miércoles, 1 de mayo de 2013

Místicos de Cafetería - Sólo Somos los Payasos (2012)

Místicos de Cafetería es una prolífica banda que, desde su fundación en 2011 por el oscense Luis Feel, van prácticamente a disco por año. Tras debutar con Para Aprender a Bailar en octubre de 2011, en octubre de 2012 ve la luz Sólo Somos los Payasos grabado en Antipop, mezclado y masterizado por Antonio Escobar, cuya portada es una instantánea de la fotógrafa Alba Escuer (igual que en su primer disco).

És el con esos sintes setenteros y ritmos envolventes empieza nuestro tránsito por este ecléctico álbum. La Balada de Dj Bollywood con ese riff de guitarra, los violines sintéticos,  las trompetas, el rapeo, cambios de ritmos... al final como resultado se manufactura un pedazo de pieza dance con espíritu maxi-single. La apocalíptica Harum Scarum al estilo BSO de Miami Vice, nos abre la puerta hacia una de las perlas del disco, la preciosista balada  Demasiado Amor. Por si no quedara bien claro la pasión que emanan sus notas, el rapeo lo acaba sellando y ese solo de guitarra eléctrica... bueno, bueno, we love it!


Se trasvisten de Fangoria en Nadando en Círculos con ese electro-house que engancha, y de que manera, mientras se relatan los tejes y manejes de una relación metropolitana. Entre Sepias, Pulpos y Calamares y esa voz distorsionada que nos susurra casi al oído envolviendo una gran evidencia: cuando el amor se convierte en rutina, quizás habría que llamarlo de otra manera. La vitalista Malditos Pegamoides da paso a una parte más ligera del álbum con los medios tiempos electrónicos Frágil Tela de Araña y En la Estación (vídeo concluyendo el post), la primera de temática amorosa y la segunda de protesta social.


Sólo somos los Payasos nos hace bailar por entre su trama decadente acompañados de esa combinación tan molona entre violines ilusorios, silbidos, trompetas y guitarra española. En Tragedia en la Biblioteca se pone de manifiesto una vez más lo aglutinador de Místicos de Cafetería ya que encontramos carácter cabareteroletras inclasificables y ritmos funky-electro-house. Termina el disco con una versión extendida de És el, aportando simetría a todo el conjunto.

Electrónica-fusión al estilo de los ochenteros Art of Noise, a veces irreverentes, en ocasiones rozando lo experimental y en esencia muy bailables. Nos han conquistado irremediablemente.



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