Es público y notorio, pero quizás venga bien recordarlo, que nuestra estricta ausencia de criterio hace que nos guiemos siempre por la pura y dura emotividad que nos transmite lo que llega a nuestros oídos. Por ello en este 2015 destacamos fuera de nuestras fronteras las brillantes resurrecciones de los veteranos BLUR, THE CHEMICAL BROTHERS y THE WATERBOYS; o los legendarios NEW ORDER y JEAN-MICHEL JARRE. El arrase del girl-power con las excelencias de CHVRCHES, BJöRK, WOLF ALICE, GRIMES, FLORENCE + THE MACHINE, JULIA HOLTER o BEST COAST. La elegancia infalible de DOMINIQUE A, RICHARD HAWLEY o DAVE GAHAN & SOULSAVERS. Y gratas sorpresas como el grandioso trabajo del camaleónico SUFJAN STEVENS; la reconversión electrónica de los TAME IMPALA; la fusión de ensueño entre los escoceses FRANZ FERDINAND con los míticos californianos SPARKS; y el descubrimiento para nosotros del estadounidense Daniel Anderson (GLOWBUG).
Decepciones, unas cuantas, como la de enormes bandas como U2, MUSE, o COLDPLAY, que parecen dedicarse más a crear trabajos llena-estadios que obras de calidad conforme a sus trayectorias. Álbumes repletos de estribillos hilarantes, alaridos, alargamientos de notas y coros diseñados exclusivamente para la interacción durante los conciertos.
