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lunes, 5 de octubre de 2026

PORTOSANTO - "Ten que haber un sitio para nós" (Ernie Records, 2026)


Anaís Fernández y Xoel Geada a las guitarras, Andrés Real al bajo, Simón Cuba a la batería y Nuno Pico al micro son la formación titular de PORTOSANTO. Los mismos que ya coincidieran en Oh Ayatollah (2016-2020) vuelven a apiñarse como banda puliendo su talentoso pop-rock con la madurez que dan los años y las tablas. El resultado es Ten que haber un sitio para nós (Ernie Records 2026), un álbum tan redondo como la ilustración de su portada.
  
El disco arranca con "Para sempre" y una intro con diálogos entrecruzados aparentemente random acompañando los primeros rasgueos guitarreros en leve in crescendo. Hasta que a los dos minutos y quince segundos esas mismas guitarras dan el primer golpe encima de la mesa. Luego ese <<É pa sempre>> se grabará a fuego en tu subconsciente. Perfecto corte iniciático en esta nueva etapa de los gallegos exponiendo que, por mucho que pase el tiempo y las cosas cambien, nadie <<poden separar o que o ruído xuntou>>.

"A verdade" va navegando entre melódicas guitarras, será una constante durante los treinta y seis minutos de audición total, hacia un estribillo que se dobla y que es la culminación de la carga poética de las letras de Nuno: <<E ó tempo: quédate neste momento. Déixame estar para sempre lonxe das penas do tempo, sentir todo o que é verdade. E ó tempo: quédate neste momento. Déixame estar para sempre lonxe das penas do tempo. Sentir que me vou co vento igual que do mar cara dentro. Déixame ser para sempre, que cada vez hai menos tempo e esa é toda a verdade>>.

Foto de Marta Alborés

La luminosa "Euforia" con ese adictivo <<chu, churu, chururu>> abriendo el estribillo convierte tres minutos y medio de escucha en un chute de reconstituyente anímico.

"Adelán imposible" es la más extensa del repertorio con sus cinco minutos y medio de honesta melancolía. Rematada por un virtuoso e incendiario solo de guitarra a partir de su ecuador arrastrando con ella a la sección rítmica para enmarcar uno de esos momentos que certifican que estamos ante un grupo descomunal.

"Ten que haber un sitio para nós" además de dar título al trabajo fue el single presentación del proyecto. Un riff guitarrero junto al bombo abre las puertas a este serio aspirante a himno generacional. El hacerte mayor viene a confirmarte que, aunque tengas tantas aspiraciones como decepciones, desojando la margarita te quedas con que el viaje es el camino.

La cara B del vinilo se inaugura con la estupenda "As cinzas" jugando al despiste por lo antagónico de su cadencia en relación a la sombría lírica. Llegado a este punto no puedo dejar de resaltar el regusto a The Strokes que se va desprendiendo durante la escucha y en especial en cortes como este. 

El cambio de rumbo de "Cineclube" en su minuto final es de aquellas cosas que confirman que PORTOSANTO pueden hacer lo que les de la gana y dejarnos ojipláticos del gusto.

El nervio guitarrero de "A caza de Dr. Xeada" nos lleva de la mano hacia otro de esos cortes estandartes de Ten que haber un sitio para nós. La tan nostálgica como encantadora "Vinte de agosto" (videoclip a pie de página) fue el segundo single avance del disco y por algo sería.

lunes, 14 de septiembre de 2026

PALO DOMADO - "Segunda Capa" (2025)


José Luis Arroyo (Zelu) con Luca Varela en la guitarra, Pau Ortiz al bajo y Alberto Arévalo a la batería completan la formación actual de PALO DOMADO. Segunda Capa (2025) es su tercer álbum desde que asomaran la cabeza en 2018. 

La banda de Benicarló ha ido modelando su energía indie-rock hasta llegar al presente con argumentos de sobra como para optar a mayores audencias. En la línea de bandas como Arde Bogotá o Viva Suecia, aunque con un plus de aspereza guitarrera. 

Abren Segunda Capa con la intensidad arrebatadora de "Viajera de mi mundo" y un talante enigmático generando expectación a medida que va evolucionando hacia la épica. Una que se desborda alrededor del cuarto minuto a modo de desahogo en medio de la angustia reinante.

El corte titular sale sobrecalentado desde el arranque armado con unas guitarras punzantes como alfileres. Hay que poner en valor la fuerte carga melódica de PALO DOMADO que se cuela por entre los decibelios de manera natural, sin sobreesfuerzos ni imposturas.


La atormentada "Cuerpos para vivir" (videoclip insertado a pie de página), con esos exaltados redobles como puente dorado de ida y vuelta entre la estrofa y el estribillo, oposita para otro desarmante corte de los del Baix Maestrat y ya llevaríamos tres de tres, vendrán más.

Seguimos removiéndonos entre el fango en "Niño perdido". El break hacia el tercer minuto es de esos detalles que delatan la grandeza de una banda.  Luego la languidez de "Padre nuestro" nos permitirá coger aire aunque su lírica no deje de sobrecogernos.

lunes, 8 de junio de 2026

EXILI A ELBA - "Dolce Vita" (Satélite K, 2026)


Los barceloneses EXILI A ELBA desde 2012 han ido modelando su sonido partiendo del funk-rock inicial al indie-rock con ramalazos folk durante sus cuatro primeros discos. Ahora con “Dolce Vita” (Satelite K, 2026) pasan pantalla armados de un enérgico rock alternativo sin dejar de lado algún que otro rincón melódico de impacto, todo dispuesto para vestir unas letras honestamente contestatarias.

