Mi primera vez en el Lexington, en cuatro años que llevo viviendo en Londres, y ya solo eso era motivo de celebración para mí. Mítico pub donde los haya, donde tocan grupos que generalmente se están abriendo paso en la difícil escena musical de la capital, así que es un buen sitio tanto para sorpresas como para decepciones.
Había escuchado bastante a Zola Blood en las semanas anteriores al concierto y me habían dejado impresionado. Su EP Meridian (2014) suena más maduro de lo que te esperarías en una banda novata.
Pues bueno, tocaban en casa y se notaba en la afición, había feeling y lo más importante, ponían orgullosos el cartel de SOLD OUT.
“Eyes Open”
abrió su set de una forma impecable. Desde un primer momento sonaron
casi perfectos, aunque a veces no se sabe muy bien si eso es bueno
del todo. Un tema que se caracteriza por un sinte hipnótico en loop
de principio a fin y una voz con una reverb inmensa que funciona muy
bien con el tono misterioso de la canción.