Ramón Rodríguez (voz, guitarra), Pep Masiques (bajo) Adam Vives y Capi a las guitarras, Marc Prats a los teclados y Antonio Postius a la batería, vuelven a la carga. Nueve meses después del lanzamiento de Eternity Mingled With The Sea (BCore, 2021) su espléndido álbum retorno tras 14 años de no publicar un larga duración, presentan un segundo trabajo, el no menos estupendo In the Cold Season (BCore, 2021). MADEE retoman la fórmula ganadora exhibida en sus más recientes trabajos, con el poeta y fotógrafo de Seattle Mark Swanson a cargo de las letras.
Lo comenté en la reseña del "Eternity Mingled..." y no puedo dejar de volver a mencionarlo, la variación con la banda del registro vocal de Ramón Rodríguez en relación a su proyecto personal The New Raemon. Es algo así como un chute de rejuvenecimiento, mutando un mayor comedimiento en enérgico y jovial desmelene, una versatilidad que reclama la contundencia rítmica del grupo.
En MADEE el bajo se siente muy protagonista como se muestra por ejemplo en el tridente inicial de In the Cold Season. El poder de director de orquesta exhibido en "Drinking Wine from a Paper Cup", con riff incluido en "Ghost Town Living" y haciendo palpitar profundamente a "Deception Pass". El primer corte se manifiesta como un nostálgico medio tiempo, bien cadencioso en su evolución; el segundo, inquietante y arrebatador a partes iguales, abrazando una oscuridad que se irá manifestando durante varios pasajes del trabajo; el tercero, un ejercicio de introspección al cobijo de deliciosas notas, con una guitarra y unos sintes recuperando terreno, mostrándose ya definitivos. Su parte final es de aquellos momentos en los que te quedarías habitando una buena temporada.
Llega el tema titular "In the Cold Season" y un piano que aunque lo intente no puede apaciguar el desasosiego que se respira, con un Ramón luciéndose bien a la voz, una voz que observamos en este álbum, dicho sea de paso, en su máximo apogeo.
La sinuosa "Longing", con una estrofa intensa y extensa, puente rompedor y un estribillo que más que existir se desvanece, conduciéndonos a la reflexiva "Remains to Be Seen". Espléndida, de disfrute inmediato, con una melódica estrofa que contrasta con su enérgico estribillo. El piano en el puente parece ejercer de paso fronterizo hacia la crudeza sonora.