Arnau Giordani (veu i guitarra), Adrien Faure (baix) i Nerea Bassart (batería i coros) arrancan Dolce Vita con la salvaje "Baliga Balaga". El inconformismo explota en su estribillo con versos como: <<Ens han abandonat, ens han lligat de mans, ens han negat totes les oportunitats. Encara no sabem on és la nostra llar. El que sí sabem és que volem cridar>>. El poderío de la sección rítmica se deja notar desde el minuto uno de la escucha custodiando una guitarra que ejerce de látigo justiciero. De hecho en "No hi havia amor" el bajo fuzz y después la batería son los encargados de darnos la bienvenida. El que fuera primer avance del disco nos conduce por una montaña rusa de despecho sentimental.

La percutora "Estrelles" dispara con su afilada lírica a todo lo que se menea. Podríamos englobar el mensaje en su verso final: <<Quan cauen les bombes. Quan la justícia és una farsa. Quan no puc amb la meva ressaca. Em guio per les estrelles>>.


"Barcelona" es la balada del disco. Maravillosa carta de amor a una ciudad condal que agoniza entre la especulación inmobiliaria y la masificación turística. Esperemos que la emotividad de estos tres minutos y medio ejerza de desfribilador que haga recuperar sus costantes vitales.
  
El elegante riff guitarrero de la lisérgica "Supersònic" abandera un corte muy brit con suficiente flow como para provocar un moderado contorneo de caderas. Le sigue "El final del camí" donde las guitarras recuperan la crudeza visceral marca de la casa. Además se demuestra que la incorporación a la batería de Nerea en 2023 expande las posibilidades vocales del power-trío.
 
El contundente corte titular juega con la ironía para reivindicar los sueños y la rebeldía en un mundo al borde del colapso. Después podemos incluso brincar con "01-01". Es lo que tiene el primer día del año, sobre todo en sus primeras horas bañadas en jolgorio y desenfreno.

lunes, 25 de mayo de 2026

BESTIA BEBÉ - "Yendo rápido a ningún lugar" (Primavera Labels, 2026)


Desde 2011 que BESTIA BEBÉ vienen dando sobradas muestras de destreza indie-rock cimentada sobre experiencias cotidianas con un sentimiento de camaradería bien presente, solo hace falta ver la portada de su nuevo álbum Yendo rápido a ningún lugar (Primavera Labels, 2026). 

Tom Quintans (guitarra, teclados y voz), Chicho Guisolfi (bajo), Polaco Ocorso (batería) y Boui Vilche (guitarra) nos traen un sexto álbum de estudio evidenciando una madurez carente de conformismo, huyendo de las nostalgias melodramáticas, con la resiliencia por bandera.

Los porteños arrancan el álbum con la enorme "Algo que siempre te quise decir". Tan camaleónica como para contener esencias folk y noise-rock en un mismo frasco. Va creciendo sobre una bucólica base de guitarra acústica y trinos de pajarillos para explosionar a los tres minutos envuelta en un manto de distorsión y decibelios. Al final nos quedamos con las ganas de saber que le quería decir, aunque nos lo podamos imaginar.

"El atrevido" fue el primer single avance del trabajo y por algo sería. BESTIA BEBÉ se cargan el conservador orden establecido, las bases de lo "correcto" y lo "convencional", armados de un sugestivo groove que hará que puedas bailar en la estrofa y brincar como un poseso con el destructor estribillo. Y aún faltará la épica del cierre, si es que lo tiene todo. Pide concierto a gritos.


El riff de teclados, la marcial batería junto a la línea de bajo post-punk de "Planes perfectos" se funden con solemne electrónica a las mil maravillas completando otro corte esplendoroso del cuarteto argentino. Entre su lírica se filtra el título del álbum.

La empoderadora "Chaleco antibalas" se cimienta sobre unos juguetones acordes de guitarra acústica abrazando su lapidaria lírica: <<Si queres tirar, tirame / no le tengo miedo a nada / si queres tirar, tirame / tengo un chaleco antibalas>>. Le sigue "Cara de piedra" con ese saborcillo Beatle hermanándose con cajas de ritmos y una guitarra metalera en el puente culminando una de las sorpresas del álbum. 

El estribillo de la melódica "El tiempo (es lo peor)" es para quedarte a vivir. Pero solo será un ratillo porque enseguida nos espera la euforia moderada de "Gustavo Costas" (videoclip insertado a pie de página), nombre del mítico jugador y ahora entrenador del Racing Club de Avellaneda. Aquí se nota el forofismo argentino típico por el fútbol y el amor de la banda hacia esa camiseta utilizándolo en esta ocasión como alegoría de lograr una victoria en la vida. Quien la sigue la consigue.    

En "El reparto de problemas" las guitarras invitan a relativizar las preocupaciones con un último minuto de solo que son fuegos artificiales. Llega la agridulce "Si me voy no significa que te quiera menos" mano a mano con Diego Ibáñez de CAROLINA DURANTE. Guitarra y voz juegan al despiste primero en modo intimista para desembocar en un enérgico estribillo con el título del tema como mantra y de aquí hasta el final.

lunes, 23 de marzo de 2026

BONS NOIS - "Sento sentiments" (The Indian Runners / Discos La Col, 2026)


Quim Armengol (guitarra y coros), Marc Barroso (batería), Daniel Díez (voz y guitarra), Gerard Ranchal (bajo) y Go Sans (guitarra y coros) son BONS NOIS y nos traen segundo álbum con Sento sentiments (The Indian Runners / Discos La Col, 2026). Vienen con novedades estilísticas ya que el inicial indie-pop contenido en su debut en formato largo Delta (2023) ahora acumula distorsión y decibelios.

El disco apela a las preocupaciones del día a día de la adultez joven en medio de un mundo cada vez menos amable. Abre sus puertas con "Mimetisme i macarrons" y esos misteriosos rasgueos guitarreros desperezándose dando paso a la sección rítmica, para desplegar todo el combo definitivamente las alas rondando los dos minutos y medio. Arrebatador arranque con una lírica demoledora y pasajes como: <<Si parlo d'això que sé que no existeix. Si parlo d'un déu será per por al present. Seran enganys de la ment>>.    

