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lunes, 19 de octubre de 2026

AMOR LÍQUIDO - "A ver si me despierto" (La Castanya, 2026)

 

Sara (voz), Eva (batería, coros) y Peral (guitarra, coros) son la formación actual de AMOR LÍQUIDO y vienen con segundo álbum bajo el brazo: A ver si me despierto (La Castanya, 2026). Un disco en donde, con la evolución propia del crecimiento personal, canalizan la rabia de su art-punk hacia el ejercicio del encontrarse a uno mismo en medio de experiencias sentimentales y cambios vitales.

El trabajo arranca con "Delante del espejo" (videoclip insertado a pie de página) y esa convivencia pacífica entre la estrofa popera y el explosivo estribillo cimentado sobre un insistente grito de desesperación: <<No, que no, que no me vale>>. La enérgica "Ningún sentido" explora una ruptura sentimental armada de decibelios. Le sigue el power-pop de quilates de "Esta vez" para volver a ilusionarse con el amor. 

La dulzura guitarrera de la deliciosa "Guárdame un sitio" no puede esconder la amargura por una separación amorosa. La nostálgica "Sé que querías", con ese riff de guitarra marcándose a fuego en tu retentiva, se encumbra como una de mis crush. "Interludio" y ese bajo que directamente acaricia protagoniza el momento más íntimo y reflexivo del trabajo.


La cara B del vinilo se inicia con el poderío cadencioso marca de la casa de "Ahora lo entiendo" y "Estaba gilipollas", liberando lastre pasional por entre sus notas. Una guitarra acústica abre "En mi momento más feliz" pero enseguida la electricidad regresa para envolvernos en un halo de melancolía.

La contestataria "Su palabra" inaugura el tridente final de cortes de A ver si me despierto para continuar con el grunge de "Casi ni me acuerdo" y esas tremendas guitarras escoltando a la voz de Sara, enmarcando una canción balsámica. El antiséptico sonoro perfecto para las heridas del corazón.

lunes, 24 de noviembre de 2025

JÚLIA COLOM - "Paradís" (La Castanya, 2025)


Tras un debut discográfico tan ilusionante como Miramar (La Castanya, 2023) JÚLIA COLOM se enfrenta al temido segundo álbum doblando la apuesta. Las raíces mediterráneas de la mallorquina se entrelazan cada vez de manera más natural con el pop electrónico, expandiendo su propuesta hasta cotas de inusitado embrujo. En Paradís (La Castanya, 2025) el concepto "paraíso" rebasa el lugar físico para convertirse en la búsqueda particular de un Santo Grial que nos conceda la felicidad.   

Martín Leiton y Òscar Garrobé (Tarta Relena, Marina Herlop) acompañan a la Júlia en la producción de un disco que arranca con "Sa teva barca" (videoclip insertado a pie de página) y unas cuerdas capitaneadas por el llaüt que literalmente abrazan. Luego entra en acción la electrónica de la mano de un drum and bass tan sorpresivo como arrebatador en la asociación, dejándonos ojipláticos del gusto.

"T'he cercat" fue el primer single avance del disco y por algo sería. Arrebatador corte con una estrofa que avanza por entre un mar de dudas existenciales para rebelarse en el liberador estribillo. El beat omnipresente a modo de pulsómetro junto a esos giros arabescos ponen la guinda a un pastel todo el bien jugoso.


Una de las muestras más palpables de la evolución aventurera de JÚLIA COLOM la tenemos en el coqueteo romántico de "Necessit" enmarcado en un acercamiento al K-pop, casando a las mil maravillas con su innata calidez folk. 

Los aires orientales en el estribillo de "Una illa per tu i per jo" son perfectos para esparcir su hechizo amoroso. Hay que destacar el poder sugestivo de las melodías en este trabajo, favorecido por la cautivadora voz de Júlia.

La delicadeza reflexiva de "Sa nit i es dia" conmueve mientras despliega sus alas new age en pro de un encontrarse a sí mismo de la artista. 

"Gelosies" es una barbaridad. Inspirado en el "Habib Galbi" (2016) de la formación yemení-israelí A-Wa refuerza el idilio entre tradición y electrónica. Un desarrollo que va virando hacia la épica culminado con su embriagador estribillo, vistiendo rítmicamente una estrategia sentimental a base de celos fingidos.

La cantante y coreógrafa Ouineta se une a la fiesta en la empoderadora "Transformacions". Los arpegios guitarreros se alian con su urban beat, conviviendo a las mil maravillas el autotune con danzas ancestrales. Llegados a este punto hemos tenido muestras más que suficientes como para sentenciar que la producción de Paradís es descomunal.

lunes, 9 de octubre de 2023

JÚLIA COLOM - "Miramar" (La Castanya, 2023)


JÚLIA COLOM (Valldemossa, 1997) es la prueba palpable de que raíces y modernidad pueden ir de la mano, además con resultados más que estimulantes. La joven cantautora desde hace unos años realiza un trabajo de campo en pos de la conservación y difusión de cantos tradicionales mallorquines. En el debut discográfico Miramar (La Castanya, 2023) impulsa esa inspiración ancestral hacia el siglo XXI con pinceladas electrónicas junto al toque personal que le da la calidez y color de su voz.
 
En el álbum conviven canciones propias con otras de origen popular, en el segundo grupo estaría el arranque a capella "Que m'abrasava", un canto rural que se reivindica como perfecta puerta de entrada a un trabajo que no dejará de conmoverte en su media hora de duración.
 
