Los pinos tienen una estrategia para protegerse de los incendios, producir piñas. Éstas estallan al sentir el fuego y dispersan sus piñones para que, una vez extinguido, puedan renacer en un terreno despejado y rico en nutrientes. La metáfora nos viene fenomenal para lo que transmite el nuevo álbum de los barceloneses MUJERES, a través de la portada del fantástico Siento Muerte (Sonido Muchacho, 2020). El trío se muestra fogoso y enérgico como siempre, pero esta vez con una mayor afectación de la melodía. Como resultado estamos ante el álbum más completo, maduro, brutal, de su década de carrera.
Garage-punk, power-pop, revisión contemporánea de la música beat... son algunas de las piezas bien engrasadas que arman la maquinaria sonora de MUJERES. En su quinto álbum de estudio siguen la estela marcada por el EP que lanzaron el año pasado Romance Romántico (Sonido Muchacho). Bueno, de hecho ya sentaron las bases de lo que sería su mejor álbum, el presente, con el anterior Un Sentimiento Importante (Sonido Muchacho, 2017), confirmando el castellano como idioma de expresión único e inyectando un plus de poderío armónico a sus composiciones.
Pol, Yago, y Arnau le cantan al desamor en el binomio arranque de álbum, las enormes "Tú y Yo" y "Besos", con demoledores versos en la primera, power-pop guitarrero de quilates: <<Otra vez estoy ahí de vuelta a tu corazón. Una llama que prendió toda la habitación. Quiero llegar a casa y que nunca estés en el mismo lugar.>> Y en la segunda, más cercana al rockabilly: <<Besos, tienes mil besos, pero mujer por qué nunca has querido el mío. Si te digo la verdad ya no puedo entender ni la mitad de lo que sale de tu boca, mujer dime donde está el mío.>>
Seguimos con ritmos de batería trepidantes en la también sureña "Cae la Noche" (videoclip insertado al final de la página), un intento desesperado por salir del atolladero, por resurgir de las cenizas, como con la piña que mencionábamos al principio del artículo. Parece que finalmente si que vamos a salir victoriosos, al menos eso parece indicar "A Veces Golpes", esta vez a ritmo de du duá.
"Un Gesto Brillante" empieza lánguida pero es un espejismo, enseguida se encabrita como cogiendo carrerilla para huir de la relación tóxica a la que se hace referencia. Se menciona por primera vez el título del álbum y es que el peligro es real y hay que poner pies en polvorosa ya.