Se acelera la escucha con "Torreneules". Su trepidante evolución se ve alterada en ese break brotando el ecuador. Luego volverá a encabritarse por lo bajini enmarcando otro tremendo corte de la banda de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona). Seguimos en modo inquietante con versos como: <<M'estimo persones i elles a mi. Cremem-nos a l'incendi aquí on vivim>>.

Foto de Pau Codina

Un riff de juguetonas guitarras arman la luminosa "He fet un tir!". De repente solo te apetece ponerte a brincar como un poseso. En directo puede funcionar como un tiro, nunca mejor dicho.

La nostálgica "Rodalies" facilita con su calidez uno de los momentos más conmovedores del álbum, pura maravilla. Cambiaremos de pantalla porque llega la distorsión de "No em trobaré" (videoclip insertado a pie de página) con esa rabia brotando por entre los pedales guitarreros para hacerte feliz.

Arranca la cara B del vinilo "Estiu (Els dies que vindran)" con sus cerca de siete minutos de rock progresivo del bueno. El break rondando el tercer minuto de metraje es de traca expandiéndose hacia la épica con todo el arsenal guitarrero de BONS NOIS a pleno rendimiento.

Nos ponemos en modo punk-rock con la enérgica excitación de "I tants i tants i tants records" en claro contrapunto con el corte que le sigue, la melancólica balada "Islàndia". Preciosista tema con unos versos tan magnéticos como el inicial: << Al cel s'alça un sol major. Jo perdut en un mi menor. És el fred que ho qüestiona tot o soc jo que no sé qui soc>>.

"Jo i les paraules" replica la fórmula progresiva de "Estiu (Els dies que vindran)", incluso en su duración. Esta vez incorporando en el ecuador el spoken word y un plus de distorsión guitarrera, culminando con calma tensa un corte embriagador.

lunes, 6 de enero de 2025

CARASUEÑO - “I’ll Be Neon Too” (Cielos Estrellados, 2024)


CARASUEÑO es el nuevo proyecto de Javier Vicente, líder de los extintos Big City y productor de gente como Tulsa, Le Parody, Calavera o Alondra Bentley. El músico zaragozano debuta ahora en solitario con I'll Be Neon Too (Cielos Estrellados, 2024), un disco que deslumbra como el sol que se refleja en las aguas de su portada. El contenido navega, siguiendo con símiles náuticos, por mares habitados de un elegante pop custodiado por trazos de electrónica, indie-rock y dream-pop.
 
Con "Empires" unos luminosos sintes nos dan la bienvenida al álbum cogiendo de la mano a la refinada batería. Enseguida entrarán en escena guitarra y bajo, mientras, la voz de Javier irá desplegando una cuidada lírica que concluirá dejándonos con qué pensar: <<Can you tell illusions from empires?>>.
 
La conmovedora "Genzor" recuerda a alguien cercano al artista que falleció dejando una estela bien brillante. La estrofa se desdobla en un puente dorado de sintes y guitarra hacia el centelleante estribillo. El cambio hacia su ecuador con esos teclados distorsionados son fuegos artificiales. 

Foto: Álex Ortega

"The midnight sun" se desprende de la aureola pop inicial del disco reivindicándose progresiva, con esa latente electrónica y coros asomando tímidamente la cabeza más un mágico break en su mitad capitaneado por el piano, inyectando suspense a un corte que ya salía bien sugestivo de casa.

Unos estimulantes acordes guitarreros nos abren la puerta a "Weirdest flower". Sus radiantes notas abrazan lo que parece ser un amor apasionado: <<Irene, bewitching power I love you weirdest flower. I do, I love you weirdest flower>>.

"All we want", con esa batería que es puro flow, hay que degustarla como menú de alto copetete. Su embelesante estrofa desemboca en un aterciopelado estribillo, empaquetando un enorme cierre de cara A de I’ll Be Neon Too. 

Los gruesos teclados ochenteros de "Escape the tiled room" dan paso a la canción más extensa con diferencia del conjunto, "All this snow will turn into fire". Sus siete minutos y medio de amigable experimentación van transitando en sutil in crescendo a modo de hipnótica estrofa sinfín.

La preocupación por la destrucción de la naturaleza, y por ende de la misma humanidad, se trata en "Are you Knobs?". El tema, pese a lo inquietante de la situación real, se presenta en un envoltorio ensoñador.

lunes, 18 de noviembre de 2024

NOISE BOX - "Daño" (Flor y Nata Records, 2024)


Bienve Campoy (guitarra), Helios Sánchez (bajo), Luis Pastor (sintes y programaciones), Pedro Marco (batería) y Jesús Cobarro (voz y guitarra) son la alineación actual de NOISE BOX y nos traen décimo álbum con Daño (Flor y Nata Records, 2024). Los murcianos vienen desde principios del año 2000 forjando méritos para alcanzar sitio de honor en el panorama independiente patrio y con este nuevo trabajo deberían haber llegado sobrados a la meta. Cambian el inglés por el castellano en 12 canciones donde se muestran más incisivos y sugerentes que nunca armados de su indie rock con alta simpatia por el emo.

"Daño" arranca con el tema titular y esos destellos de sintes a los que enseguida acompaña el bajo pulsómetro cimentando un corte que se desboca en el estribillo rebosante de guitarras grunge. Un arranque bien sugestivo, sensación que quedará atrincherada durante toda la escucha.
  
Nos ponemos intensos con "Algo bueno" agitando una coctelera sonora donde aparecen desde loops, samples y cajas de ritmos hasta un ligero autotune insertado en la voz de Cobarro. Una que se desgañita mientras líricamente busca el equilibrio entre la angustia y el alivio, lo que viene a ser sentirse vivo.