"Ell i ella" (videoclip insertado a pie de página) expone las dudas sobre la propia sexualidad para liberamos de esa dicotomía fluyendo con el devenir de los sentimientos y las notas inspiradas en la fusion urban/folclore de la cantante griega Marina Satti.

Foto de Adrià Cañameras

"Estròfica" es una personal revisión del tradicional "El Cant de la Sibil.la" donde originariamente se prevenía de la llegada del fin del mundo, momento en que los justos irían al cielo y los malos se consumirían en el caldero de Satán. Aquí Júlia, de la mano de unas sugerentes bases electrónicas, nos da una bofetada de realidad avisando de que cuando llegue el apocalipsis ni Dios nos cogerá confesados.

Llega el mejor antídoto contra un mal demasiado recurrente en todos los aspectos de la vida como es la "Enveja" ("envidia"). Un corte con flow subyacente pero determinante y un embelesante trabajo vocal durante su segunda mitad. ¡Qué dos minutos tan bien aprovechados!

En este disco hay mucho de la experiencia vital de JÚLIA COLOM y los olivos han estado siempre presentes desde su infancia. Unos de milenarios, con tronco y ramas retorciéndose hasta alimentar la imaginación y adjudicarles formas más allá de las propias como árbol. "Olivera" es un sentido homenaje acústico (voz, guitarra y laúd) a las personas ya ausentes que fueron determinantes en inculcar a la mallorquina el amor por sus orígenes.
 
En medio de tanta dulzura sonora se erige "Camí amunt", la belleza más absoluta hecha canción. El "camino hacia arriba" que ha sido una constante en la ilusionante carrera de Júlia, una a la que no se le atisba límite, tiempo al tiempo. Arpegios guitarreros inician un corte al que se unirá enseguida la inspirada voz de la artista y unos etéreos coros al presentar el estribillo, fuegos artificiales para tus sentidos. Por si faltara algo más una sección de cuerda actúa como guinda perfecta.
 
La música no siempre ha sido compuesta y disfrutada en el entorno del ocio, también formaba parte de estrategia de productividad en el entorno rural como pasa con la "Tonada de segar" y la canción que cerrará el álbum, "Tonada de collir figues". La primera para jalear a los campesinos en la siega y la segunda en la recolecta del higo.
   
"Persones" aborda las contradicciones del ser humano y lo complicado que puede resultar escapar de las trampas derivadas de sus propias acciones. Una guitarra con reminiscencias bluseras muy del Delta del Misisipi junto al deslumbrante trabajo en los coros colocan el marco perfecto a otro cuadro sonoro arrebatador de JÚLIA COLOM.

lunes, 12 de junio de 2023

LA PALOMA - "Todavía no" (La Castanya, 2023)

 

LA PALOMA debutan en formato largo con Todavía no (La Castanya, 2023) después de que nos dejaran con inmejorable sabor de boca gracias a su ilusionante EP Una idea, pero es triste (La Castanya, 2021). Nico Yubero (guitarra y voz), Lucas Sierra (guitarra y voz), Rubén Almonacid (bajo) y Juan Rojo (batería) siguen ahondando en su fórmula noise-rock melódico, mostrándose inusitadamente compactos y maduros teniendo en cuenta su imberbe trayectoria. 

A través de las 11 pistas de su nuevo álbum, producido por Diego Escriche (LA PLATA), la banda transmite con rabia las preocupaciones y vicisitudes derivadas del complejo panorama actual, surfeando la ola de la desesperación con su contundente guitarreo.   

El cuarteto madrileño arranca Todavía no con "Sigo aquí" y un saborcillo añejo a Dinosaur Jr flotando por ahí. Guitarras poderosas con una sección rítmica envolvente para desenredar el ambiente: <<Un estado emocional frágil consecuencia de una vida fácil / Estar tranquilo, pero triste a la vez / Me arrepiento, pero sigo aquí>>.

Foto de Paula Yubero

"Algo ha cambiado" es uno de los grandes himnos que contiene el disco y se lo gana a pulso desde sus 30 segundos de intro, con ese jugueteo entre cuerdas para dejar paso a una estrofa que se va encabritando aunque sin llegar al estallido, quizás un pelín cuando entra su encubierto estribillo. Luego te das cuenta que realmente el preludio son los cimientos sobre el que se arma un corte la mar de estimulante.

Aires punk-rock se unen a la fiesta con "No es una broma" y un estribillo que pide a gritos ser coreado en directo. Una energía que seguirá bien presente en "Quejas célebres" (videoclip insertado a pie de página), un corte con tantos "no" y "nunca" en su lírica como poderío en sus notas.

Entramos en zona minada de desarrollos sinuosos con los dos siguientes temas. Por una parte tenemos a "Polvo", puro monumento al ruidismo más sugestivo con un bajo referente reclamando protagonismo. Luego rematan con la bipolar "Todo esto", en apariencia medio sosegada para desmelenarse en el estribillo, sobre todo hacia el ecuador de su metraje y a partir de ahí ya cuesta abajo hasta el final.

Foto de Paula Yubero

"Tiré una piedra al aire" juega al despiste con esa esencia brit-popera en la estrofa. No te fies, cuando el romance entre guitarras afiladas y percusión desbocada se consuma arde Troya. Le sigue el melancólico noise-pop de "Cosas sencillas" y la que fuera primer avance del álbum "El adversario", una de las que contiene más distorsión por decibelio en su estribillo.