros del rock más relevantes. Fueron también la primera banda indie, casi antes de que se utilizara este término, que lo petó a lo grande, editando toda su discografía con el sello londinense independiente Rough Trade Records.

La composición se la repartían Morrissey en la letra y Marr en la música, con contribuciones ocasionales de Rourke en las líneas de bajo.

Ahora sí, llegamos a la obra cumbre de los THE SMITHS con su tercer álbum de estudio The Queen is Dead, publicado en junio de 1986 y la icónica portada protagonizada por el actor Alain Delon perteneciente a la película francesa L'Insoumis (1964).

Por esos tiempos la banda ya daba señales de desgaste con una disputa legal con su discográfica que hace retrasar el lanzamiento del trabajo, Johnny Marr sufriendo el estrés causado por la agotadora agenda del grupo y Andy Rourke resultando expulsado temporalmente a principios de ese año por sus problemas con la heroína.
 
El álbum arranca con el corte titular y esa intro con ese sampler de la canción popular "Take Me Back to Dear Old Blighty", con su halo de patriotismo victoriano incoporado, escogida irónicamente para darse de bruces contra esos tambores, exaltadas guitarras e imperial línea de bajo, que abren el ataque a la yugular de la familia real británica. Se bajan las revoluciones de la escucha con la juguetona "Frankly, Mr. Shankly", aparentemente dedicada sin demasiado cariño al jefe de su discográfica Geoff Travis. Después vendrá el baladón "I Know it's over", una maravillosa oda al desamor que duele y deleita a partes iguales. Además con una de las mejores interpretaciones vocales de la carrera de Morrissey.

El fantasma de la soledad y la incomprensión flota sobre la lánguida y oscura "Never had no one ever" en claro contraste con la contigua "Cemetery Gates". Encantadora canción armada de un jangle-pop de altos vuelos dejándonos coger un respiro entre tanta angustia melodramática.
 
La cara B del álbum nos da la bienvenida con “Bigmouth Strikes Again”. La de veces que la bailé de jovenzuelo por ciertos garitos refinados, era empezar a escuchar los rasgueos omnipresentes de guitarra acústica y volvernos locos. Morrissey en otro de sus ejercicios hiperbólicos llega a compararse con Juana de Arco. Desde el cariño y mi profunda admiración, quizás habría que acogerse al título de manera literal, sin demasiadas metáforas.

"The Boy with the Thorn in His Side" no es hermosa no, es divina. Johnny Marr haciendo lo que quiere con la guitarra, esos sutiles arreglos de cuerdas y los gorgoritos finales de Morrissey como guinda de un pastel todo el exquisito.