El primer adelanto del disco fue "Espiral" animando a arriesgarte por un sueño, a ser valientes, sin miedo, la recompensa puede ser gloriosa. Un riff guitarrero nos introduce a otro brillante corte que va navegando en sutil in crescendo para estallar definitivamente en un último minuto de traca.

"Hoguera" es eso mismo, una llamarada que arrasa con lo que pilla. El lado más explosivo de NOISE BOX servido en bandeja de plata con afiladas guitarras, batería detonadora y bajo percutor hermanados por unos evocadores sintes a modo de guinda para uno de los cortes más arrebatadores del conjunto.

Cogemos aire con la delicadeza de la estrofa de "Alfiler". Será un espejismo porque llega el estribillo y vuelve a aflorar el apasionamiento innato del quinteto. Luego con esos solos de guitarra ya nos tendran ganados para siempre. ¡Temón!

La melancólica "Ejercicio de gratitud" fue el último avance de Daño, contando con la colaboración destacada de la guitarra de Jorge Guirao de los añorados SECOND. De los temas más melódicos y evocadores del disco resulta una muestra más del poder camaleónico de los murcianos. La segunda mitad de la canción va derivando hacia fuegos artificiales.

Cuidado con "1Up" que juega al despiste. Su aparente minimalismo te va envolviendo hasta hacerte suyo. Una fantasmal estrofa desembocando en ultra-melódico estribillo para luego ir buscando recovecos donde refugiarse, a modo de animal en peligro de extinción. Maravillosa.
 
"Caja de ruido" o el poder sanador de la música, es la más popera del álbum. Un himno motivador con forma de medio tiempo provisto de un estribillo irresistible, capaz de hacerte resurgir de las cenizas una y mil veces.
 
Las heridas de una ruptura sentimental cicatrizan mucho antes con notas tan radiantes como las de "1985". Le sigue la elegancia placentera de "Nuestra soledad" con el bajo pidiendo protagonismo. De repente hacia su ecuador nos sobreviene un break partiéndola en dos. A partir de ahí se rebela tanto musicalmente como líricamente, intentando escapar de esa misma "soledad".

martes, 12 de septiembre de 2023

FLORENT Y YO - "Florent y Yo" (El Volcán Música, 2023)

Durante tres décadas Florent Muñoz ha sido, y ahí sigue, parte fundamental de la historia viva del indie patrio como guitarrista y responsable, junto con Jota, de los himnos de LOS PLANETAS. Paralelo a su banda matriz y al otro proyecto conjunto de LOS PILOTOS el granadino ahora debuta en solitario como FLORENT Y YO y un disco homónimo (El Volcán Música, 2023) dónde, además de al mando de las composiciones, se atreve poniendo la garganta. 

Diez canciones pop-rock que de tan luminosas directamente deslumbran, con aires psicodélicos y cierto guiño a musica beat de la primera mitad de los 60s. 

Abre el melón el nostálgico himno "Aquí paz y gloria" que fuera primer single avance del disco, con una lírica que aglutina el mensaje del álbum como en su estribillo, acompañando esos centelleantes sintes: <<Voy buscando la salida, voy calle para arriba, no quiero penas, quiero alegrías, y dibujar un corazón, para siempre te acuerdes... de mí>> La resiliencia como mejor bote salvavidas.


La "Rumba de mi estado de alarma" cuenta con la colaboración de su compañera de vida Alicia Díaz en la elaboración de la letra. Una "rumba" muy sui géneris, más bien un encantador y veloz pop con flashes psicodélicos que concluyen con un párrafo bien lapidario: <<Abre los ojos mi vida, qué cosas tiene la vida. Todo lo bueno se olvida, todo lo malo se clava, como un puñal>>.   

Cuidado con "Apaga el móvil por favor" (videoclip insertado a pie de página) y la batalla fraticida entre teclados cegadores y distorsión guitarrera. ¿Quién se llevará el gato al agua?
 
"Los restos de un naufragio" con su fuerte carga melancolica y ecos ye-ye nos teletransporta directamente a tiempos pretéritos, coincidiendo con el mensaje retrospectivo de su lírica. La trompeta de Jimi Garcia coloca la guinda a otro espléndido corte. Le sigue la tan reiterativa en su evolución como motivadora en su mensaje "Brotes verdes". Con un Dani Fernández al bajo pulsómetro y Mario Zamora a los teclados, ambos miembros de los extintos MELANGE, en papeles protagonistas dentro de la pista que cierra la cara A del trabajo.

lunes, 5 de junio de 2023

SURFIN' BICHOS - "Más Allá" (Sonido Muchacho, 2023)


SURFIN' BICHOS junto a los granadinos 091 podemos considerarles decanos del indie-rock estatal. Con ellos empezó todo y desde 1988 hasta 1994 revolucionaron la escena patria tras la resaca de La Movida. Después de publicar 4 discos cesaron actividad, nunca hubo separación anunciada como tal, y al tiempo sus componentes se fueron repartiendo por otros grupos referentes como CHUCHO, MERCROMINA y BURRITO PANZA o emprendiendo carreras paralelas en solitario en el caso de FERNANDO ALFARO y JOAQUÍN PASCUAL.

Treinta años después SURFIN' BICHOS vuelven con el mayúsculo Más Allá (Sonido Muchacho, 2023), una larga espera que al menos valió la pena y mucho.

Los albaceteños presentan un álbum conceptual co-producido junto a Fino Oyonarte, marcado a fuego por el ambiente reinante durante su gestación: pandemia y confinamientos de 2020 y 2021. A estas alturas de la película habríamos de tener cristalino que en cualquier momento podemos irnos al "Más Allá" o dónde sea nuestro destino al palmarla. Ante tal evidencia, ¿por qué no aprovechamos el tiempo que nos quede de juego?


El disco es sobresaliente de pe a pa, empezando por su artwork, a cargo de otro manchego destacado, Joaquín Reyes.
 
Fernando Alfaro (voz y guitarras), Joaquín Pascual (guitarras, coros y teclados), José Manuel Mora (bajo) y Carlos Cuevas (batería) arrancan Más Allá con "Máquina que no para", primer single avance del trabajo. Bajo percutor, batería marcial, guitarras in crescendo en su intensidad, energía rebosante que brota de unos engranajes bien engrasados desde el minuto 1. Por ellos no pasa el tiempo, un clásico instantáneo para desenvolver este regalo de álbum que es Más Allá.

Rebajamos considerablemente la energía inicial con notas al piano y esas guitarras acústicas de "El caballo del mar". Maravillosa, en su compañía ya puede llegar el fin del mundo que te pillará con una media sonrisa de satisfacción en el jeto: <<Que no es ya sólo nuestro final, que el puto mundo se va a acabar, y yo tan solo entonces veo galopar por la playa al caballo del mar>>.

Unos vientos piden paso en "El baile del más allá", vistiendo una especie de chachachá amenizando el Día de Muertos mexicano. Su lírica resulta igual de balsámica que su melodía: <<Al borde del colapso un paso, al borde del cadalso otro paso, y dame el aliento de tu abrazo, el aire cálido de tus mano, el suave murmullo de tus labios será mi refugio>>.


En "Lotus Europa" nos topamos con los momentos más lúgrubes del disco, un corte que arranca plácido para ir virando hacia "campanadas a muerto". Pero enseguida nos rescata de la oscuridad más absoluta la "Luz del Mediterráneo", nunca mejor dicho. Un Sirtaki griego pasado por el filtro del cuarteto moldando un tema tan nostálgico como encantador.

"Alumbrando el fin" es un tierno medio tiempo que canta a la amistad a partir de su trotona evolución, con la guinda de unos vientos que inyectan solemnidad a otra muesca de excelencia de la banda. 

"Señales" (videoclip insertado a pie de página) nos sigue preparando de manera dulzona para el "colapso final" con unas guitarras muy protagonistas y versos como: <<Y cuando vengan los vientos con el colapso final, pienso detener el tiempo con el abrazo total. Y cuando lleguen los tiempos de apocalipsis mortal, en mi cabaña yo quiero darte el abrazo final.>>

En la agridulce "Mortal" el piano vuelve a asomar la cabeza con fuerza en un corte que refleja, con poesia de alto calado, los momentos más duros de la pandemia, aquellos en los que no podías dar ni el último abrazo a un ser querido sentenciado a una muerte irracional: <<Más que mortal eres mortífera, un peligro mortal, triple salto mortal en este tiempo fatal>>.

Vuelve el poderío guitarrero de SURFIN' BICHOS en la nerviosa estrofa de "Yo que te he visto", luego muta de sopetón a lánguida en el estribillo, completando un corte en el que la batería se reivindica y de qué manera.

Ya tenemos candidata a villancico alternativo de 2023: "Tu propia Navidad". Su lírica final bien la firmaríamos: <<Cómo molaría que el Cambio Climático fuera, fuera para bien. Cómo molaría que el Cambio Climático fuera un cambio para bien. Dios riéndose de todos nosotros>>.

lunes, 15 de mayo de 2023

MONTEPERDIDO - "Daño Físico" (Sonido Muchacho, 2023)

 

MONTEPERDIDO ya tiene en su haber segundo trabajo discográfico, Daño Físico (Sonido Muchacho, 2023). Lugar elegido por el quinteto madrileño de indie-rock para desplegar el honesto y crudo mensaje sobre del día a día de su generación, generando una especie de purga interna. Nos espera una tenue luz al final del túnel, aunque haya que coger unos prismáticos tope gama para ni que sea intuirla.

Bego (voz), Tomás (guitarra), Diego (guitarra) Willo (bajo) y Dani (batería) han sabido consumar en cada una de las nueve canciones de Daño Físico una energía y desparpajo que ya son marca de la casa.

El disco comienza con "Año 2K", un puñetazo en la cara a la primeras de cambio, con esas ásperas guitarras, bajo pulsómetro y batería poderosa vistiendo su desarrollo. La estrofa y puente desembocan en un desolador estribillo partido en dos que se marca a fuego en el inconsciente, con Bego por momentos desgañitándose en uno de los temas del año.

Foto de Sergio Albert

El tridente siguiente de cortes lo conforman el desamor vestido de adicción popera de "Nunca nunca", el poderío rockero de "Todo mi amor" y la sorprendente evolución de la nostálgica "Marca 52" tras su lánguida intro, confirmando la versatilidad de una banda con engranajes bien engrasados.

"Pasión" transpira cabreo, con esos riffs guitarreros actuando como pirómanos en vez de intentar apaciguar los ánimos y mira que en la estrofa casi se consigue, luego llega el estribillo y arde Troya.   

A la desgarradora "Daño físico" con una lírica sin paños calientes: <<Las fotos de los golpes que me di en mi habitación, no tengo interés en mantener la dignidad, me dueles mogollón, esto es ridículo, prefiero el daño físico, una hostia, una lesión>>; no podría seguirle otra canción con un título que no fuera "No estoy bien", con esos vigorosos rasgueos guitarreros culminando el azucarado "nanana". 

En "Vas a petar" (videoclip insertado a pie de página) se pone el foco a la salud mental derivada de la presión creativa a la hora de componer:<<Tienes que hacer la mejor canción del mundo, porque esta es una canción genial, vas a petar, toma pastillas para llevarlo un poco más guay>>. Pues al final si que les salió una "canción genial", de principio a fin.

lunes, 19 de diciembre de 2022

LOS PUNSETES - “AFDTRQHOT” (Sonido Muchacho, 2022)


AFDTRQHOT, acrónimo de la frase contenida dentro del disco "Al final del túnel resulta que hay otro túnel", es el séptimo trabajo de estudio de LOS PUNSETES, primero con su nuevo sello Sonido Muchacho. Esa energía cruda y visceral de la banda madrileña, tanto sonora como verbal, sigue bien de forma, exhibiendo músculo desde el minuto 0 con "España Corazones" (videoclip insertado a pie de página). Un medio tiempo más bien trotón menos en su detonadora parte final, con una lírica que de tan ácida quema, encumbrándose como otro clásico ya de su repertorio.

Afilamos bien las guitarras y el lápiz con "Cerdos" y frases tan "amables" como: <<Todos los cerdos deben morir, de siete en siete empezando por ti. La luna es blanca el cielo es gris y tus amigos se merecen estar muertos>>. Le sigue el noise-pop de "Que te vaya mal", su título es revelador, tampoco pretendiendo hacer amigos: <<Y si sé que apretando un botón te atropella al instante un camión. Voy a tocarlo sin dilación y a rezar por el conductor>>.


"Hola, destrucción" es uno de los temas más adictivos de AFDTRQHOT, con ese saludo a la devastación, una placentera oda a lo inevitable. Durante la escucha se va confirmando que el quinteto ha parido el disco más contestatario a nivel social y político de su carrera.

La semi-acústica "Estratos geológicos" contiene los momentos más tiernos del álbum, dentro de su global agridulce naturaleza, no olvidemos que estamos con LOS PUNSETES. Recuperamos enseguida el pulso canalla de la banda con la muy pop "Cosas que no me gustan", para llegar a la enorme y progresiva "Ocultismo". Lo de "enorme" iría tanto por su duración, nueve minutos y medio, como por su sugestivo y calidoscópico desarrollo. El corte más atípico que contiene AFDTRQHOT, con una clara deriva hacia la psicodelia y gran peso instrumental, resultando arrebatadora total. Mientras te deleitas con su escucha puedes jugarla aquí, no te digo más. 

Sin sentido del humor no se puede vivir en general ni aguantar el panorama actual en particular. De esto saben mucho LOS PUNSETES y en medio de la distorsión guitarrera, "No puedes correr" nos da buena muestra con recados líricos como: <<A veces las cosas se complican, hay mazo de tensión en el ambiente, se viene una hostia de repente, salpica y finalmente te la llevas puesta tú>>.

sábado, 4 de junio de 2022

MISHIMA - "L' aigua clara" (The Rest Is Silence, 2022)


Después de cinco años de su último álbum de estudio Ara i Res (2017) la banda catalana MISHIMA vuelven con nuevo material contenido en L'aigua clara (The Rest Is Silence, 2022), su novena referencia. Repiten tándem en la producción con Peter Deimel en el Black Box Studio (Angers, Francia), tal y como lo hicieron en sus dos anteriores trabajos.

David Carabén (voz y guitarra acústica) Marc Lloret a los teclados, Dani Vega a la guitarra eléctrica, Xavi Caparrós al bajo y Alfons Serra a la batería son caballo ganador desde hace 23 años pero ojo, lejos de mostrar signos de flaqueza, han lanzado uno de los álbumes más estimulantes de su carrera.

L'aigua clara arranca con "El gran lladre", entrando ordenadamente los tres instrumentos sobre los que se cimenta una banda clásica de rock: guitarra eléctrica, bajo y batería, ésta tocada con escobillas. Su plácida estrofa se ve alterada por el inquietante estribillo y esa explosión instrumental en su culminación. La melódica hace de puente entre los dos territorios sonoros, mientras David nos va exponiendo la mala combinación del inexorable paso del tiempo con los altibajos sentimentales, en un corte que pide enmarcarse.


Siguen bien armados de poderío sugestivo con "Por de mi", quizás una de las canciones más estimulantes que haya salido de la banda. ¿O hablamos de dos cortes en uno? Esos arpegios guitarreros, el violonchelo, unos ingrávidos teclados, el bajo percutor, el ney de 
Christos Barbas, vistiendo un tema tan melodramático como hermoso. Y la letra, no nos olvidemos de la letra, pieza fundamental en el embrujo del grupo. Una que relata, tal como se avanza en su título, los miedos hacia uno mismo: <<Quan aquesta matinada l'he sortit a buscar i per enlloc la trobava m'he descobert somrient, encara duia el coltell i amb la punta dels dits l'acariciava content, pensant que hauria fugit. Fins que he tornat al mateix lloc de sempre i l'he vist (Cuando esta madrugada la he salido a buscar y por ninguna parte la encontraba me he descubierto sonriendo, todavía llevaba el cuchillo y con la punta de los dedos la acariciaba contento, pensando que habría huido. Hasta que he vuelto al mismo sitio de siempre y la he visto)>>. En el tercer minuto tiene lugar el truco final; cuando todo indica que hayamos llegado a su final empieza un arrebatador cierre instrumental, con ese desmelene del tridente guitarra, piano y chelo.

"Sé que ets tú" es la deseada calma después de la tormenta. La complicada relación entre el mundo real y las redes sociales se relata mediante una canción en sutil in crescendo, con épica refrenada en su estribillo y unos luminosos sintes junto a la guitarra en su remate que me tienen loquito. Otra perla en un álbum que, tal como dejaba entrever a principio de estas líneas, esta destinado a dejar huella.

Fruto del confinamiento nace "Un lloc que no recordi", el que fuera primer avance del disco. Un jangle-pop trepidante y adictivo que hace bandera de las ganas locas que nos entraron de salir de todo aquello, pero cuando digo lo de "salir" me refiero literalmente. Mejor nos lo explica el Sr. Carabén: <Arribats aquí, sabent que hem de marxar, si pogués fugir, saps on voldria anar? Hauria de ser tan lluny que la meva memòria no em pogués seguir. Hauria de ser tan lluny com un lloc que no recordi (Llegados aquí, sabiendo que tenemos que irnos, si pudiera huir, ¿sabes adónde querría ir? Debería de ser tan lejos que mi memoria no pudiera seguirme. Debería estar tan lejos como un lugar que no recuerde)>>.

domingo, 10 de abril de 2022

ANNA ANDREU - "La Mida" (Hidden Track Records, 2022)

ANNA ANDREU ya tiene segundo álbum de su carrera en solitario con La Mida (Hidden Track Records, 2022). Si en el espléndido Els Mals Costums (2020), Anna desviaba su pasado country-folk como co-líder de CÁLIDO HOME hacia la canción de autor mediterránea, con cierto apego al pop y regusto lo-fi; ahora le inyecta más ingravidez aún a su propuesta con la incorporación de texturas electrónicas y un mayor peso de los sintetizadores.

Jordi Matas sigue ejerciendo de productor de cabecera de la de Sant Quirze del Vallés (Barcelona). En esta ocasión incluso notándose más su embrujo, precisamente por ese abrazo a atmósferas más sintéticas que mencionaba en el anterior párrafo.

Anna (guitarra y voz) vuelve a contar con Marina Arrufat (batería, teclados y coros) para condimentar esta delicatessen sonora que es La Mida. Arranca con "Penyora" y una estrofa que de entrada te deja sobrecogido: <<Duia una pena tan gran sobre una esquena tan petita. Com si fos ferro infernal, era oberta la ferida (Llevaba una pena tan grande sobre una espalda tan pequeña. Como si fuera hierro infernal, estaba abierta la herida)>>. Una de las tantas virtudes de ANNA ANDREU es que puede expresar amargura sin perder ni por un segundo esa calidez balsámica característica, con unas notas de guitarra que ayudan y mucho. Al final la cosa parece encauzarse un pelín, tal como reza su letra en el estribillo: <<És fàcil d’entendre que he perdut el centre però no serà per sempre (Es fácil de entender que he perdido el centro pero no será para siempre)>>.


"La Certesa" fue el avance del disco y ya dejaba entrever el incipiente idilio entre guitarra y teclados. ¿Me he vuelto loco o esos últimos, junto al cadencioso ritmo de la percusión inyectan un flow al tema que lo convierte incluso en bailable? Eso si, seria un "baile" sutil, vaporoso.

FERRAN PALAU hace su entrada triunfal en La Mida cantando a dúo "Un Son". El resultado no podía ser más maravilloso, no sólo porque son dos voces que transmiten lo que no está escrito, sino porque precisamente lo que si que está "escrito", como ya es habitual en el trabajo de Anna, es otra exquisitez: <<Sóc l’angle mort on tu t’amagues fins que es destapi el desastre. Seré el punt cec que no esperaves i ho pagaré molt car (Soy el ángulo muerto donde tú te escondes hasta que se destape el desastre. Seré el punto ciego que no esperabas y lo pagaré muy caro>>. Esos flashes bluseros de guitarra firman la sentencia de esta maravilla.

"La Força i el Temps" lleva en su ADN bien marcado la secuencia lírica de ANNA ANDREU, como demuestra ese inquietante break rondando el segundo minuto y el verso: <<I em somio morta sense dol ni plany i tu obres la porta de bat a bat (Y me sueño muerta sin luto ni lamento y tú abres la puerta de par en par)>>. La dulce voz de Anna y esa manera tan aterciopelada de tocar la guitarra camufla una tenue penumbra, más marcada en este álbum que en el anterior.

Con "Hores per Dies" llega el momento más "pop-metafísic" de La Mida, digamos que sería algo así como la marca de la casa más palpable de su sello Hidden Track Records. Pura belleza, Anna armada solo con la voz junto a unos coros inanimados y etéreos sintes, más que suficiente para vestir de seda sus hermosos versos: <<Tinc la virtut i la falta com l’ocell que mor en vol i no cau de l’estol i suspès com el sol ell només viu de l’aire (Tengo la virtud y la falta, como el pájaro que muere en vuelo y no cae de la manada y suspendido como el sol él sólo vive del aire)>>.

martes, 30 de noviembre de 2021

WOLF ALICE - "Blue Weekend" (Dirty Hit, 2021)

Según el polifacético intelectual alemán Goethe (1749-1832) el color azul es el de la tranquilidad, el más pasivo, por ello se le asocia a aquellos sentimientos que pueden derivarse, como la tristeza. Pues bien, Blue Weekend (Dirty Hit, 2021) sería algo así como un fin de semana a la postre sin demasiadas expectativas, más bien soporífero, pero quizás, quién sabe, si se le puede dar la vuelta. El nuevo álbum de los británicos WOLF ALICE,  oseasé Ellie Rowsell (voz, guitarra), Theo Ellis (bajo) y Joel Amey (batería, voz), contiene mucho de esas emociones poco reconfortantes, pero también le dan una oportunidad al inconformismo, a la resiliencia. 

Consolidada ya como una de las bandas referentes del rock alternativo actual han grabado el disco en Bruselas con Markus Dravs (Arcade Fire, Björk, Brian Eno, Florence + The Machine) como productor. Como resultado, un trabajo globalmente más sosegado que sus anteriores referencias, My Love is Cool (2015) y Visions of a Life (2017), ganador del Mercury Prize al disco del año.

Blue Weekend se presenta de manera simétrica, arrancando y finiquitando con una canción desdoblada, "The Beach". Un corte con clara vocación de intro y una evolución in crescendo, una amistad que se siente perjudicada, debatiéndose entre la nostalgia y el aciago presente, todo con la playa como idílico marco, como queriendo con ese paisaje conciliar el ambiente.
 
Con "Delicious Things" la cosa empieza a ponerse seria, con las vivencias experimentadas en Los Ángeles como excusa, el cuarteto se marca una pieza épica. La más extensa del conjunto con sus cinco minutos estelares. Lánguida, con toquecitos psicodélicos en la estrofa y un enorme puente avanzadilla de los fuegos artificiales en forma de estribillo. Ese break hacia el ecuador del tema y luego Ellie como rapeando sutilmente antes de volver a la carga con todo. ¡Uff, bravo!


Seguimos a tope de inspiración con la estimulante "Lipstick On The Glass" y la voz de Ellie en plan estelar. Una trifulca contigo mismo cuando la indecisión se apodera de tus miedos, armado de una etérea estrofa adornados con esos punteos guitarreros. Hasta que sobreviene el determinante estribillo y luego el tramo final a saco, despidiendo otro corte sensacional de WOLF ALICE.

Blue Weekend entre tanta atmósfera bucólica contiene dos trallazos marca de la casa. El primero la contestatariamente brutal "Smile", con ese bajo funkillo, guitarras desbocadas, batería galopante y sintes centelleantes. El cambio hacia el segunto minuto, con el bajo ejerciendo de martillo percutor, es de traca.

Después de la tormenta viene la calma con el momento folk del álbum. El tratamiento de las voces en la agridulce "Safe From Heartbreak (If You Never Fall In Love)" es fantástico, con Ellie actuando a manera de coro de ella misma durante todo el corte, en compañía únicamente de unos arpegios a la guitarra acústica. En su ocaso noto a faltar unas palmas acompañando la a capella, seguro que esto se solventa en sus conciertos.

Seguimos por derroteros sosegados con "How Can I Make It Ok?", al menos en sus momentos iniciales, luego ya será otra cosa. Dudas existenciales se alían con otro desarrollo de corte arrebatador de los londinenses y unos sintes que se sentirán cómodamente protagonistas. Aunque a partir del segundo minuto, lo que era un tema muy dominado por los mismos, va mutando hacia sabores más folk-rock, para rematar en terrenos neo-psicodélicos. 

WOLF ALICE sacan a pasear su lado más salvaje con "Play The Greatest Hits", un puñetazo en la boca, con su estrofa punk y un estribillo que se culmina con la migaja justa de melodía como para reconocerlos.

La sensual "Feeling Myself" suena de entrada a añeja, nos sorprende ese órgano hammond, pero aún más su evolución, como cuando llega el estribillo espacial. Luego el tema muta hacia el trip-hop, una locura.

"The Last Man on Earth" es el baladón del disco, el "Space Oddity" de WOLF ALICE. Primero con voz y piano, reposada hasta el segundo minuto. Luego con el resto de la banda como preparando lo que nos pasará por encima. En el tercer minuto aparecen en escena por un instante los Beatles del "Sargent Peppers", y la cosa sigue animándose más y más hasta desembocar en unos plácidos últimos 30 segundos en los que sabes que ya regresado a casa tras, posiblemente, el viaje de tu vida. Como condenados a la auto-extinción que está el ser humano, canciones como esta podrían hacernos reflexionar de que aún nos pudiera quedar esperanza.

lunes, 15 de noviembre de 2021

MADEE - "In the Cold Season" (BCore, 2021)

Ramón Rodríguez (voz, guitarra), Pep Masiques (bajo) Adam Vives y Capi a las guitarras, Marc Prats a los teclados y Antonio Postius a la batería, vuelven a la carga. Nueve meses después del lanzamiento de Eternity Mingled With The Sea (BCore, 2021) su espléndido álbum retorno tras 14 años de no publicar un larga duración, presentan un segundo trabajo, el no menos estupendo In the Cold Season (BCore, 2021). MADEE retoman la fórmula ganadora exhibida en sus más recientes trabajos, con el poeta y fotógrafo de Seattle Mark Swanson a cargo de las letras. 

Lo comenté en la reseña del "Eternity Mingled..." y no puedo dejar de volver a mencionarlo, la variación con la banda del registro vocal de Ramón Rodríguez en relación a su proyecto personal The New Raemon. Es algo así como un chute de rejuvenecimiento, mutando un mayor comedimiento en enérgico y jovial desmelene, una versatilidad que reclama la contundencia rítmica del grupo.

En MADEE el bajo se siente muy protagonista como se muestra por ejemplo en el tridente inicial de In the Cold Season. El poder de director de orquesta exhibido en "Drinking Wine from a Paper Cup", con riff incluido en "Ghost Town Living" y haciendo palpitar profundamente a "Deception Pass". El primer corte se manifiesta como un nostálgico medio tiempo, bien cadencioso en su evolución; el segundo, inquietante y arrebatador a partes iguales, abrazando una oscuridad que se irá manifestando durante varios pasajes del trabajo; el tercero, un ejercicio de introspección al cobijo de deliciosas notas, con una guitarra y unos sintes recuperando terreno, mostrándose ya definitivos. Su parte final es de aquellos momentos en los que te quedarías habitando una buena temporada.

Llega el tema titular "In the Cold Season" y un piano que aunque lo intente no puede apaciguar el desasosiego que se respira, con un Ramón luciéndose bien a la voz, una voz que observamos en este álbum, dicho sea de paso, en su máximo apogeo.

La sinuosa "Longing", con una estrofa intensa y extensa, puente rompedor y un estribillo que más que existir se desvanece, conduciéndonos a la reflexiva "Remains to Be Seen". Espléndida, de disfrute inmediato, con una melódica estrofa que contrasta con su enérgico estribillo. El piano en el puente parece ejercer de paso fronterizo hacia la crudeza sonora.